sábado, 6 de mayo de 2017

Pánico en los túneles (Parte 5): Hombres de Acción

Ya era la tercera vez que se perdían. El Volkswagen Kübelwagen volvió a girar en cuanto tuvo espacio para ello y regresó hasta la última intersección, donde, tras consultar el mapa y añadir algunas modificaciones al mismo, tomó un pasillo diferente. Una vez más, se adentraron por una zona poco explorada o, al menos, escasamente cartografiada. Ese era el principal problema de los túneles, que, con el paso del tiempo, se habían ido expandiendo, ya fuera por contrabandistas, gules, elementos criminales diversos, sectarios o cualquier otro grupo o criatura que tuviera necesidad de moverse de forma furtiva y discreta por la ciudad. Y la mejor forma de hacerlo era adentrarse en las profundidades de la tierra y utilizar los túneles existentes o cavar nuevos. De esa manera, la red se había vuelto cada vez más intrincada e inextricable. Desde la reconstrucción de la ciudad durante los años 80 del siglo pasado, la red de túneles se había cartografiado, revisado y urbanizado. Al menos una parte de ella, y con el paso del tiempo, este proceso se fue ampliando. Pero, pese a los esfuerzos por parte de las autoridades locales, las zonas exploradas, cartografiadas y arregladas para el tránsito eran limitadas. Por ello, pese a que el Equipo Exile de la Unión de Tribus Socialistas Morlocks y el ejercito de los Reptilianos Nazis del Lado Oscuro también habían hecho su propia labor de cartografiado, todavía quedaba mucho por descubrir. Y, era precisamente en esos blancos en los mapas, donde se ocultaba la Conspiración.

A causa de este caos urbanístico y cartográfico, El que Legisla tras el Umbral y su grupo llevaban un par de horas dando vueltas de un lado a otro sin lograr dar con ninguna pista. De vez en cuando se topaban con alguno de los extraños, disparatados, desconcertantes y, en general, inofensivos grupos que pululaban por los túneles. Se trataba de conciliábulos, sectas, sociedades secretas, clubes o lo que fuera, que, por una razón u otra, preferían reunirse en la "intimidad" que le proporcionaran los túneles. Normalmente era debido a que eran demasiado ridículos o paranoicos como para hacer un buen papel en la superficie. En cualquier caso, se trataba de parte del ecosistema social de los niveles subterráneos de la ciudad. De esta manera, habían topado con un grupo expedicionario de la típica sociedad conspiranoica de creyentes en la Tierra Hueca que, usando como guía "Viaje al centro de la Tierra" de Julio Verne, y con muchas esperanzas, estaban convencidos de que, a través de los túneles de Arkham encontrarían un nuevo acceso al interior del planeta. Sí, es cierto que Verne indica que el camino que usan sus protagonistas era a través del volcan Sneffels, en Islandia, y que salen por el Stromboli, en Italia, este grupo no tenía la suficiente financiación como para un viaje de esas características, así que habían optado por la vía económica.

Tras dejar atrás a estos magufos low cost con su disparatado proyecto, encontraron un túnel en el que habían pintado banderas americanas e imágenes de lugares emblemáticos de USA, como la Casa Blanca, el monte Rushmore y demás. Ciertamente eso podía ser una pista de que no andaban demasiado lejos del territorio donde se encontraba la base de la Conspiración, pero había que asegurarse. A medida que se adentraban en esa zona, esta iconografía aumentaba, lo cual les dio esperanzas. Canina, que poseía un agudo sentido del oído y del olfato, por lo que, les pidió que detuvieran el vehículo. Le había parecido percibir algo. Cuando apagaron el motor, la welclon gul pidió silencio y se puso a escuchar. Bajó del coche y avanzó unos pasos con gesto de concentración en su cara de rasgos perrunos. De repente se detuvo y giró la cabeza como para escuchar algo mejor. Se mantuvo así unos instantes y, a continuación, olfateó el aire. Sus sentidos no eran tan agudos como los de un perro, pero si que eran superiores a los de un humano. Por ello, cuando regresó les informó:

-Hay un grupo de individuos emboscados en la siguiente encrucijada. Son cinco, y huelen mucho a sudor, colonia de hombres y desodorante para hombres, todo muy macho y muy masculino.

Gracias al aviso de la welclon, se prepararon para la lucha. El que Legisla tras el Umbral se equipó con sus cuatro rifles AK-74, lamentando, una vez más, no haber ido con su ropa de combate. La verdad es que se iba a acabar gastando un dineral en la tintorería para que le dejaran el traje en condiciones. De salida, y viendo que aquello no iba a tener buen final para su ropa, optó por arrancar las mangas de la camisa y la americana. Ammetu, la capitana reptiliana que "dirigía" la operación, optó por un fusil de asalto MP44-R, el modelo estandar de los RNLO. Su subordinado, Bazzu, se hizo con la ametralladora MG 42-R que montaban en el afuste del vehículo. El robot Ritter Mk VI Ribbentrop-Mólotov cogió su ametralladora gatling y, finalmente, Canina, que no era muy aficionada a las armas de fuego y prefería la lucha cuerpo a cuerpo, se decantó esta vez por una pistola FN 1992-R, otro modelo de arma de la Alemania de la II Guerra Mundial adoptado y modificado por los reptilianos. Con cuidado, se acercaron a la encrucijada y, antes de llegar a la misma, Bazzu se adelantó y arrojó una granada aturdidora. Podrían haber utilizado el vehículo como cobertura o ariete móvil, pero Ammetu no estaba interesada en que sufriera más daños de los necesarios, y optaron por un asalto a pie. Con la explosión de la granada, que produjo un destello de luz cegadora y un ruido increíblemente fuerte, tenían un margen de unos cinco segundos antes de que los adversarios pudieran ser capaces de reaccionar. Todos juntos, con las armas preparadas, aparecieron en la entrada del túnel y comenzaron a disparar. El resultado fue bastante efectivo, aunque algo exagerado, pues no tardaron mucho en caer muertos todos los soldados. Tras la breve y letal escaramuza, comenzaron a revisar los cadáveres. Se trataba de un grupo de hombres bastante musculados, de expresión dura, vestidos con camisetas de tirantes, pantalones de campañas y botas militares. Iban equipados con rifles M-16 y demás armamento propio del ejercito americano. Parecían sacados de una película de acción o bélica ambientada en la selva, como si fueran héroes de acción prototípicos. Tras registrarlos y encontrar granadas y munición como para iniciar una pequeña guerra, encontraron también las arquetípicas chapas de identificación militares, pero, en lugar de nombres, tenían apodos, por lo que no resultaban de interés. Pero, finalmente, acabaron por dar con algo que les podía resultar muy útil: un mapa de los túneles que revelaba parte de la zona en blanco, así como varios puntos de control establecidos por la Conspiración. Con ese descubrimiento podían moverse con más seguridad. Por ello, recogieron todo lo que pudiera resultarles útil, volvieron a subir al coche y se dirigieron al siguiente punto de control. Esta vez tratarían de capturar alguno vivo.

Conociendo ya mejor el terreno que iban a transitar, avanzaron ya sin perderse y sin tomar direcciones equivocadas. Ribbentrop-Mólotov, que estaba allí como espía del Equipo Exile y por petición de Kate, había registrado en su memoria el mapa y, mientras avanzaban, lo transmitía a la base de los morlocks comunistas, así como su posición. En la misma, Sojat, el comandante y líder de los posthumanos, dio ordenes de que los equipos de incursión se prepararan. Es posible que tuvieran que entrar en acción. Cierto que eran rivales y archienemigos de los Reptilianos Nazis del Lado Oscuro, pero la Conspiración era una amenaza que había que eliminar. Para ello, el hecho de que los RNLO hubieran sido los primeros en recibir sus ataques había sido una suerte. Así, eran los invasores lacerto nazis los que se ocuparían de atacar a sus enigmáticos adversarios. Pero Sojat era lamentablemente consciente de la infinita capacidad de los reptilianos para meter la extremidad en el montón de estiércol (el que fuera líder de un grupo guerrillero comunista de aspecto chatarrero soviético post apocalíptico no quería decir que no tuviera estilo al hablar), prefería estar al tanto de la operación. Así, mientras que sospechaba que Konstantin no iba a conseguir nada demasiado aprovechable, parecía que el robot comunista-nazi si que iba más encaminado. Por ello, en el momento en que se descubriera el paradero de la base de la Conspiración, los morlocks comunistas debían estar preparados para actuar si fuera necesario.

El equipo del abogado Primigenio llegó finalmente hasta el siguiente punto de control. Preparados, con las armas revisadas y listas, se dispusieron a iniciar el ataque. En esta ocasión, el punto de control estaba más protegido. Esto era señal de que se encontraban en el buen camino. La cantidad de fuerzas era mayor, aunque estaban igualmente armados y parecían disponer de un jeep con un arma acoplada. Por ello, decidieron que, si era posible, capturarían a alguien vivo, pero si la situación se volvía muy dura, arrasarían con lo que encontraran. Como ya hicieron en el anterior encuentro, usaron granadas aturdidoras, esta vez sin escatimar recursos. Tras el caos sembrado, se lanzaron al ataque. La primera línea de defensores cayó rápidamente bajo la cortina de fuego. Una vez superadas las barricadas, los atacantes se encontraron con un numeroso grupo de soldados. Estos hombres de acción, arquetípicos héroes de acción made in USA que no habrían desentonado en otro contexto y otra época, se mostraban como un trasnochado cliché pasado de moda. Y, como tales, trataban de defender valiente y heróicamente sus posiciones con grandilocuentes despliegues de acción y heroísmo estúpido. La superioridad táctica de los dos reptilianos, la entrega y astucia de El que Legisla tras el Umbral y la feral violencia primitiva combinada con los conocimientos de lucha de Canina volvían al equipo invasor una amenaza casi imparable. La oficial y su subordinado RNLO tenían una amplia experiencia y formación militar, por lo que se movían con gran eficacia (lástima que los reptilianos no fueran igual de eficaces al diseñar sus planes de conquista). El que Legisla tras el Umbral, como colaborador ocasional de Alfa Strike, había adquirido entrenamiento de combate, además de la experiencia habitual en su trato con otros abogados y clientes le proporcionaban la furia que le permitía desinhibirse y actuar sin escrúpulos (y si no, querido lector, pregunta a alguien que trabaje de cara al público). Por su parte, Canina era una clon híbrido mutante surgida de un demente programa supersoldado, por ello, además de los instintos propios de su naturaleza de gul, había recibido instrucción militar de acciones de comando. Curiosamente, ya que como clones de desarrollo rápido, las welclones habían pasado la mayor parte de su existencia en tubos de desarrollo, por lo que toda la formación que habían recibido, en todos los campos, había sido introduciendo estos datos directamente en su mente, con una mezcla de tecnología cyberpunk y magia. Aparte, tras su liberación, Evangeline "Welcome" Parker se había ocupado de darles más lecciones de lucha, tanto por cuenta propia como mediante la formación con los dioses de la guerra de Alfa Strike (Ares y Perun).

Por ello, la combinación tan extraña y desconcertante de talentos logró imponerse a la superioridad numérica de los hombres de acción de la Conspiración. No fue necesaria mucha lucha antes de que los últimos combatientes cayeran derrotados y, finalmente, lograron hacer dos prisioneros aun vivos. Por ello, y debido a su experiencia profesional, El que Legisla se encargó del interrogatorio. Por suerte, aunque los soldados se las daban muy de hombres valientes y varoniles, y machos, y desbordantes de testosterona, no aguantaron demasiado al ver los hábitos alimenticios de Canina. Ver a una joven de cuerpo escultural pero con cara perruna devorar alegremente un brazo fue bastante impactante para ellos. Cuando el abogado se dio cuenta de lo que pasaba la miró con aire interrogativo.

-¿¡Qué?! -dijo Canina- Ya se que está recién muerto, y cuando están más descompuestos son más sabrosos, pero tenía hambre.

Mientras seguía con su almuerzo, los demás se ocupaban de tomar notas del testimonio de los dos prisioneros, que combinadas con los conocimientos que traía del futuro Ribbentrop-Mólotov. Tal y como averiguaron, la Conspiración recibía el nombre de Majestic-13. Curiosamente, recordaba mucho a la supuesta conspiración OVNI que surgió durante los años 50 como respuesta de un alto y secreto sector dentro del gobierno de USA para tratar el contacto con los alienígenas. Sí que existió realmente, pero su trabajo fue principalmente de naturaleza encubridora y demasiado centrada en los supuestos platillos volantes. Si que hubo algunos de estos reales, y si que aterrizaron grises y otros seres alienígenas en la Tierra, aunque principalmente eran turistas, más próximos al planteamiento de los hermanos Strugatski en "Picnic Extraterrestre" que a las locas teorías de Expediente X. Por ello, mientras Majestic-12 se centraba en estos curiosos e inofensivos (en general) turistas espaciales, los Primigenios y demás criaturas ancestrales se movían libremente sin vigilancia gubernamental, ya que no se había descubierto su existencia de forma "oficial" o secreta. Así, durante los años 70, durante la época de mayor esplendor de la Fundación Wilmarth, Majestic-12 fue desbancada como proyecto de contacto y lucha contra inteligencias extraterrestres. Lamentablemente, un núcleo duro de Majestic no se rindió y siguió actuando en las sombras aunque sin la misma capacidad que tenían antes. Convencidos de que todo era en realidad una amenaza comunista, que todos, menos los patriotas y los turistas espaciales eran comunistas, y que, cual invasión alienígena de ladrones de cuerpos o amos de títeres, estaban siendo asimilados por una horda de comunistas, decidieron aguardar el momento oportuno. Así, durante los años 80, con la caída en desgracia de la Fundación y los desastres que asolaron Arkham, entre otras cosas, lograron conseguir un resurgimiento, aunque menor. Así, fundaron la siguiente iteración de su grupo: Majestic-13. Debido a que resultaba imposible recuperar el nivel de poder e influencia del pasado tuvieron que trabajar más lentamente y con paciencia. Finalmente, optaron por trasladar su base desde el Area 51B a Arkham, instalándola en una zona poco conocida de los túneles.

Una vez en Arkham, se dedicaron a recoger información de todos los comunistas que se hacían pasar por universitarios, Pickmans, profundos, yithianos, etc. Todos comunistas si no coincidían con su cerrada, obtusa y limitada ideología patriótica trasnochada de la Guerra Fría. Así, con la llegada de los RNLO y los Morlocks Comunistas (por una vez si que hay comunistas de verdad), decidieron entrar en acción y dejar de recoger información. Para ello, debido a la proximidad, optaron por atacar primero a los RNLO y robar su tecnología para copiarla y "mejorarla" al estilo made in USA. Por ello, tras hacerse con algunos modelos de armamento, vehículos y robots reptilianos, ya fuera saqueando los restos que quedaron en Dunwich tras la guerra de un día u otros lugares donde RNLO y Morlocks se enfrentaron, y, tras hacer la reconstrucción y americanización, optaron por comenzar sus ataques.

Tras reunir toda aquella información, Ammetu tan sólo necesitaba saber una cosa más: donde encontrar la base. Con un poco más de presión por parte del abogado, los prisioneros cantaron como pájaros. Una vez desvelado el secreto de la ubicación, el proximo objetivo sería ya el ataque final.