viernes, 22 de enero de 2016

Alfa Strike: Arkham of BattleCraft (Parte 2)

Ciudad de Mexico

El Vengador Enmascarado saltó desde las cuerdas y cayó con el tremendo sonido del impacto sobre El Barón Dorado. El ring vibró ante el choque y los dos luchadores quedaron en la lona durante unos segundos, tras lo cual se levantaron para continuar con el combate.

-¿Por qué era tan importante ver este combate de lucha libre, Sr. Pickman? ¿No deberíamos volver ya a Arkham? -preguntó el alcalde Rice.

-Puede parecer a primera vista que esto no tiene nada que ver con nada, pero el vencedor de este combate será el próximo profesor de la universidad Miskatonic -le respondió Harvey.

-¿Un luchador de lucha libre como profesor de universidad?

-Sí, impartirá un curso de verano de defensa contra las artes oscuras.

El alcalde Rice se le quedó mirando extrañado.

-¿Pero eso no es de las novelas de Harry Potter? -preguntó.

-Noooo, no, no, no. Es un curso homologado y avalado por las más prestigiosas universidades. Usted siga bebiéndose su Coronita y no se preocupe.

El alcalde Rice se encogió de hombros, aparentemente satisfecho por aquella explicación y dio un trago a su cerveza mientras contemplaba el combate de lucha libre.

Horas más tarde. En algún lugar de Arkham

Bastet dio un impecable salto y se metió detrás de la pared que servía de parapeto para el equipo de dioses mientras una salva de disparos impactaba cerca de ella.

-Es imposible. Ese clan de Abogados Apocados es muy dificil de derrotar. Como son tan tímidos apenas se asoman por las ventanas de su cuartel general, y cuando lo hacen sólo es para disparar o gritar ¡Protesto! cuando les devolvemos los disparos -dijo la diosa.

-Es uno de los pocos clanes conflictivos que quedan en la ciudad. Si acabamos con ellos, la pacificación de Arkham estará más cerca. Y yo no puedo realizar un ataque frontal porque podrían expulsarme del cuerpo de abogados -dijo El Que Legisla.

-¡Venga, hagamos algo! -exclamó N'kari -Se me están inflando los humos y esto está siendo más vergonzoso que cuando nos hemos enfrentado al clan de Majorettes Sexis y han resultado ser unos frikis gordos comiendo bolsas de Doritos.

-Habría sido más vergonzoso si Zeus hubiese venido a esta misión -le dijo Bastet.

-¡¡¡A la mierrrrda todo!!! 

El grupo de dioses se giraron para ver quien había lanzado ese exhabrupto y se encontraron a Misha alzado sobre las patas traseras y Perun sobre él con la lanza en alto.

-¡¡¡¡¡A LA CARRRRRRGA!!!!

Misha salió del parapeto trotando mientras Perun alzaba el brazo armado y, en menos tiempo del que les dio tiempo a reaccionar a los abogados, llegó al cuartel general enemigo y atravesó sus paredes entrando como un elefante en una cacharrería. Instantes después se vio salir disparados a varios tipos trajeados y con maletín. Algunos quedaban inconscientes en el suelo, otros conseguían levantarse a malas penas y huir de allí.

-Todo hay que decirlo, ese Perun es muy efectivo -dijo El Que Legisla.

El dios eslavo salió del interior del cuartel general quitándose polvo del hombro mientras Misha caminaba a su lado con expresión adusta. Sus compañeros salieron de detrás del parapeto y se reunieron con él.

-Disculpe, señor, pero tiene usted una pequeña herida en su brazo derecho ¿me permitiría aplicarle unos cuidados? -le preguntó Pkaurodlos acercándose serpenteante a Perun.

El dios eslavo se miró el brazo y vio un corte del que salía un poco de fluido vital.

-No tengo tiempo parrrra sangrrrar -dijo quitándole importancia.

-Bien, chico duro, pero supongo que sí que tendrás tiempo para que vayamos al cuartel general del único clan beligerante que queda -le dijo Bastet.

-Sólo quedan los reptilianos nazis del RNLO -informó El Que Legisla -. Quedaron tocados cuando la semana pasada Brontes y Anna Pickman realizaron su incursión, pero todavía siguen en activo y pretenden ampliar sus fronteras. Una vez hayamos acabado con ellos, Damage Control Inc. podrá ponerse en serio en la reconstrucción.

-Bueno, sólo son lagartijas, eso no nos costará nada -comentó N'kari.

-Me temo que la cosa no es tan sencilla como parece -dijo Loki apareciendo de repente delante de ellos.

-¿De dónde has salido? -preguntó Bastet asombrada.

-Sigo en Las Tierras del Sueño, lo que veis es un holograma. Me comunico con vosotros porque ha contactado conmigo Brontes informando de que los espías de los morlocks han descubierto que los del RNLO han invocado a un inmenso ser reptiliano, se trata de un Hombre Serpiente degenerado, conocido en algunos entornos como Gusano de la Tierra. Esta criatura será un poco más dificil de derrot...

De repente el holograma se quedó petrificado.

-¿Porrr qué no se mueve? -preguntó Perun.

-...ar. Oh, lo siento. Tengo un poco de lag. Eso es todo, espero que vuestra misión acabe bien, las estrategias de Harvey Pickman para retrasar al alcalde empiezan a ser un poco cantosas.

En un avión sobrevolando el sur de Estados Unidos

-¿Se puede saber por qué estamos volviendo a Hawaii cuando ya casi estábamos en Nueva Inglaterra? -preguntó el alcalde Rice.

-Se lo he dicho, señor alcalde, me he dejado la cartera en el hotel.

-¿Pero por qué antes hemos parado en Texas para ver un rodeo?

-Porque no puedes pasar por Texas sin ver un rodeo, hombre...

 Un poco después. Cerca del cuartel general del RNLO, Arkham

Bastet iba acercándose sigilosamente a la entrada del cuartel de los reptilianos, con las dagas +1 en sus manos. En las puertas había dos vigilantes con armaduras completas y cascos, pero esto no ocasionó ningún problema para la gatuna diosa, que alcanzó a los guardias y, con un par de diestros movimientos acabó con ellos. Se giró en dirección al lugar desde el que miraban sus compañeros y les hizo un gesto para que se acercaran. Podían avanzar tranquilamente porque El Que Legisla había acabado con los centinelas del muro con varios tiros certeros que no habían sido detectados gracias a un silenciador que había traído para la ocasión.

Una vez el equipo se reunió en la entrada del cuartel general, debatieron cual sería la mejor estrategia para cuando estuvieran dentro del recinto. Todos daban ideas y participaban excepto N'kari, que estaba embelesada viendo cómo un gatito intentaba alcanzar algo que colgaba de la rama de un árbol. 

-Bien. Todos tenéis vuestro papel una vez haya abierto las puertas -dijo El Que Legisla acercándose a la puerta-. Toda nuestra estrategia depende de que cada uno de nosotros lleve a cabo nuestra parte del plan.

El primigenio legal abrió de un empujón las nuevas puertas del cuartel general, pero antes de que nadie pudiera hacer nada, N'kari alzó su escopeta en el aire y lanzó un grito.

-¡¡¡Leerooooooy Jenkiiiiiins!!!

Y ante la estupefacta mirada del resto de sus compañeros se lanzó al ataque.

Desde el interior del cuartel general del RNLO se comenzaron a oír gritos en alemán, explosiones y disparos por doquier, por lo que los demás dioses no tuvieron otra cosa que hacer que entrar echando a perder toda la estrategia que habían planificado.

Cuando traspasaron las puertas se encontraron con un grupo de reptilianos montados en lo que parecían unos robots grúa bípedos a los que habían acoplado ametralladoras. Estos intentaban rodear a N'kari, que disparaba a todo lo que se movía y no dejaba de moverse, impidiendo a los reptiles tener un blanco fácil. Los demás dioses se miraron entre ellos y se lanzaron a la batalla. Salían reptilianos de todas partes, esta vez a pie y armados con rifles y espadas encantadas +1, por lo que los dioses tuvieron que dividirse, atacando cada uno a lo que tenía más cerca. Todo terminó siendo una batalla campal sin orden ni concierto, con reptilianos saliendo continuamente de todas las puertas del patio central del cuartel general. El caos y la confusión duró varios minutos, hasta que la cantidad de enemigos fue decreciendo, y algunos intentaban huir, pero Misha los perseguía y los abatía. Finalmente, los dioses se quedaron en el centro del patio, rodeados de reptilianos caídos, con trozos de maquinaria por todos lados, y salpicaduras cubriéndoles toda la ropa.

-Hazme un favor -le dijo El Que Legisla a N'kari -, la próxima vez que planifiquemos un ataque, estate más atenta.

-Ha sido una batalla satisfactorrrria, yo no tengo ninguna queja -dijo Perun cruzándose de brazos.

Bastet se quedó mirando fijamente a una de las puertas del fondo. Allí podía ver a un individuo embozado en harapos de color oscuro que parecía mirar inquieto a su alrededor

-¿Qué hace ese tipo aquí otra vez? -preguntó la diosa.

El buhonero pareció reparar en ellos y se les quedó mirando. Desde su posición pudieron escucharlo decir con su profunda voz:

-What do you sell?

Los dioses se miraron los unos a los otros. Allí había una gran cantidad de fusiles, ametralladoras y espadas +1 que habían dejado caer sus enemigos. Se dispusieron a recoger todas las que pudieron cargar en sus manos, y las que no, las echaron al lomo de Misha. Después de rapiñar todo lo que pudieron, se dirigieron al buhonero y le vendieron toda la mercancía. El mercader les dio menos dinero de lo que costaban esas armas, pero cualquiera sabía que negociar en el mercado negro conllevaba esos riesgos. Aun así, con un buen montón de beneficios de la venta, se apartaron del buhonero y se reunieron cerca de la entrada que llevaba a las zonas internas del cuartel, donde estarían los reptilianos de mayor nivel.

Perun abrió de una patada la puerta y fueron entrando de uno en uno. Aquello era más laberíntico de lo que habían esperado. Aunque había sido construido por un arquitecto de carácter prusiano, éste no pudo evitar sus influencias reptilianas, por lo que había serpenteantes pasillos que se bifurcaban en otros, y algunos llevaban a vericuetos por los que era dificil avanzar. En algunos de ellos se encontraron con algunos grupos de reptilianos musculosos armados con hachas de guerra y pequeñas tanquetas que intentaron detener su avance, pero de poco sirvió para parar al grupo de dioses que ya estaban hartos de dar tantas vueltas por aquél sitio.

Finalmente llegaron hasta una puerta blindada, que Perun abrió de una patada, y que les condujo a una inmensa sala redonda, en la que pudieron ver gigantescas estatuas que representaban a generales reptilianos vestidos con sus mejores galas. Allí, en el centro del todo, había un polifémico ser de características ofidicas, una especie de serpiente de más de cuatro metros, con dos pares de pequeñas patitas de cuatro dedos, con escamas de color oscuro. Su  cabeza cónica estaba rematada por dos ojos rojizos y una alargada boca repleta de puntiagudos colmillos. Pero si había algo en ese ser que descolocaba sobremanera, algo en lo que los dioses no pudieron evitar fijarse era ¡el bigotillo que tenía sobre su boca y el ridículo flequillo moreno que podía verse sobre sus ojos! El ser miró fijamente a los dioses y de sus fauces surgió un repelente grito.

-¡¡¡NEIN NEIN NEIN NEIN NEIN!!!

El monstruo avanzó reptando hacia los dioses, mientras de unas trampillas salieron unos reptilianos vestidos de altos cargos nazis. Aquellos debían ser los generales, los líderes del clan.

El Que Legisla En La Oscuridad alzó sus cuatro brazos y comenzó a disparar indiscriminadamente contra los reptilianos que salían de las trampillas mientras Perun cargaba contra el hombre serpiente degenerado. N'kari atraía como podía a los generales reptilianos y aguantaba sus andanadas mientras les disparaba con su escopeta, y veía cómo Bastet se movía ágilmente entre ellos y los apuñalaba desde atrás. Entre todos ellos, se iba moviendo Pkaurodlos, esquivando los disparos de forma educada, y aplicando curaciones cuando era necesario. Cuando los oficiales reptilianos hubieron caído, todos los dioses se pudieron concentrar en el hombre serpiente degenerado, que golpeaba a todo lo que se movía e intentaba morder a quien se le acercara. Finalmente, Bastet se subió por el cuerpo del reptil y trepó hasta su cabeza, donde clavó las dos dagas y acabó definitivamente contra el ser, que cayó ruidosamente al suelo.

De repente, los dioses fueron iluminados por luces que rodearon a cada uno de ellos.

-¿Estos qué es? ¿Hemos subido de nivel? -preguntó N'kari.

Del techo bajó algo que parecía una pantalla plana y se colocó delante de los dioses. La pantalla se iluminó y apareció el rostro de un reptiliano.

-Bien, bien, bien. Habéis acabado con el grupo RNLO que había tomado control de una parte de vuestra absurda ciudad poblada por mamíferos, pero no créais que habéis acabado con el RNLO. Nosotros seguimos aquí, en las profundidades de La Tierra, esperando para lanzar nuestro ataque definitivo ¡¡¡BWA HAHAHAHAHAHAHA!!!

Un hacha de guerra salió disparada y destrozó la pantalla, haciendo saltar chispas por todas partes.

-Estos villanos son muy rrrrridículos. Siemprrrre tienen discurrrsitos absurrrrdos. Ahorrrrra vámonos ¡¡¡A CELEBRARRR NUESTRRRA VICTORRRRIA!!!

En el centro de Arkham

Welcome guardó el walkie-talkie en el bolsillo y miró sonriente a Kate.

-Ya está. Podemos comenzar a reconstruir y arreglar todo esto -la chica se giró e hizo un gesto a los que esperaban dentro de las excavadoras y el resto de maquinaria -. Vamos, chicos, que esto no se va a hacer solo.

Kate se la quedó mirando intranquila.

-De verdad, si así es como celebráis aquí la Nochevieja, no quiero imaginar cómo será el 4 de Julio.

Y así, el equipo de Damage Control fue avanzando por la ciudad y la recuperación de Arkham dio comienzo.