miércoles, 17 de mayo de 2017

Pánico en los túneles (Parte 7): Aktion Eisschloss

El problema de tener un ejército Panzer de Reptilianos Nazis del Lado Oscuro, con algunas Panzerdivisions y Einsatzgruppen bajo la ciudad de Arkham es que, en algún momento, se tienen que poner en acción. Normalmente se hace poco a poco, con algunas escuadras por aquí o por allá, incluso con una división al completo. Muchas veces lo hacen a modo de maniobras, para no oxidarse. En otras ocasiones se trata de operaciones que, debido a su rol de invasores lacerto-nazis alienígenas de otro universo paralelo, suelen adoptar nombres de operaciones en alemán. El problema que tienen este tipo de acciones es que, por un lado, suelen resultar bastante molestas para aquellos que, por azares del destino, se vean implicados en las mismas de forma accidentela, y, por otro lado, que cuantas más tropas se pongan en marcha, mayores serán los problemas que iban a causar. Afortunadamente, para compensar la presencia de los RNLO estaba el Equipo Exile de la Unión de Tribus Socialistas Morlocks. Aunque no poseen la misma tecnología ni unos acabados tan refinados, si que poseen muchas tropas dedicadas y más sentido común que sus adversarios. Así, las fuerzas reptilianas, con su tecnología lacertogermana y sus disciplinados soldados, se ven enfrentadas a las más numerosas tropas morlocks, con su tecnología marxista chatarrera y sus soldados que, aunque menos disciplinados, tienen más sentido común. A pesar de ser antagonistas naturales, en ocasiones los RNLO y el Equipo Exile tienen que hacer una tregua para enfrentar a una causa común. En esta ocasión se trataba de Majestic-13.

Esta desfasada organización había optado por atacar en primer lugar a los RNLO, pues eran sus vecinos más próximos. Y, si lograban derrotar a los ejércitos lacerto-nazis sería estupendo para los morlocks. Pero claro, con su ideología made in USA de la Guerra Fría, el Equipo Exile, con su marxismo casi utópico, sería su próximo objetivo natural. Y, claro, eso implicaría que los morlocks se verían envueltos en una nueva guerra con un enemigo que habría aprovechado la tecnología reptiliana y que, una vez más, se convertiría en una molestia para ellos. Así, gracias a la presencia del Ritter Mk VI Ribbentrop-Mólotov se estaban enterando de todo lo que sucedía. En cuanto el robot informó de la localización de la base secreta de Majestic-13, las tropas morlock comenzaron a prepararse para la movilización. Es posible que no fuera necesario, pero había que estar prevenidos. Por ello, los incursores y las guerreras comenzaron a preparar el equipo para la lucha en los túneles: principalmente fusiles de asalto y escopetas, además de granadas aturdidoras; los conductores dieron un último repaso a los vehículos y comprobaron los depósitos de combustible; los exploradores se adelantaron para reconocer el terreno; y los cacodemonios comenzaron a entonar "La Internacional" para subir el ánimo a las tropas. El Equipo Exile se preparaba para acudir a la lucha. Su líder, conocido como Sojat, sólo esperaba que no fuera necesario.

Al mismo tiempo, los RNLO, acuartelados en su base secundaria, cerca de la costa y la playa de Martini Beach, también se estaban preparando para la guerra. Durante un mes habían sufrido el acoso continuo de Majestic-13, que les había atacado y robado tecnología, y, lo peor de todo es que, encima, la habían modificado según sus patrones capitalistas americanos. Por ello, y siguiendo la tradición del gloriosos ejército Panzer de los Reptilianos Nazis del Lado oscuro, bautizaron esa operación como Aktion Eisschloss, Operación Palacio de Hielo. ¿Por qué ese nombre? Pues porque lo habían visto por ahí escrito y les había gustado. Así que, como hasta el momento no les había surgido ninguna oportunidad de usarlo, decidieron aprovechar la ocasión. Además, esos egolatras de Majestic-13 sólo hablarían inglés, así que no tenían porque saber que quería decir y sonaba muy bien. Por ello, tras haber designado oficialmente esta acción militar, y con el objetivo localizado y definido, había llegado el momento de entrar en acción. Así, los mandos del ejército dieron las órdenes oportunas y se iniciaron los preparativos. El ejército Panzer se iba a lanzar a la ofensiva siguiendo las tácticas de blitzkrieg con las que derrotarían a su adversario. Y, una vez exterminadas esas alimañas de Majestic-13, se ocuparían de los Zetas Reticulanos Nazis. Los túneles bajo Arkham no eran lo suficientemente grandes para dos grupos militares de invasores nacionalsocialistas alienígenas. Y, si la cosa iba bien, tal vez incluso podrían tratar de acabar de una vez con esos molestos morlocks comunistas. Por ello, y siguiendo las ordenes dictadas, los soldados de los Einsatzgruppen sacaron brillo a sus insignias y prepararon su equipo para luchar en los túneles; los tripulantes de los minitanques de las Panzerdivisions revisaron sus vehículos y comprobaron que habían cargado la munición y combustible que pudieran necesitar; los pilotos de los Ritters MK IV montaron en sus armaduras e iniciaron los sistemas para ponerse en marcha; los Führers hombres serpiente degenerados pasaron revista a las tropas y los arengaron para que dieran todo de sí en la gloriosa victoria de los Reptilianos Nazis del Lado Oscuro. Una vez acabaron todos los previos, partieron hacia la base del enemigo, la conspiración Majestic-13. Tan sólo se quedaron atrás las tropas que no iban a poder desempeñar un buen papel en un asalto dentro de los túneles y tan lejos del mar: los robots gigantes nazis, las tropas anfibias y los sharkjellyfishes, los tiburones medusa mutantes.

Un ejército en movimiento no es fácil de disimular, sobretodo si van a toda velocidad a través de un intrincado sistema de túneles. El eco y las vibraciones producidas por el paso de los soldados y vehículos les precede. Por ello, el ataque sorpresa estaba descartado. Además, la pérdida de contacto con el puesto de control asaltado por el equipo de El que Legisla tras el Umbral ya les habría puesto sobre aviso. En cualquier caso, los RNLO no estaban para sutilezas y, en esta ocasión, preferían lanzar un asalto frontal con todas las de la ley. La verdad es que estaban realmente molestos y deseosos de tomar venganza. Por ello, adoptaron la ruta más directa que les condujera hacia la base enemiga. Los exploradores morlocks que patrullaban por las cercanías de la base reptiliana tomaron nota del despliegue e informaron. Sin duda, iba a ser una batalla bastante impresionante, sobre todo debido a que el combate se iba a desarrollar en el espacio subterráneo de los túneles.

Cuando la avanzada del ejército Panzer de los RNLO llegó hasta la sección de túneles próxima a la base de Majestic-13, se dirigió hacia el punto de encuentro designado por la Hauptmann Ammetu. allí aguardaban la capitana y su lugarteniente. El que Legisla tras el Umbral, Canina y el Ritter Mk VI Ribbentrop-Mólotov habían optado sabiamente por retirarse a tiempo. El abogado había sido contratado para actuar como asesor de los RNLO para ayudar a determinar el origen de la crisis que les afectaba. Una vez identificada Majestic-13, localizada su ubicación y con el ejército en marcha, él no tenía nada más que hacer y prefería dedicar el tiempo a otros asuntos que requirieran su atención. Por su parte, Canina era una welclon, fiel a sus hermanas genéticas y su primigenia, Welcome. Por su naturaleza mutante, en los túneles se encontraba cómoda, pero tenía más afinidad hacia los gules, ya que era medio necrófaga. Por ello, y debido a que el laboratorio en donde fueron creadas las clones era de una filial de la NWE, corporación aliada con los RNLO, no sentía particular afecto por estos seres. Por ello, no dudó en retirarse junto con el abogado Primigenio. En cuanto al robot comunista nazi, pese a algún ocasional desajuste temporal en su programación, debía lealtad a la Unión de Tribus Socialistas Morlocks y a Katherine Ashford, y se había unido a aquella expedición para tratar de localizar la amenaza de Majestic-13. Con su objetivo cumplido, y habiendo informado a la base del Equipo Exile, allí no tenía nada más que hacer. así que, junto al leguleyo y la clon, dejó el lugar tranquilamente. La Hauptmann no tenía nada que objetar o decir. A fin de cuentas, le habían resultado útiles y era mejor que el resto de la misión recayera sólo en manos reptilianas. Así, mientras la capitana informaba a sus superiores al mando de la columna armada sobre la situación de la base y hacía una puesta al día, El que Legisla, Canina y Ribbentrop-Mólotov se dirigían, a través de los túneles, hacia la zona patrullada por el Equipo Exile. Desde allí, el abogado y la clon ya se encargarían de buscar una salida a la superficie.

Mientras tanto, en la base de Majestic-13, con las alarmas sonando y la paranoia haciendo su trabajo, los valerosos y patrióticos Hombres de Acción de la conspiración y sus sigilosos y patrióticos Hombres de Negro se preparaban para defender la base de los invasores alienígenas antiamericanos que venían a frustrar sus planes para hacer de USA un gran país que hace grandes cosas importantes y tiene americanos. Y, para ello, no dudarían en acabar con las amenazas comunistas venidas del espacio exterior. Por ello, venderían caras sus vidas  triunfarían como americanos que eran. Así, prepararon las barricadas, recogieron sus armas y se dispusieron a la defensa. Aunque habían perdido los robots gigantes, aun tenían algunos Ritters Mk IV modificados y, por supuesto, su tecnología americana made in USA que no les fallaría. Por ello, se dispusieron al combate, pues su enemigo, por ser antiamericano, era infinitamente inferior.

Aunque en las charlas motivacionales y las arengas este discurso era muy bonito, tenía que enfrentarse con la realidad de que se estaban enfrentando a un ejército profesional en pie de guerra y con muy mal humor. Le habían estado tocando las narices a los RNLO demasiado tiempo, y en los túneles no se habían ganado ningún amigo. Por ello, lo primero que vieron fue una oleada de minitanques que se acercaban implacables mientras habrían fuego con sus cañones y ametralladoras. Los artilleros habían cambiado los obuses explosivos y de penetración de armadura por munición especial de fragmentación. Así, el proyectil salía disparado y la cabeza se abría liberando una descarga explosiva de metralla  que arrasaba todo lo que estuviera en su camino. Esta munición había sido desarrollada especialmente para la lucha en los túneles, especialmente contra objetivos sin blindaje. La crearon para enfrentarse a los morlocks, pero estos no tardaron en aprender la lección y equipar a sus tropas con protecciones personales anti fragmentación. Además de que, al ser luchadores de túneles expertos, sabían aprovechar todas las coberturas. Pero contra los Hombres de Acción de Majestic-13 estaba funcionando muy bien. Estos disparaban asomados sobre las barricadas o, directamente, se ponían en pie y vaciaban los cargadores mientras gritaban enloquecidos. Estos sujetos, hombres fuertes, musculosos, endurecidos, vestidos como héroes de acción de películas bélicas americanas, disparaban sin cesar sus fusiles de asalto m16, disparaban sus lanzagranadas y sus ametralladoras minigun como si de esta manera fueran a lograr detener a su enemigo. Ni que decir tiene que fue una mala idea. Los minitanques, que formaban la vanguardia del ataque, tenían un blindaje lo suficientemente grueso y fuerte como para que la munición de un fusil de asalto no le hiciera efecto. Sobretodo si se utilizaba balas estandar y ni se habían molestado en disparar con munición perforante, que tampoco habría tenido mucho que hacer. A fin de cuentas, los minitanques estaban diseñados para soportar mucho castigo. Las granadas si que fueron más efectivas, ya que las explosiones podían aturdir a las tripulaciones y romper las orugas, lo que provocó que algunos minitanques se detuvieran. Pero el ataque se estaba produciendo simultáneamente por diversos frentes.

Cuando los RNLO lograron romper las primeras líneas defensivas, dejando un reguero de bajas, entraron en liza las unidades de la segunda línea de defensa. Esta vez, los atacantes debían hacer frente a más Hombres de Acción, apoyados por los Hombres de Negro, que pilotaban los Ritter Mk IV modificados o iban a pie. Pero, tras la oleada inicial de minitanques llegó la segunda fase de la ofensiva: los Ritter Mk IV reptilianos reforzados por tropas de infantería de los Einsatzgruppen. Las armaduras potenciadas RNLO formaban la punta de lanza, un grueso y blindado ariete que se abría paso disparando a los defensores con ametralladoras pesadas y cañones automáticos. Tanto las armaduras como los soldados de a pie si que combinaban munición de fragmentación y perforante, ya que esperaban enfrentarse a resistencia blindada.

La batalla estaba claramente decantándose en un sentido. Los soldados de Majestic-13, pese a su absurda y estúpida resistencia heroica, estaban siendo poco a poco arrasados. No es que los RNLO no sufrieran bajas, que las estaban sufriendo, es que simplemente estaban barriendo a los defensores. Tras ellos dejaban un rastro de aceite de motor, humo, sangre y muerte. Los cadáveres formaban un rastro del avance del ejército lacerto nazi. Los cuerpos reptilianos se mezclaban con los mucho más numerosos cadáveres de los Hombres de Acción y los Hombres de Negro. Los minitanques dañados se convertían en monumentos al valor de los defensores claramente superados. Por ello, tras una eficaz y rápida lucha, los RNLO lograron hacerse con la victoria. Puesto que los miembros de Majestic-13 no estaban dispuestos a claudicar, tuvieron que exterminarlos a todos, pero, el núcleo de la conspiración, el Consejo que la dirigía, no aguardaron. Optaron por suicidarse. Así, las instalaciones quedaron bañadas en sangre y muerte, sin un alma viva que no fueran los exitosos atacantes. Finalmente, los RNLO se habían librado de sus molestos adversarios, y su base estaba ahora dispuesta para ser aprovechada. Toda la documentación e información técnica y de inteligencia y toda la infraestructura podía ser asimilada para la causa reptiliana nazi.

Pero los vencedores no tuvieron demasiado tiempo para regocijarse en su victoria. No tardaron mucho en llegar informes de un importante grupo morlock que se dirigía hacia allá. Los reptilianos, sorprendidos, tuvieron que prepararse para una nueva e inesperada ofensiva. Los soldados tuvieron que volver a rearmarse y organizarse, esta vez para repeler un ataque. Sin embargo, para sorpresa de los atribulados RNLO, el Equipo Exile, que había acudido casi al completo, quería parlamentar. Sojat, el líder de los morlocks en Arkham, estaba encabezando el contingente. Fue directo al grano y expuso la situación en la que se encontraban: los RNLO habían combatido, habían sufrido bajas y gastado recursos para destruir la base secreta. Frente a ellos se encontraba el Equipo Exile, fresco, dispuesto a la lucha y en su entorno natural: los túneles. La última vez que se habían enfrentado a esa escala había sido el año anterior en la guerra de un día en Dunwich, y los reptilianos habían sido rechazados. Esta vez se podía dar la posibilidad de que se alzaran por la victoria. Pero, en cualquier caso, el precio sería muy alto. Por ello, una vez que la conspiración había sido desmantelada, Sojat invitaba a los RNLO a que desalojaran la base y se retiraran a sus infraestructuras ya establecidas. Cualquier intento por hacerse con una nueva ubicación sería tomado como una agresión directa a los morlocks y se convertiría en casus belli para iniciar una ofensiva total contra los reptilianos. Por ello, sería mejor que iniciaran la retirada. el Equipo Exile no iba a poner reparo en que saquearan la base, era su derecho de conquista, pero no se retirarían hasta comprobar que los RNLO también hicieran lo mismo.

Los oficiales reptilianos nazis se veían en un grave dilema. A fin de cuentas, el Equipo Exile eran sus enemigos naturales, y hacerse con el control de un tercer emplazamiento reforzaría su propia posición en el submundo de Arkham. Sin embargo, no estaban en la mejor situación para iniciar un nuevo combate. Por ello, y pese a que les dolía tener que reconocer que el momento actual no les era favorable, tuvieron que claudicar. Su objetivo principal, destruir Majestic-13, había sido completado con éxito. Y, tal vez, entre los datos que pudieran rescatar, lograrían encontrar algo de utilidad. Por ello, y con extremo desagrado, aceptaron las condiciones de los morlocks y se prepararon para la retirada y el saqueo.

El Equipo Exile, fieles a la palabra dada, vigilaron todo el proceso para asegurarse de que los RNLO se retiraban por completo. La lucha contra la misteriosa conspiración, Majestic-13, había acabado. Pero había más secretos en los túneles, y los enfrentamientos entre reptilianos y morlocks no habían llegado a su fin.