viernes, 18 de marzo de 2016

Weird Bio-Hazard (parte 5): ¡Iä! ¡Shub-Niggurath! ¡Iäaaaarrgh!

11:50 h Exterior de BioGen
El rugir de los motores de los vehículos de los morlocks iba apagándose poco a poco mientras los conductores se posicionaban en el campamento improvisado. El equipo de Alfa Strike, tras la brutal pelea, se habían dedicado a establecer una cabeza de playa desde la que organizar el resto de la ofensiva. Dirigidos por Loki, las fuerzas de ataque se replegaron para iniciar el asedio. Con los defensores derrotados, era cuestión de aguardar el próximo movimiento de su adversario. Por su parte, el equipo de incursión seguía adelante en el interior del complejo.

-¿Cuál crees que será su próximo movimiento? -preguntó Harvey mientras contemplaba la actividad del improvisado campamento.

-Bueno, tras la descarga de adrenalina del combate, me parece que N'kari no va a perder mucho tiempo, y los oni  (Raijin y Fujin), le tienen echado el ojo. -respondió Loki.

Harvey gruñó por lo bajo antes de volver a hablar.

-Ya, bueno, eso lo imagino. Y con Zeus cerca, me parece que alguna mujer morlock también va a acabar abierta de piernas. Jodidos salidos... Pero lo que quiero saber es que piensas que nos puedan lanzar ahora.

Mientras Loki reflexionaba, parte del uniforme de N'kari salió volando. Por su parte, Zeus se dirigía hacia la zona ocupada por los morlocks. A fin de cuentas, con N'kari desatada sexualmente, o le tocaba desahogarse con las mujeres de Dunwich o con las morlocks. Y estas últimas estaban más a mano y no resultaban tan desfiguradas como las endogámicas mujeres de la zona. Finalmente, tras unos momentos de reflexión,  el Herrero Mentiroso le explicó su teoría:

-Bueno, está claro que se han visto superados. No esperaban un despliegue ofensivo de esta magnitud, por lo que tendrán que traer refuerzos. Los RNLO y Omicron Scorpions pueden llamar a más tropas, de hecho, acuérdate que una vez llegaron a desplegar un robot gigante. Y durante Más Arkham apareció un Fhürer hombre serpiente degenerado. En cuanto a los mercenarios de la NWE, no sabemos que más pueden traer. Sin embargo, tardarán en llegar. Mientras tanto, es posible que la loca esa de la doctora Osborn utilice su posición como sacerdotisa de Shub-Niggurath para atraer refuerzos de Criaturas del Ciclo de Cthulhu.

Mientras N'kari se dedicaba a desahogarse sexualmente y Zeus encontraba la horma de su zapato en las ávidas y potentes mujeres morlock, Harvey y Loki se dedicaban a revisar todos los aspectos logísticos y organizativos. Sabían que el tiempo corría en su contra y la respuesta de BioGen podría llegar en cualquier momento

Mientras esto sucedía, un pesado camión partía de Arkham en dirección a Dunwich.

Veinte minutos más tarde, mientras N'kari se vestía y Zeus agotaba sus fuerzas, uno de los cacodemonios que patrullaba el perímetro dio la señal de alarma: algo se movía a través de los bosques y la lujuriosa y anormal espesura de aquel valle maldito. Inmediatamente, Harvey comenzó a dar órdenes, dirigiéndose hacia uno de los vehículos morlocks, mientras Loki montaba en el shantak y emprendía el vuelo para identificar la nueva amenaza. Ciertamente habían acertado con sus previsiones: los refuerzos no habían tardado mucho, y se trataba de un grupo de retoños oscuros de Shub-Niggurath, enormes monstruosidades de aspecto arbóreo, que se desplazaban sobre gruesas pezuñas caprinas y cuyas ramas eran poderosos tentáculos.

Cuál equipo de juggernauts, los horrores caprinos se movían en línea recta hacia el campamento de sus adversarios. Los morlocks, haciendo gala de su disciplina comunista, no tardaron en dirigirse hacia sus vehículos, mientras algunas de las mujeres se acababan de ajustar las ropas. En conjunto parecían un variopinto ejército soviético que hubiera pasado una temporada en un entorno post-apocalíptico. Los vehículos morlock, con las hoces y martillos relucientes, rugieron en desafío a los seres que se aproximaban. Los dioses (salvo Zeus, que trataba de recuperarse del esfuerzo masivo al que le habían sometido) se posicionaron y lanzaron un grito de guerra que corearon los morlocks. Por su parte, los cacodemonios comenzaron a cantar la Internacional. Aquello fue la señal para cargar contra la oscura progenie de Shub-Niggurath.

El camión, un vehículo procedente de un excedente militar, tras superar un breve atasco a la salida de la ciudad, se aproximaba al desvío de Dean Corner's.

Las primeras abominaciones negras y arbóreas se lanzaron ciegamente contra los vehículos morlocks, que las esquivaron fácilmente mientras sus artilleras dejaban que las armas hablaran desde sus afustes. Por su parte, los dioses, encabezados por Raijin y Fujin, avanzaban a la carrera para iniciar el combate. La primera embestida fue brutal. Los dos onis, armados con katanas se abrieron paso entre los retoños oscuros, golpeando con una fuerza sobrehumana y causando graves daños en sus adversarios. Tras ellos, N'kari vaciaba y recargaba su escopeta de dos cañones en un eterno ciclo de ruina y muerte. Con estas tres deidades abriendo camino, los demás miembros de Alfa Strike luchaban sin descanso, disparando sus armas, golpeando en cuerpo a cuerpo o lanzando terribles descargas eléctricas sobre sus adversarios, pues la mayor parte de ellos eran dioses del trueno y la tormenta.

Desde el cielo, los cacodemonios sobrevolaban el combate y hacían pasadas sobre la lucha para bombardear a la descendencia oscura de Shub-Niggurath con sus bolas de plasma. Por su parte, Loki gritaba ordenes y vigilaba los alrededores. Aquel pequeño grupo habría sido suficiente para destruir a un equipo convencional, incluso podrían derrotar a los morlocks, pero poco podían hacer contra los dioses. Por ello, el Herrero Mentiroso ojeaba los alrededores. Cuando descubrió lo que andaba buscando, dió un rápido aviso a Harvey:

-¡Pickman! ¡Vienen más, y no son un pequeño grupo, esto va a ser más duro! ¡Por el oeste, a través de los bosques!

Harvey le hizo una señal para indicarle que le había entendido y pasó a transmitir las ordenes a los morlocks. El vehículo en el que iba montado, una especie de buggy personalizado según el particular estilo estético y funcional de los morlocks, se puso en cabeza del convoy y comenzó a dirigir a las demás tropas para dar un duro recibimiento a los refuerzos. Sabía que las tropas que comandaba serían, como mucho, una distracción, pero tratarían de causar el máximo daño posible sobre los recién llegados, y actuarían como señuelo para evitar un movimiento envolvente que cogiera por el flanco o la retaguardia a sus aliados.

El pesado camión enfilaba ya la carretera que recorría el Valle Superior del Miskatonic, en dirección a la aldea de Dunwich.

Cuando los primeros retoños del grupo recién llegado aparecieron entre los árboles, fueron recibidos por un pesado fuego de ametralladoras, fusiles de asalto AK-74 y RPG. Tan sólo faltaba un lanzacohetes múltiples Katyusha, pero una de las artilleras le informó que los que tenían estaban siendo reparados. El efecto de esta tormenta de disparos fue, aparte de un desbrozamiento intensivo, la muerte de los primeros horrores arbóreos que aparecieron, pero tras ellos surgieron más. En ese momento, los morlocks pusieron en marcha el convoy para hacer que los retoños oscuros les siguieran.

La táctica fue efectiva, y pronto, los morlocks estaban guiando a sus perseguidores, mientras seguían acribillándolos con toda la potencia de fuego que tenían disponible, mientras daban tiempo a Alfa Strike para acabar con el primer grupo de adversarios. Cuando llegaron hasta los dioses, los morlocks se dividieron en dos grupos, lo que produjo la confusión entre sus enemigos. Al acabar de separarse, formando dos convoyes diferentes,  abrieron un hueco por el que aparecieron Brontes, empuñando un pesado martillo de tormenta en cada mano, y El que Legisla tras el Umbral que comenzó a abrir fuego indiscriminadamente contra aquella masa furiosa, blasfema y balbuceante. Cuando el abogado vació por completo los cargadores, mientras recargaba, Brontes cargó contra aquellos horrores, con sus armas despidiendo descargas eléctricas. Siguiéndole de cerca, Summanus, lanza en ristre y utilizando un lenguaje más bien callejero en un perfecto latín vulgar de la Roma imperial, se lanzó también a la lucha. Tras él, el resto de los dioses se preparó para unirse a este brutal y épico combate, salvo Zeus y Odín, que se habían quedado en el puesto de mando, y Perun y Misha, que habían dado un rodeo junto con Geri y Freki para lanzarse contra el flanco de sus adversarios.

Con la lucha llevada a un brutal cuerpo a cuerpo, el camión llegó finalmente hasta el campamento base, donde el Padre de Todos y Zeus aguardaban, este último apoyando una bolsa de hielo en su entrepierna. Al detenerse, Odín se acercó a ver que sucedía, y, para su sorpresa, de la cabina bajaron dos byakhees, con las respectivas gorras e identificaciones de Byakhee Express y la PDA oficial de esta empresa de transportes y mensajería. Uno de ellos saludó al nórdico y le presentó la PDA para que firmara la entrega. El dios, sorprendido, leyó el concepto del porte:

"Transporte de logística, avituallamiento y personal de intendencia. Cliente: EldritchBurguer".

Sin comprender bien lo que sucedía, firmó, tras lo cual, los dos horrendos seres se dirigieron hacia la parte trasera del camión, y, al abrir, salió Shubbi de allí.

-Uff... Que calor hace ahí dentro. Bueno, ya estamos aquí. Hola, Harvey encargó un servicio de catering y avituallamiento especial al EldritchBurguer, y arregló los portes con Byakhee Express. -explicó el retoño oscuro ante la desconcertada expresión del tuerto Odín.

-¿Quieres decir que había encargado la comida al EldrithBurguer y ha contratado a estos seres para que la traigan?

-Oh, sí, lo que pasa es que como era mucha cantidad, he venido yo a encargarme de la logística de campaña, y los byakhees han optado por alquilar un camión. Salía más económico que contratar a un montón de los suyos para traerlo todo.

-Comprendo... -respondió el boquiabierto dios.

Una vez aclarado todo, y puesto que se acercaba la hora de comer, comenzaron a descargarlo todo y depositarlo en la carpa que habían montado para almacenar los suministros. Al finalizar esta tarea, mientras los byakhees montaban en su camión y se iban, fue cuando Shubbi se fijó con más detalle en la lucha. Ya se había percatado de que estaban enfretandose los dioses de Alfa Strike a un numeroso grupo de familiares suyos, pero no le había dado mucha importancia, pues lo primero era el trabajo. Además, Shub-Niggurath era lo suficientemente prolija en su progenie como para echar de menos algunas pérdidas. Y si habían aceptado pelear contra estas deidades, mala suerte para ellos. Pero entonces Shubbi se quedó parado un instante. Sin hacer caso a Odín y a los demás, el retoño del EldritchBurguer se aproximó a la batalla y comenzó a hablar a voz en grito en el particular lenguaje de estos seres. En pocos instantes, la lucha se detuvo y uno de los horrores adversarios se acercó a hablar con él. Tras una intensa charla en la que ambos se turnaban para hablar, el rival y Shubbi se dieron un abrazo con sus tentáculos y el primero dio una serie de voces que tuvieron como resultado la retirada de todo el grupo de enemigos. Por alguna razón decidieron retirarse.
 
Los dioses, los morlocks y Harvey, desconcertados ante esta actuación, interrogaron a Shubbi al respecto, a lo que éste les respondió:

-Bueno, los retoños oscuros somos todos familia, pero no todos nos llevamos bien. Es cosa de tener como un millar de hermanos y primos, es facil que surjan rencillas. Pero en este caso he reconocido a un primo segundo mío con el que me llevo bien, por lo que me extrañaba verle luchar contra Alfa Strike. Hemos estado hablando y le he explicado la situación, por lo que han decidido mandar a tomar por saco a los de BioGen. Bueno, creo que ya es la hora del almuerzo, ¿no? Porque os he traído una buena comida que encargo Harvey.

Sorprendidos, desconcertados, pero contentos, dejaron las armas y se pusieron a comer, en espera de lo que estuviera por llegar más adelante.