sábado, 12 de mayo de 2018

Crisis of Infinity Kates (Parte 6): Asalto al Eldritch Burguer número 13

Un especial King-In-Yellow Size cargado de acción y sorpresas

Los últimos días habían sido testigo de una actividad frenética por parte del equipo de Kates. Tras el repentino ataque en Dunwich y la incursión el tiempo a la primera edición del Festival de cine de Sitges, los acontecimientos parecían haberse precipitado. Los ataques de tropas reptilianas y de Omicron Scorpions a lo largo del continuo temporal se habían multiplicado. Pero tanto las tropas lacerto nazis como los soldados mercenarios de NWE eran diferentes a lo esperado. No es que fueran más eficientes de lo habitual. Los einsatzgruppen mantenían esa característica eficiencia germánica con su peculiar manera de estropear sus planes de forma completamente inesperada y, a menudo, cómica y/o absurda, ya sea por sí mismos o siendo derrotados por un factor externo, en este caso, las Kates. Sin embargo, en los encuentros que habían tenido fuera de Arkham, más de una vez habían visto insignias reptilianas de unidades que correspondían a otras divisiones del ejercito reptiliano Por su parte, las tropas de Omicron Scorpions se mostraban con su habitual nivel de efectividad y entrenamiento, aunque su equipo era algo peculiar, diferente al habitual, y, seguían resultando hábiles adversarios, la heterogeneidad de las Kates y sus recursos lograba imponerse de una forma u otra. No es que resultara fácil, pero no se rendían fácilmente. Así, habían tenido que rescatar a Kate la Sangrienta, una feroz pirata del siglo XVII a la que habían tendido una trampa para capturarla y ahorcarla antes de tiempo (acabaría colgada de todas formas, por piratería, pero aun le quedaban algunos años de vida por delante y cosas que hacer); habían rescatado con erótico resultado a la hermana Kate, una monja irlandesa del siglo XII que vivía en el Reino Latino de Jerusalem que, aunque era muy caritativa, el voto de castidad se lo tomaba con bastante ligereza con las mujeres; durante la Revolución Francesa habían evitado que la ciudadana Catherine Fave fuera arrestada por una falsa acusación de colaboracionismo con la aristocracia. Todo ello casi en tiempo record, pues sus adversarios se movían con rapidez, y el viaje espaciotemporal era arriesgado, por lo que a veces llegaban al momento y lugar con escaso margen. Sin embargo, se habían salido con la suya y lograron impedir todas las actuaciones del avieso enemigo. Pero seguían sin entender que estaba sucediendo. Estaba claro que los reptilianos eran tanto los que ellas conocían, que tenían sus bases asentadas en los túneles bajo la ciudad de Arkham, como los de otros ejércitos Panzer, probablemente de otras líneas temporales. A fin de cuentas, no podían estar seguras que sus reptilianos de siempre fueran los únicos que había por ahí buscando la Tierra Hueca para establecer el Reich reptiliano de los mil años. Lo que si estaba claro era que las tropas de Omicron Scorpions procedían de alguna línea temporal alternativa, pues ni las insignias ni el equipo que usaban eran los que ellas conocían. Incluso Ashley Johnson había admitido que no sabía nada de ninguna operación contra las Kates y se sentía desconcertada ante el despliegue que se realizaba. Por ello, lo único que tenían claro era que el ataque procedía de otro mundo, de una desviación dentro del continuo espaciotemporal y sólo podían deducir que, de alguna manera, esa línea alternativa parecía estar interesada en eliminar a otras. Pero el proceso utilizado, tratar de acabar con el árbol genético de Kate Ashford a lo largo de la historia, era extraño. Por alguna razón, Kate y su ascendencia eran la herramienta que querían usar para destruir líneas temporales y, así, tal vez, reforzar la línea origen de donde procedían los ataques.

Mientras los morlocks trataban de reunir más datos y triangular la fuente de los ataques mediante las posiciones tetradimensionales de los incursiones espaciotemporales y trataban de contactar con Cronos para que les ayudara a acelerar el proceso, las Kates se habían tomado un descanso. A fin de cuentas, habían tenido una actividad frenética recientemente, y se merecían unos días de asueto en los Alojamientos Rurales La Llave y la Puerta. Ni que decir tiene que para las welclones, contar con varias antepasadas de Kate como huespedes era algo sumamente interesante y se desvivían por complacerlas y hacer agradable su estancia. Pero Kate Violet había optado por permanecer en Arkham, y se alojaba en el apartamento de estudiantes donde vivía Kate Ashford. Si algo llamaba la atención a ésta última, a Kate Bogatyr y a Welcome era que Violet no tenía reparos en disfrutar de los placeres carnales con las demás Kates, pero que a ellas las trataba con una especie de respeto mezclado con adoración reverencial que le impedía acostarse con ellas. También había hecho amistad rápidamente con Ashley Johnson, y, por ello, la joven venida del futuro y la veterana capitana de GodHunters estaban comiendo plácidamente en el EldritchBurguer.
Este restaurante era algo así como el lugar de referencia para el entorno universitario. No es que la ciudad careciera de otras franquicias de comida rápida, pero el EldritchBurguer se mantenía contra viento y marea frente a la agresiva presencia de multinacionales de la hamburguesa gracias a la excelente calidad de su materia prima y sus precios asequibles. Y, por supuesto, porque era un lugar habitual de encuentro para universitarios y profundos del campamento protesta del movimiento ecologista de Innsmouth en Arkham. Además, era el único restaurante que contaba con un retoño oscuro de Shub-Niggurath como portero y decoración exterior. El último que intentó entrar a robar lo pasó decididamente mal, hasta el punto de que, desde entonces, sufre una importante dendrofobia.

Mientras Kate Violet y Ashley Johnson comían y hablaban, disfrutando del momento, Welcome, que le tocaba turno en el restaurante, donde trabajaba como jefa de turno, las observaba mientras realizaba su trabajo. Había algo decididamente familiar en la joven Violet. De hecho, Evangeline estaba segura que el parentesco con Kate Ashford era muy cercano, pues ambas se parecían mucho en cuanto a la figura y el lenguaje no verbal. De hecho, vistas desde atrás sólo se diferenciaban en el color del pelo, pues Violet era rubia. Desde delante esto era más díficil, sobre todo si uno se fijaba en los generosos pechos de la chica, que a Evangeline le recordaban a los suyos propios en cuanto a forma y turgencia. También en el comportamiento el recordaba Violet a Kate, pues ambas tenían la misma sensatez y sentido común, y la capacidad de análisis y razonamiento en momentos de tensión. Por otro lado, Welcome también se sentía identificada con la chica del futuro, no sólo por los pechos, sino también por la boca, el desenfreno de su apetito sexual con las otras Kates, su falta de inhibiciones y complejos con respecto al sexo y su desbordante carisma y locura. De hecho, la joven Violet parecía haber surgido de una combinación de las dos mujeres. Esto hizo pensar a Evangeline en BioGen, la filial de NWE que creo a las welclones, además de muchos otros experimentos genéticos de ciencia loca. Y es que, aunque finalmente habían destruido sus instalaciones en Dunwich y la corporación madre la había cerrado, muchos de sus científicos habían sido reubicados en otras filiales. ¿Sería Violet producto de algún experimento similar? Pero mientras rumiaba sobre esto, Welcome se percató de que un sujeto muy extraño acababa de entrar por la puerta. En Arkham hay gente muy peculiar, pero este recién llegado en particular había hecho saltar las alarmas de Evangeline: iba ataviado como una mala copia de detective noir con una raída gabardina, sombrero de fieltro y las manos en los bolsillos. La cara quedaba parcialmente oculta por el sombrero, pero se movía de forma un tanto peculiar, como si tratara de no llamar la atención, pero conseguía el efecto contrario. La mujer lo clasificó en dos posibles categorías: exhibicionista suicida por tratar de exhibirse allí durante su turno o espía reptiliano. Esperó que fuera lo primero, pues en caso de ser lo segundo demostraría lo mal que estaban los invasores lacertonazis en cuestiones de camuflaje para labores de inteligencia. También podrían haber recurrido a las verführer de los alienígenas zeta-reticulanos nazis. De hecho, estas alienígenas con cuerpos absurdamente sexis odiaban a muerte a Welcome por demostrar en Innsmouth que ella era mucho más sexualmente atractiva y poderosa.

Mientras el sujeto de la gabardina se acercaba a la mesa donde estaban Violet y Ashley, Welcome retrocedió hasta el despacho del jefe de turno, donde recogió su espada Ouroboros y salió fuera. Si iba a haber problemas, quería estar plenamente preparada. Y es que su instinto no le había fallado. Aquel extraño sujeto era un asesino reptiliano que, tras llegar hasta la mesa de Ashley y Violet, sacó una pistola reptiliana de rayos y apuntó a la joven del futuro a la que, por el grito que lanzó, había confundido con Kate Ashford. Pero las tres mujeres reaccionaron raudas, fruto de su entrenamiento militar o paramilitar de origen divino (recordemos que tanto Welcome como Violet han sido adiestradas para el combate por Perun). Así pues, tras esquivar el primer y poco acertado disparo, le arrojaron encima la mesa y procedieron a inmovilizarlo en una rápida maniobra. Pero el fallido asesino iba preparado para esta circunstancia, y se suicidó con una capsula de veneno. Tras la conmoción inicial, Welcome se dedicó a poner orden en el restaurante, calmando a los clientes y quitando peso al incidente: sólo había sido un intento frustrado de atraco que había salido mal. No había nada de que preocuparse, el EldritchBurguer estaba más que preparado para hacer frente a esas situaciones tal y como podían comprobar. Mientras se ocupaba de esta tarea, Welcome les pidió a dos de sus empleados que se ocuparan de recoger al caído, indicando claramente en voz alta que se había desmayado por el golpe al caer al suelo. No le interesaba que se supiera que, en realidad, estaba muerto.

Una hora más tarde, con el restaurante mucho más tranquilo, tras pasar la hora punta de la comida, Welcome revisaba los preparativos. En esos momentos el personal estaba bajo mínimos, ya que había muy poco trabajo y Evangeline podía colaborar con caja o cocina según fuera necesario. Tras asegurarse que todo estaba en orden, se sentó con Ashley y Kate Violet, que se habían quedado por petición suya, Kate Ashford, a quien Welcome había llamado para que se reuniera con ellas. El motivo de la reunión estaba claro: Habían tratado de atentar contra la novia de Evangeline. Grave error. Pero habían fallado, en parte por atacar a la Kate que no era. El asesino fracasado había sido un reptiliano poco preparado para este tipo de acciones y cuyo cadáver había permanecido escondido en la cámara frigorífica hasta que, tras pasar la hora punta, se libraron del cuerpo dándoselo a Shubbi a modo de almuerzo. Pero, llegado ese punto, era el momento de acabar con los secretos y sacar toda la información a la luz. Habían pedido a Ashley que se quedara por la amistad que había acabado desarrollando con las tres, aunque, en alguna ocasión, a nivel profesional, Evangeline y ella estuvieran en bandos enfrentados.

Así pues, tal y como expresó Welcome, había llegado el momento de la verdad: ¿Cual era la relación exacta entre Kate Ashford y Kate Violet? ¿Por qué la joven del futuro tenía ese parecido con Evangeline y Kate? ¿Qué se escondía realmente tras esa negativa a entregarse a placeres carnales con ellas dos?  Aquello podía ser importante, pues, si actuaban como equipo tenían que confiar las unas en las otras. Violet, contemplando a las dos mujeres con unos claros nervios, finalmente, casi con un hilo de voz, confesó lo que había callado hasta ese momento:

-Yo soy vuestra hija.

La expresión de sorpresa de Kate y Welcome fue para fotografiarla y enmarcarla. Como forma de ilustrar la sorpresa mayúscula y la estupefacción era impagable, inimitable e irreproducible. Pero aún había más que averiguar. Por ello, cuando se recuperaron del impacto, Violet siguió explicándolo todo: ella sería engendrada un poco más adelante, cuando Welcome acabe la carrera de psicología. Surgirá de un proyecto de la Facultad de Medicina de la Universidad sobre genética y medicina reproductiva, tratando de desarrollar un sistema fiable, eficaz y más económico de engendrar embriones viables a través de material genético de diferentes células germinales o no. Por ello, con el consentimiento de Kate y Evangeline, tomaron un óvulo de cada una de ellas y fusionaron el material genético para crear un embrión viable que desarrollaron al principio in vitro y que, más tarde, implantaron en el vientre de Evangeline mientras ella se dedicaba a desarrollar su tesis doctoral. El resultado: una bebé sana y viable, y dos madres satisfechas, gozosas y completamente enamoradas de su hija. Y Evangeline se doctoró finalmente. Así, Kate Violet se convirtió en la heredera y sucesora de las dos mujeres y en la segunda de un linaje de superheroínas de Arkham, pues al ser hija de la portadora de Ouroboros, ella también podía manejar la espada, aunque con unos poderes diferentes. Y, al igual que Evangeline, era también bisexual.

Pero ese día iba a traer más sorpresas. Mientras Kate y Welcome se recuperaban de la impresión y asimilaban que en el futuro iban a tener una hija que, tal y como podían ver, les había salido muy bien, funestos acontecimientos se estaban desarrollando en el exterior. Un contingente de RNLO y soldados de Omicron Scorpions habían puesto asedio al EldritchBurguer.  Dirigidos por una oficial en armadura Annihilator, sitiaron por completo el lugar y ordenaron rendirse a las Kates y entregarse. Afortunadamente, en la línea alternativa de la que venían, Shubbi no había acabado trabajando para el EldritchBurguer, por lo que, al ser todos los sitiadores procedentes de esta, no sabían que era aquel extraño árbol. Welcome, que ya se había encargado de establecer protocolos de seguridad para actuaciones en situaciones de emergencia y asedio en el restaurante sabía que Shubbi no se movería hasta que ella no diera la orden o se iniciara el procedimiento apropiado. Por ello, se mantenía tenso y a la espera. Otra ventaja era que dentro del restaurante disponían de dos Ouroboros: la de Welcome y la de Violet. Por lo demás, los empleados que quedaban debían ocuparse de poner a salvo a los escasos clientes que se habían quedado atrapados dentro y asegurar las posesiones. Debido a la situación a la que se enfrentaban, Evangeline dio ordenes de poner en marcha el protocolo de máxima seguridad. Este, al iniciarse, convertía el EldritchBurguer en un bunker difícilmente penetrable, una fortaleza blindada con gruesas persianas que cubrirían todos los ventanales. El edificio de por sí ya había sido construido de forma que pudiera aguantar un terremoto o una inundación repentina, ya que Don Domingo de la Vega, el propietario, se había informado de los antecedentes de Arkham, y había preferido hacer una inversión importante en seguridad y prevención para evitar que cualquier desastre causara daños demasiado graves en el edificio. A fin de cuentas, era mejor tener que pagar una nueva mano de pintura que una reconstrucción completa del edificio. A estas medidas de seguridad, había añadido otras, como las persianas blindadas, a petición de Welcome, que había sido insistente y persuasiva y, con todo lo sucedido con el factor Arkham, de la Vega había acabado por claudicar.

Era en momentos como aquel cuando Evangeline se alegraba de haber implantado todas aquellas medidas de seguridad. De hecho era el asalto número 13 al que había sido sometido el restaurante, desde aquel infausto Halloween en que una horda de zombis lo había atacado. Y, mientras los atacantes habrían fuego contra el edificio, que aguantaba el castigo, Shubbi se mantenía impertérrito, aguardando la orden que le hiciera ponerse en marcha. Evangeline había sido muy clara al respecto y la joven se había ganado el respeto del retoño oscuro, como persona y como sacerdotisa de Shub-Niggurath bajo su avatar de la Cabra Blanca de Tres Cabezas. Aunque hay que reconocer que Evangeline no era particularmente devota. No es fácil ser muy reverencial cuando tu dios es una enorme cabra mutante de tres cabezas que se dedican a hablar entre ellas y compartir cotilleos mientras comen hierba o lo que se les ponga a mano y ventosean alegremente. En cualquier caso, la Cabra Blanca no era de esos dioses que les va mucho la ostentación y la adoración melodramática y fanática.

Mientras en el interior ponían en marcha las contingencias apropiadas a la situación en base a los protocolos de seguridad establecidos, en el exterior se impacientaban. Estaban llamando demasiado la atención para lo que debería haber sido una operación rápida. La policía, que había observado el despliegue militar, sabía que aquello la superaba, por lo que pusieron en marcha también su propio protocolo de actuación que empezaba por poner sobre aviso a los Pickman y a la super heroína local, Delta Wave Welcome. Para ello, Evangeline siempre llevaba encima un móvil que le proporcionaba línea directa con las Fuerzas del Orden. Por su parte, Harvey Pickman, que en ese momento estaba en la otra punta de la ciudad, trató de mantener la calma. Aquello era algo inesperado. Pero no había que actuar de forma apresurada. Una vez más, se recurría a protocolos de emergencia. Y es que Arkham tiene más protocolos de emergencia que cualquier ciudad de película de catástrofes y, al contrario de lo que suele suceder en estas, aquí se respetan al pie de la letra y hay poco espacio para epicismos. Y es que es lo que tiene la experiencia: los que se atienen al plan y actúan coordinados sobreviven, los que improvisan y se hacen los héroes de acción suelen acabar en el cementerio más cercano… si es que queda lo bastante de ellos. Así pues, antes de nada, se puso en contacto con Welcome. Pero fue Kate quien respondió al teléfono, pues Evangeline estaba hablando con la Policía. Tras la puesta al día de la situación, Harvey esperó a que Welcome acabara su conversación y habló directamente con ella. A fin de cuentas, Delta Wave Welcome era el epicentro de muchos planes de actuación gracias a sus poderes. Pero no era lo único a lo que iban a recurrir. Aprovechando que Ashley Johnson estaba allí, y poniendo el móvil en manos libres, Evangeline, Harvey y la capitana estuvieron discutiendo la posibilidad de una intervención de Omicron Scorpions. Pero optaron por dejarlo como último recurso. Así pues, Harvey planteó dos alternativas a las que ambas mujeres dieron el visto bueno. Pero tenían que crear una distracción para darles tiempo a llegar. En ese momento, Kate Violet intervino: se le había ocurrido una idea para poder ganar tiempo. Tras compartir los planes y ponerse de acuerdo, empezaron a ejecutarlos. Harvey hizo tres llamadas telefónicas. Dos para solicitar los refuerzos que necesitarían y la tercera a Byakhee Express para que un byakhee le llevara a la zona de acción lo más rápidamente posible. Podría haber cogido un taxi, pero habría sido más lento y más caro. Kate Ashford, que también tenía su parte en los planes, se unió a Ashley Johnson para ir a la oficina del jefe de turno e iniciar su trabajo. Evangeline y Kate Violet, madre e hija, empezaron a repasar lo que había que hacer. Debían actuar coordinadas y ganar el máximo tiempo posible. Un poco más tarde, Welcome recibió una llamada de Harvey: todo estaba preparado. Podían entrar en acción.

A través de la megafonía externa del EldritchBurguer, que se usaba principalmente en fiestas y celebraciones, anunciaron que alguien iba a salir para entregarse y que no abrieran fuego. Desde fuera, respondieron aceptando la rendición y aguardaron. Cuando la compuerta blindada se abrió, apareció Delta Wave Violet con la gabardina del asesino reptiliano, sin casco, y sin las placas de armadura pectorales. Con movimientos lentos, abrió la gabardina para que vieran que no iba armada. Y, con un movimiento sensual, se bajó casi hasta el ombligo la cremallera de la parte delantera del mono ceñido que constituía su vestimenta, revelando que no llevaba nada debajo, por lo menos en el torso. Levantó una mano y, como si fuera una señal, comenzó a sonar Never gonna give you up de Rick Astley. Y Katherine Violet Ashford-Parker bailó. Aquella canción le gustaba mucho y se sabía de memoria la letra y la coreografía del cantante en el video musical. Por suerte, se le daba bien bailar, aunque cantaba bastante mal. Y el espectáculo de esa atractiva y sexy joven bailando y cantando en playback con la voz de Rick Astley dejó a los sitiadores sorprendidos y boquiabiertos. A medida que avanzaba la canción, Violet disfrutaba mientras los mantenía estupefactos y desconcertados. Aquello no era lo que habían esperado. Pero el rickrolling iba mucho más allá de eso. Pues, cuando menos lo esperaba, llegaron los refuerzos: un enorme portal se abrió en la retaguardia y por el mismo apareció un pequeño ejército combinado formado por morlocks y profundos. Y, tras la primera oleada apareció el Padre Dagón en persona, por eso el portal era tan grande. Tras él, encabezando la segunda oleada, una guerra vikinga, una valquiria, Delta Wave Welcome, lideraba más tropas de morlocks y profundos. Fue en ese momento cuando Evangeline dio la orden y, de improviso, Shubbi comenzó a luchar.

El plan estaba funcionando a la perfección. Mientras Ashley y Kate buscaban y preparaban la canción para ponerla por megafonía, Harvey había llamado a los morlocks comunistas y a los profundos del campamento de protesta y les había avisado de la situación. Los primeros acudieron porque eran enemigos naturales de los reptilianos. Y los segundos estaban bastante dispuestos a meterse en una buena pelea, sobretodo contra los reptilianos, que con sus tropas anfibias les habían provocado más de un quebradero de cabeza. Una vez conseguido el apoyo de ambos grupos, Welcome, usando a Ouroboros, creó un portal a la base morlock por el que cruzó. Allí, tras reunir a las tropas, creó otro portal al campamento de los profundos, que atravesó con todos los morlocks. Y en este último lugar, reunió a morlocks y profundos y, ya que estaba por allí, reclutó también al Padre Dagón. Una vez tenía a todas las tropas juntas, abrió el portal final a la retaguardia de los sitiadores. Y, mientras se producía la lucha, Harvey llegó con el byakhee y utilizó algunos de los pocos pero efectivos hechizos de carácter agresivo y ofensivo que tenía en su arsenal. Por otro lado, en el interior del EldritchBurguer, Ashley y Kate se ocupaban de poner en marcha a los trabajadores para que empezaran a producir comida, ya que habría que agradecer a los refuerzos su intervención invitándoles a comer.

La batalla, el asalto número 13 del EldritchBurguer, fue breve, intensa, y desconcertante. Y es que las oleadas de tropas por la retaguardia pillaron por sorpresa a los sitiadores, que se vieron rápidamente superados en número. Y Delta Wave Violet, aunque había tenido que dejar su espada en el restaurante, también era muy capaz de defenderse sin armas, aunque no tardó en hacerse con una pistola reptiliana y demostrar que sabía disparar, aunque fuera de manera funcional.

Una característica que dificultó, incluso impidió la captura de prisioneros para interrogarlos fue que todos los combatientes del enemigo tenían una baliza espaciotemporal que se activaba al morir o quedar gravemente heridos. De esta manera, se teleportaban automáticamente de regreso a su línea temporal, por lo que era imposible hacerse con uno. Pero, había algo que los de la Omicron Scorpions alternativa no había tenido en cuenta: que un Profundo del tamaño de un edificio capturara a una unidad Annihilator, la abriera por la fuerza y extrajera a la piloto antes de que pudiera activar la teleportación, ya que el inmenso padre de los profundos había actuado con celeridad. Así, al estar la baliza ubicada en la armadura y no en la piloto, esta fue capturada. Y, cuando tras la batalla lograron examinarla, se dieron cuenta de que se trataba de Ashley Johnson. Era la Ashley Johnson alternativa de la otra línea temporal y, al parecer, era de temperamento y tendencias más oscuras. Algo había pasado para que tomara una senda más siniestra en su carácter y se volviera más cruel y sin escrúpulos. Pero había otras prioridades: tenían una prisionera, y habría que interrogarla. Por el momento, se la entregaron a los morlocks, que habían tratado otras veces con prisioneros reptilianos recalcitrantes. De momento la custodiarían, ya decidirían como le sacarían la información que necesitaban. Y, con la batalla acabada, el EldritchBurguer pudo regresar a su modo normal, los combatientes pudieron comer a placer y ya se encargaría Harvey de organizar la reparación de los daños y pagar la cuenta del restaurante. Pero esa ya es otra historia.