viernes, 13 de febrero de 2015

La balada de Frankenstein y el Dios del Trueno (parte II)

 Un tie-in de Thunder-verse

La lluvia caía a raudales por las calles de la ciudad de Arkham cuando cayó el tercer rayo de esa noche. Según el parte meteorológico, durante toda esa semana habría cielos despejados, cosa que vendría muy bien a los alumnos de la Universidad Miskatonic, pues acababan los exámenes y eso era sinónimo de parranda y fiesta. Pero estaba claro que esa noche los únicos que saldrían de fiesta serían los que tuvieran una canoa en su casa, y teniendo en cuenta que la mayoría de estudiantes se alojaban en residencias que no permitían canoas (por la ley estipulada en Arkham después de un incidente con una canoa gobernada por estudiantes borrachos que chocaron con unas criaturas marinas que terminaron denunciando a la ciudad por daños y perjuicios), todo el mundo estaba realmente enfadado. La verdad es que cosas así hacían que la gente desconfiara de los que dan los partes meteorológicos, y más de un ciudadano de la vetusta ciudad pensaba que. en alguna parte, habría un meteorólogo  cabreado por los cambios de humor atmosféricos.

En un edificio anónimo de la inundada ciudad, podían escucharse unas tremendas carcajadas. Carcajadas que habría podido oír cualquiera que pasara por la calle, pero como hemos dicho, nadie podía salir de sus casas, así que nadie se pudo enterar de lo que estaba pasando. Un drama del que ya nos hablara una dama decimonónica cuyas advertencias parece que nadie escuchó.

-¡ESTÁ VIVO! -seguía exclamando como un enloquecido Vinnie West.

Delante de sus narices, el bulto cubierto por una sábana se convulsionaba y daba pequeños saltos. Vinnie estaba deseando que la criatura se levantara para poder comprobar la maravilla que había creado con las partes de restos humanos que le había traído Eye Gore. Nadie olvidaría la visión de ese ser, ni nadie olvidaría el nombre de Vinnie West.

Un brazo surgió de debajo de la sábana y agarró con fuerza la tela,  que salió disparada y chocó en la cara del nórdico que Vinnie y Eye Gore habían traído -y seguía borracho como una cuba-. El ser que había tapado la sábana se levantó y Vinnie pudo ver la gloria de su creación.

-Por las barbas de Odín, creo que he bebido demasiado... todo se ha cubierto de un velo blanco... -dijo el nórdico.

El ser que Vinnie tenía ante sus ojos era una maravilla de fuertes y lustrosos músculos, con un cuerpo atlético, digno de los más altos estándares de belleza de la escultura griega y un rostro angelical. Había creado al hombre perfecto. El ser miró a su alrededor y abrió la boca dubitativo ¡pretendía hablar!

-Yo... yo... ¡voy a bajar los impuestos!

-¡¿QUÉÉÉÉ?! -exclamaron al unísono Vinnie y Eye Gore.

El ser se plantó en una postura curva, como si pretendiera hablar ante un gran público.

-Este país está perdiendo el norte, pero si me elegís, volveré a traer la grandeza. Vota el cambio, vota la opción que devolverá la dignidad a los americanos...

-Eye Gore ¿qué hemos hecho? ¡¿Qué hemos hecho?! Es... es un político... hemos creado un monstruo ¡un monstruo! Debimos quedarnos con nuestros experimentos con zombies y pavos reanimados, esto es algo que va más allá de la peor maldad...

-No lo vi venir -le respondió Eye Gore atemorizado -pensaba que sería un cerebro digno, pero no...

-Elegid la opción del cambio y haré que América sea de los verdaderos americanos -seguía exclamando el ser ante una cámara invisible que sólo él podía ver -Se acabará el país obsceno en el que la inmigración pulula como hordas descontroladas, los homosexuales (por Dios Bendito) se besan en público y pueden casarse, y los ateos se ríen del buen nombre de Jesús...

-¡Es peor de lo que me temía! -exclamó Vinnie -Hemos creado...  un político republicano... que el universo me perdone por haber desatado este horror...

-Tranquilo, Vinnie, no todo está perdido, tenemos algo que puede detener al monstruo. Recuerda a nuestro insigne invitado.

Eye Gore señaló al bulto que correteaba de aquí para allá cubierto por la sábana.

-¡Odinson! -exclamó Eye Gore -Esta horrible criatura está impidiendo que vengas las jovencitas que te prometimos, acaba con ella y podrás disfrutar de sus encantos.

El bulto cubierto por la sábana se detuvo de repente y se giró.

-¡¿Dónde?! ¡¿Dónde está el monstruo? ¡El dios de los truenos convocará al poderoso rayo que acabará con él y...

Repentinamente la sábana cayó al suelo, pero el nórdico no estaba allí ¡había desaparecido!

-Esta es la peor pesadilla -susurró Vinnie, cuando se giraron hacia el ser que habían credo. Vieron cómo este se dirigía, con postura digna, hacia el exterior del edificio. Cuando abrió la puerta, haciendo que un montón de agua entrara en la sala, Vinnie y Eye Gore intentaron detenerlo... en vano.

-Tranquilos, votantes, he de esparcir la buena nueva por todo el país, pero no os preocupéis... Volveré.

Y así partió caminando entre la lluvia. Vinnie y Eye Gore se miraron el uno al otro y contemplaron horrorizados al ser que se marchaba.

-¿Qué clase de horror hemos soltado al mundo? -preguntó Eye Gore.

-Eso sólo el tiempo lo dirá -le respondió Vinnie.

La tormenta estaba abandonando la ciudad de Arkham y las nubes se marchaban. Pero en algún otro lugar, otra tormenta estaba a pundo de desatarse.