viernes, 4 de noviembre de 2016

Alfa Strike: Despedida de soltera

Loki estaba sorprendido. Aunque NWE llevaba una temporada manteniendo un perfil bajo, el dios del engaño sabía que la multinacional seguía con sus planes de capturar dioses y seres sobrenaturales poderosos para someterlos a todo tipo de pruebas. Sin embargo, no habían vuelto a actuar de forma activa. Se habían limitado a seguir el trabajo en sus laboratorios y mantener a las tropas de Omicron Scorpions entrenándose y trabajando para otros clientes. Sin embargo, las armaduras clase "Acorazado" y "GodHunter" seguían en dique seco salvo para mantenimiento y entrenamiento. Pero esto no era lo que le había dejado sin palabras. Imaginaba que, mientras tanto, NWE seguiría trabajando en sus fábricas y laboratorios, desarrollando tecnología en base a los resultados obtenidos en sus acciones. Lo que le había sorprendido era que la información más reciente sobre una actividad que pudiera llamar su atención venía de una improbable fuente: Thor. Y no sólo eso, también resultaba una tontería como una catedral de grande. Pero podía ser una oportunidad para hacer algo de trabajo de inteligencia.

Se trataba de una despedida de soltera en la que iban a participar las GodHunters de la capitana Ashley Johnson, así como otras empleadas de la NWE, incluidas algunas otras mujeres soldado de Omicron Scorpions y algunas científicas de la sección I+D+i de esta filial. La capitana había tenido anteriores escarceos con Alfa Strike, aunque, según los datos que tenía Loki y las impresiones que se había llevado el equipo en sus encuentros con ella, era competente, inteligente y no particularmente hostil. Era una profesional, y como tal le pagaban para defender los intereses de la empresa para la que trabajaba. Además, era ella la que había organizado la despedida. Lo que no sabía es que la sala de fiestas que había contratado pertenecía Thor, era una de las que tenía y usaba en su trabajo como animador y organizador de fiestas y eventos.

La cuestión era que, aprovechando la fiesta, podía infiltrar a algunos miembros del equipo para que trataran de averiguar algo más sobre lo que estaban haciendo los de NWE. Por ello, tras revisar quien podría estar disponible, avisó a los elegidos. En esta ocasión, Thor, aunque no era conocido por su sutileza, debería formar parte del equipo. Zeus podría hacer un buen papel, era su especialidad, aunque debería ir con cuidado y evitar a Ashley Johnson todo lo que pudiera. Por otro lado, Odín llevaba un tiempo tranquilo, no le vendría mal algo de acción. Estuvo dándole vueltas a otros nombres, pero no eran los más apropiados. A fin de cuentas, para una pequeña misión de infiltración e inteligencia no hacía falta un grupo muy grande. Por ello, se limitó a reunir a los seleccionados y transmitirles las ordenes. Loki tenía la sensación de que no iba a ser tan sencillo como parecía, pero no podía hacer otra cosa que confiar en el equipo. Dándose cuenta de lo que implicaba, se puso a rezar a los Dioses Arquetípicos para que no acabara todo en desastre.

Local de fiestas "Walhalla", Providence, Rhode Island
Walhalla era un local que se alquilaba para fiestas y celebraciones. Estaba preparado para actuaciones en vivo, completamente insonorizado y con un excelente equipo de luz, imagen y sonido. Contaba con una plantilla muy profesional, que incluía técnicos de imagen y sonido, camareros y personal de animación para cubrir todo tipo de fiestas. Era uno de los que tenía Thor y que utilizaba como fuente de ingresos y para su propia diversión. Se trataba de un local amplio, decorado con una ambientación de estilo vikingo, donde se servían las cervezas por pintas y tanques, y la bebida solía correr en abundancia. Para ocasiones como aquella, una despedida de soltera, contaba con una plantilla de profesionales que incluían bailarines exóticos de ambos sexos. Cuando actuaban en el Walhalla, tenían a su disposición disfraces de estilo vikingo para no desentonar con la ambientación.

Thor y su grupo llegaron por la parte de atrás, y entraron por la puerta de personal. Era la típica puerta anodina, una salida de emergencia metálica en medio de una pared en la que nadie se habría fijado. Una vez dentro, se encontraron en el típico entramado de pasillos con un aspecto algo descuidado, destinados a no ser vistos por el público. Eran típicamente funcionales, sin adornos superfluos. Thor, encabezando al grupo, se dirigió hacia el despacho de la directora del local, Anna Baum, una exvalquiria que, tras retirarse del servicio activo, había aceptado ese trabajo del dios de las tormentas nórdico. Por el camino, se cruzaron con uno de los bailarines exóticos, un sujeto de 1,80, moreno y con cuerpo tallado en el gimnasio y músculos aceitados. Iba tan sólo con un tanga mientras se movía a toda velocidad, como si huyera de algo. Su mirada parecía la de alguien que ha realizado un vuelo sin motor sobre el infierno. Venía desde la zona del escenario. Estaba pasando algo fuera de lo normal.

Al mismo tiempo, al otro lado del escenario, las mujeres que habían asistido a la despedida de soltera estaban cada vez más desatadas y fuera de control. Ashley Johnson estaba preocupada. Era normal que, ya que estaban de fiesta, se desmelenaran. Además, ella se había encargado de organizarlo todo, y había elegido un local con buena reutación y un buen servicio. Y había que reconocer que los bailarines que habían salido la estaban poniendo taquicárdica por su físico y la destreza que tenían para moverse. Pero aquello ya no parecía ni normal. El último había tenido que salir a escape antes de que se le arrojaran encima con intenciones cláramente sexuales. Por ello, la capitana de GodHunters se acercó a la novia, que era íntima amiga suya y tenía una larga lista de títulos y certificaciones en el campo de la química. De hecho, su trabajo en NWE era el desarrollo de intensificadores de la química corporal. Era una forma "elegante" de llamar a las drogas de combate y demás sustancias para modificar el comportamiento.

-Liz, ¿qué demonios pasa que estáis todas en celo y desatadas?

La científica la miró con los ojos algo turbios producto de la ingesta de alcohol y, a entender de Ashley, de algo más. Le sonrió bobamente y su cara comenzó a adoptar una expresión lasciva que a la soldado le hizo pensar que, como no apareciera pronto un hombre, la mujer iba a dedicarse a probar el sexo lésbico con ella.

-Ashley, no me había dado cuenta hasta ahora lo buena que estás y lo sexy que eres. La verdad es que se me ha ocurrido probar una formula que hemos desarrollado en el laboratorio. Se trata de un potente afrodisíaco que si que funciona de verdad. Lo creamos después de leer un relato de Clive Barker que hablaba sobre algo parecido -Ashley, que había leído los Libros de Sangre de ese autor, donde salía el relato "La era del deseo" al que hacía referencia su amiga, se quedó blanca-, pero es una versión más suave, no tan exagerada. Puede que hagamos ciencia loca y negra, pero no somos como aquella demente de Asenath Osborn, la que montó aquel follón en Dunwich.

En ese momento, Liz se le echó encima y la besó apasionadamente mientras comenzaba a meterle mano. Ashley, con cuidado para no hacer daño a su amiga, logró librarse de ella y salió disparada hacia la zona de personal. Tenía que avisar de lo que estaba pasando. En situaciones como esa se preguntaba que hacía trabajando para una corporación que parecía surgida de una mezcla de película de espías rancia, serie B y comic de superhéroe viejuno.

Al llegar al despacho de la directora del local, llamó a la puerta y, al recibir la invitación a pasar, se encontró el lugar un tanto abarrotado. Además de Anna Baum, una enorme germano-americana de 1.80 de altura y con el físico de una luchadora, encontró a un sujeto de 1.90, de edad madura, con un parche cubriendo un ojo y el pelo cano, vestido de gris; un gigantón de 2 metros, rubio y fornido y, finalmente, un culturista maduro de barbita rizada. Sus miradas se cruzaron y los ojos de ambos se abrieron como platos mientras decían ambos al unísono:

-¡Joder! ¡¿Qué haces tú aquí?!

Zeus y Ashley habían tenido una trayectoria complicada. Cuando se conocieron, el griego la sedujo para llevársela a la cama y tratar de sonsacarle información. Después, la mujer trató de vengarse del dios por utilizarla de esa manera. Finalmente, se "reconciliaron" en Japón tras un breve duelo personal. Sin embargo, aun había tiranteces entre ellos. Los dioses, sorprendidos, vieron a una mujer recién entrada en la treintena, de 1.70 de altura, atlética. Tenía el pelo negro muy corto, de una forma más bien masculina, y sus ojos azules tenían una mirada decidida. Ashley ató cabos rápidamente. Conocía las fichas de los miembros identificados de Alfa Strike, y, tras la sorpresa inicial, no tardó en reconocerlos. Así que se le planteaba una cuestión a resolver: fuera estaban las chicas de la despedida cada vez más descontroladas y salidas por culpa del afrodisíaco experimental. Por otro lado, ahí estaban los archienemigos de la empresa para la que trabajaba. Por otro lado, estaba fuera de horario laboral, y lo primero era resolver los problemas del local. Por ello, se decantó por explicarles cual era la situación.

Ashley preveía un posible desastre si no ponían bajo control a las mujeres. Por otro lado, ante esta coyuntura, valía la pena aprovechar cualqueir ayuda que tuviera a mano, aunque fuera la de unos dioses más bien aficionados a la juerga. Aunque de Odín no se fiaba del todo, sin embargo, había que trabajar con lo que tenía a mano. Por ello, no tardó en ponerse al mando y organizar a todos.

-Vale, tenemos trabajo por delante y creo que tenemos al grupo ideal para ello, o al menos el único que hay a mano. Si no sale pronto ningún bailarín al escenario la situación puede empeorar. Y mucho. Zeus, Thor, os toca salir a la palestra y hacer lo que haga falta para mantenerlas controladas. Y quiero decir lo que haga falta. Que si tenéis que despelotaros y follarlas hasta que caigan agotadas, que así sea. Odín, tú y la señora Baum ocupaos de asegurar las salidas. No quiero que ninguna salga de aquí hasta que se le hayan pasado los efectos del afrodisíaco. Si alguna trata de dejar el local, la metéis de nuevo para adentro.

Acostumbrada a dar ordenes y dirigir a sus subordinadas, Ashley no tuvo problemas en adoptar una voz de mando que los puso a todos a cumplir sus ordenes de inmediato. Todos se encaminaron a sus respectivas posiciones y la mujer aprovechó para relajarse y respirar aliviada durante unos instantes. En ese momento, recibió una llamada al móvil. Al responder se encontró hablando directamente con Loki. No sabía como había conseguido el Herrero Mentiroso su número, y en ese momento estaba demasiado preocupada para preguntar, aunque el nórdico no dudó en aclarárselo. A fin de cuentas, era un maestro de espías y un dios del engaño.

Al teléfono, Loki le explicó a Ashley el motivo de su llamada: Tenía un mal pálpito sobre la despedida de soltera. Había probado con un hechizo de adivinación y todo indicaba que las cosas no estaban saliendo como esperaba y que Ashley era una pieza importante a tener en cuenta. Para dejar las cosas claras, y con ánimo de sentar una tregua temporal, le explicó la razón por la que había enviado allí a Thor y los demás. Esto, obviamente, hizo enfadar a la capitana, que soltó una buena ristra de improperios y maldiciones que Loki aguantó estoicamente. A fin de cuentas, lo suyo era el espionaje y la obtención de información. Cuando la mujer se calmó, le preguntó por la situación en el local. Al escuchar las explicaciones de Ashley, el líder de Alfa Strike se percató de que sus presentimientos y la adivinación no le habían engañado. Al menos no era algo difícil de arreglar. Al escuchar la solución que había adoptado la mujer, la felicitó. Era una buena táctica y a Thor y Zeus les encantarían. ¿Tirarse hasta el agotamiento a un grupo de mujeres salidas? Para ellos sería el paraíso. Por otro lado, Odín haría un buen papel con la exvalquiría para controlar los accesos. Si fuera necesario, ya lo mandarían a unirse a la orgía. Mientras tanto, Loki le avisó que iba a mandarle un paquete via Byakhee Express. y le contó un plan adicional para que ella lo pusiera en marcha. Cuando acabó de contárselo, Ashley no logró contener la risa.

Unos minutos más tarde, un byakhee de Byakhee Express, un ser de gran tamaño, alas membranosas y patas palmeadas, le entregó un paquete a la capitana. La mujer firmó la entrega y, al abrir la caja, encontró una cámara de vídeo.

Al día siguiente en el perfil de ElderGodBook de Loki apareció colgado un video que fue un éxito de reproducciones, interacciones y comentarios. En él aparecía al principio Ashley Johnson presentándose de esta manera:

-Hola, soy Ashley Johnson y lo que están a punto de ver es como dejar en ridículo a un grupo de dioses.

A partir de ahí se podía ver a Thor y Zeus ejecutando una torpe danza mientras trataban de desnudarse a toda prisa. El resultado era bastante ridículo. Sin embargo, el público femenino, hambriento y sin ataduras, no tardó en lanzarse sobre ellos, cosa que el griego recibió con una sonrisa beatífica y los brazos abiertos. En ese momento se iniciaba una tremenda y desatada orgía en la que las mujeres no tardaron en quedar desnudas y dedicarse con frenesí al intercambio sexual. En ese momento se producía un fundido a negro y un texto que decía: 30 minutos más tarde... A continuación, la orgía se mantenía, aun con bastante intensidad. Un nuevo fundido a negro y otro texto: 1 hora más tarde... las insaciables mujeres parecen inagotables, y Odín se une a la orgía. Fundido a negro y un último texto: 2 horas más tarde... Finalmente las féminas han caído rendidas y los tres dioses, agotados por el esfuerzo masivo, se apilan uno sobre otro desnudos y sin fuerzas, clamando por hielo para sus miembros irritados. Sentada tirunfante sobre ellos, como un cazador sobre sus trofeos, Ashley Johnson sonreía a la cámara.

-Y así -decía- es como se puede derrotar a los dioses de Alfa Strike con un grupo de mujeres excitadas con un afrodisíaco producto de la ciencia loca.

Y así finalizaba el vídeo. Los comentarios no tenían desperdicio. Zeus y Thor eran conocidos por su lubricidad y su afición desmedida al sexo, en particular el griego con su larguísima lista de amantes. Odín también había tenido sus escarceos y sus intrigas amorosas. De hecho, eran dioses que se jactaban de su potencia sexual y de sus heroicas hazañas. Y, con la ayuda de Loki, Ashley Johnson les había proporcionado un pequeño baño de humildad. No hace falta decir que, durante las siguientes semanas no se dejaron ver mucho por ElderGodBook ni por otros lugares en donde se reunían los dioses. Tal vez la próxima vez serían más cuidadosos con sus alardes y a ir con más cuidado con la astuta y directa capitana Johnson.