viernes, 27 de octubre de 2017

This is Halloween IV (Parte 1): El regreso de Marty Eye Gore

Un homenaje al cine slasher y La sombra sobre Innsmouth


Un año más se acercaba Halloween y en La Llave y la Puerta tenían claro que había que prepararse. Summanus andaba en pie de guerra. Se había ocupado de enviar a Vinnie West a Dunwich, donde las welclones se ocuparían de él. Por otro lado, los Reptilianos Nazis del Lado Oscuro se habían ido de maniobras, así que no iban a tratar de conquistar la ciudad o ejecutar algún otro estúpido plan. Los morlocks comunistas, que normalmente pasaban de estas "fiestas capitalistas", se habían montado un retiro en su base y no tenían muchas ganas de dejarse ver. Anna se había llevado a Robert a México para que conociera la fiesta del Día de los Muertos, y así no estuviera molestando por la ciudad durante una semana o dos. Araknek y Pequeña T'auin se dedicaban a poner las decoraciones en la residencia universitaria y Unglaublich estaba estudiando libros de cocina buscando alguna receta original y peculiar para esas fechas. Harvey y Brontes estaban recorriendo la comarca visitando sectas de los Mitos de Cthulhu, ocultistas, conventículos  de brujas y demás agrupaciones que pudieran meter la pata y montar un nuevo follón. Y, pese a todo, sabían que siempre se les podía escapar algo. Alguna cosa podía salir mal y retorcerse para montar un nuevo desastre en Arkham.

Así, un oscuro y olvidado apartamento de Kingsport, Marty Eye Gore rumiaba su venganza. Este sujeto de aspecto particularmente feo y bastante simiesco había comenzado su andadura como ayudante de Vinnie West, el aprendiz de reanimador. Sin embargo, se había dado cuenta de que eso no le iba a conducir a nada bueno. Vinnie, aunque ponía entusiasmo, era un auténtico desastre incapaz de diferenciar un producto de limpieza de un suero de reanimación, una mezcla de villano de opereta y secundario cómico. Por mucho que Marty tratara de ayudarle, Vinnie siempre acababa metiendo la pata y, habitualmente, siendo derrotado de forma bastante humillante por Evangeline "Welcome" Parker. Finalmente, durante el desastre de Mad Arkham of Battlecraft, se decidió por dejar a su antiguo jefe y emprender carrera en solitario. Pero estaba claro que Marty tenía muy mala suerte: acabó trabajando para BioGen, la empresa de ciencia loca asentada en Dunwich que había creado a las welclones. Tenía sus ventajas: el sueldo no era malo y su jefa, que tenía abono en el cirujano plástico, entendía los incentivos para mejorar la motivación como desnudarse ante sus empleados y tener sexo con ellos cual personaje de película para adultos. Obviamente, todo acabó en desastre cuando secuestraron a Evangeline y salió todo el asunto a la luz. El resultado fue la guerra de un día en Dunwich, conocida como el Largo Día de Furia o el asunto Weird Bio-Hazard. Así que, una vez más sin jefe, Marty se instaló por su cuenta como villano profesional. Pero sus planes eran frustrados una y otra vez y, aunque se planteó colaborar con los Reptilianos Nazis del Lado Oscuro, aun no se había decidido a entablar una relación estable con ellos.

Tras un largo tiempo en la sombra, actuando como sicario y oficial de villanía de 1ª categoría para diversos colectivos sectarios y malvados, acabó trabajando para la SGEC (Synthesis, Genetic and Engineering Corporation), la empresa que montó NWE con los restos de sus  filiales de ciencia loca, BioGen y UAC (United Aerospace and Engineering Corporation). Esto le proporcionaba más estabilidad profesional y tenía un buen seguro médico. Sin embargo, no había abandonado sus planes de venganza contra Arkham en general y Evangeline "Welcome" Parker en particular. Para ello, decidió tratar de hacer una nueva intentona ese Halloween. Esta vez lo tenía todo previsto. Nada podía fallar. Para ello, lo haría atacando el que parecía ser su principal punto débil: su novia, Katherine Ashford. Para ello, había preparado un plan maestro de super villano. Había dedicado tiempo a planificar, elaborar la estrategia apropiada y reunir los recursos necesarios. Para esto último contaba con acceso a la tecnología que se desarrollaba en la SGEC. De esta manera, podía llevar sus planes a un nivel más avanzado.

Había conseguido hacerse con un candidato idóneo para desarrollar su plan, un tipo que trabajaba de guardia de seguridad en el SGEC y que se ganaba un sobresueldo como sujeto de pruebas. Era un exestudiante de la Miskatonic, al que se le había ido la mano con las fiestas y bromas universitarias. Y es que el abuso que había realizado de los servicios de Byakhee Express habían provocado grandes críticas por parte de la empresa de transportes y mensajería. Y eso sin nombrar otras molestias de corte sobrenatural que había causado con  sus bromas. Por ello, finalmente, fue expulsado de forma definitiva. Además, había sido rechazado varias veces por Welcome, hasta el punto que la joven había tenido que tomar medidas físicas. Las dos palizas recibidas por parte de Evangeline le habían humillado sobremanera. A fin de cuentas, no podía permitir que una mujer le derrotara en una pelea, eso hería su orgullo de macho dominante. Así pues, el plan de Marty le daba la oportunidad de vengarse de Evangeline y de las demás mujeres que le habían rechazado desde entonces.

Durante un tiempo, Marty lo había estado sometiendo a un duro entrenamiento físico combinado con esteroides y anabolizantes experimentales desarrollados por BioGen primero y la SGEC después. Así había conseguido convertirlo en una montaña de músculos, que Rob Liefeld no habría tenido problemas en dibujar. A continuación lo había enviado a un seminario de cine slasher para que se documentara sobre la mejor forma de actuar en Arkham. A fin de cuentas, Jason Voorhes, Freddy Krueger y Michael Myers serían los mejores ejemplos a seguir, ¿o no? En cualquier caso, duraría el tiempo suficiente para que estuviera listo para actuar en Halloween. En cuanto regresara a Kingsport, tenía a su disposición un vestuario de película de terror para asesino slasher y los drones con cámaras que iba a usar Marty para rodarlo todo, pues su idea era hacer una película slasher experimental y de autor sin guiones ni actuaciones forzadas. Iba a resultar algo nuevo, único, sin efectos especiales ni actuaciones forzadas. Pero para ello tenía que realizar un poco de trabajo de inteligencia y hacer una última inspección sobre el terreno. Recogió lo necesario para una estancia corta de máximo una semana y se dirigió hacia Arkham en autobús.

Al llegar a su destino, lo primero que hizo fue ir al hotel donde había reservado su habitación. Tras instalarse, se disfrazó para tratar de no llamar demasiado la atención y partió en busca de sus objetivos. Optó por encaminarse hacia el campus de la universidad, pues allí pululaban todo el día estudiantes y profesores, y ambos colectivos estaban acostumbrados a cosas raras, por lo que no llamaría demasiado la atención. Aquel iba a ser el principal escenario de su propia película slasher en vivo. Tal y como esperaba, nada había cambiado, y la institución educativa se preparaba para las fiestas de la noche de Halloween. Iba a ser el momento idóneo para desatar a su creación y que creara el caos. Obviamente, su objetivo principal era matar a Katherine Ashford, a ser posible con toda la parafernalia habitual de una película slasher: gritos, carreras con tropezones de la chica, tal vez que se rompiera un tobillo, y, si además había algún momento en que se le rompiera la ropa y enseñara tetas, mejor que mejor. Eso sí, si el asesinato se producía después de una intensa sesión de sexo de Kate con Welcome, ya redondearía el asunto. No es que fuera imprescindible, a fin de cuentas, la pareja era muy activa en ese aspecto. Pero eso eran aspectos secundarios. Además, si Kate no ofrecía un buen espectáculo, habría estudiantes salidas y medio borrachas a elegir.

Una vez quedó satisfecho con lo que veía y tras regodearse convenientemente en lo que estaba por venir, optó por visitar un escenario secundario que también podía ser interesante para su película: la playa de Arkham, Martini Beach. Esta era lugar habitual para fiestas universitarias, y en otoño e invierno, cuando celebraban allí (aunque hiciera un frío glacial), encendían hogueras. Sería un sitio idóneo para que su particular asesino slasher hiciera de las suyas. Sin embargo, debido a su ausencia de la ciudad durante los últimos meses, había estado bastante desconectado de los acontecimientos sucedidos en la misma. Y su espionaje se había centrado sólo en Kate y Welcome. Por ello, no esperaba lo que encontró al llegar a la arena: un campamento improvisado (o no tanto, ya que llevaban allí un tiempo y se habían podido organizar mejor) de profundos indignados con las políticas medioambientales de Trump. Hartos de la contaminación de los mares y las nefastas opiniones y actuaciones del gobierno de USA en cuanto al cambio climático, los profundos habían decidido salir a manifestarse. Llevaban un tiempo haciéndolo por las calles de Arkham y, como veían que la cosa iba para largo, optaron por montar un campamento en la playa. Claro, esto podría haber causado molestias a los turistas, estudiantes y demás habitantes de la ciudad que quisieran ir a bañarse al mar. Pero los profundos, si algo habían aprendido, era a integrarse con la población local. Lejos quedaron los tiempos en que se encerraban en Innsmouth y trataban de acabar con todos los forasteros que pudieran resultar incómodos. Tras el asedio de la población en 1929 y el ataque al Arrecife del Diablo, habían pasado un tiempo retirados, reparando los daños, recuperándose. Finalmente, optaron por volver a actuar en la superficie y, para entonces, ya estaban ahí los años 80, y no tardó en llegar el desastre que arrasó media Arkham y la caída de la Fundación Wilmarth. Esta pasó de ser una poderosa organización con importantes vínculos gubernamentales e internacionales obsesionada con la caza y exterminio de las Criaturas del Ciclo de Cthulhu (CCC) y las Deidades del Ciclo de Cthulhu (DCC) a convertirse en un grupo que no era ni la sombra de lo que fue, obsesionados con tirar bombas y resolverlo todo a base de arrojar símbolos arcanos de funcionamiento dudoso. Fue entonces el momento idóneo para resurgir. Y lo hicieron a base de reinventarse. Los pueblos olvidados en oscuros rincones costeros ya no eran tan útiles, así que, optaron por diversificar su actividad y reciclarse en cuanto a métodos de actuación. La pesca siempre se les había dado bien y, aunque podían disponer de abundante oro, decidieron no volver a montar la refinería de oro de los Marsh. En su lugar se dedicaron a la venta al por menor de joyas, muy apreciadas por sectarios diversos, ocultistas de salón y demás aficionados a lo raro y peculiar. Y, por otro lado, comenzaron a explotar la industria pesquera por sí mismos y se convirtieron en proveedores de pescado y derivados para una serie de pequeñas y medianas empresas a lo largo de Nueva Inglaterra. Entre estas se encuentra el EldritchBurguer, el restaurante fast food de Arkham especializado en platos de pescado. Un recurso menos conocido, más exclusivo y también lucrativo, fue la producción de películas pornográficas interespecies, en las que profundos machos y hembras practican sexo con hombres y mujeres, habitualmente de Innsmouth. Esto tenía un mercado muy concreto, particularmente entre adoradores de Dagón e Hidra y Cthulhu, aunque esta extraña parafilia tenía otros adeptos.

La cuestión es que, con su resurgir, los profundos habían utilizado otras tácticas, adaptándose al mundo empresarial y convirtiendo Innsmouth en un pequeño pueblo pesquero más prospero de lo que había sido. Aun así, seguía siendo un tanto peculiar, ya que seguían existiendo las viejas familias de híbridos de profundo. Pese a todo, la localidad logró resurgir de sus cenizas. No dejaría de ser una ciudad pequeña dedicada a la pesca como actividad principal, y con el mercado de la joyería excéntrica de oro como segunda fuente de ingresos, y mantenía algo de la oscura reputación que arrastraba desde que los Marsh introdujeron el culto a Dagón. Así, durante los años 90 Innsmouth empezó a resurgir lentamente y consolidarse. A fin de cuentas, además del pescado y las joyas de los profundos, también había mercado para un cierto tipo de turismo interesado en lugares decrépitos y olvidados y pequeñas poblaciones de pescadores en contacto con inteligencias ajenas subacuáticas. Sí, muchos adoradores de Dagón y Cthulhu tenían Innsmouth como un lugar a visitar. Y los profundos del Atlántico se dejaban caer por allí a menudo. Pero además de los sectarios, también habían aparecido ocasionalmente escritores de terror interesados en buscar ambientes. Se comentaba que Stephen King había pasado por allí, pero, por algún motivo, no se había animado a escribir nada en una ambientación similar a la de Innsmouth.

Otra particularidad de esta población era la presencia habitual de una de las welclones, Lady Cthulhu. Esta clon era producto de una de las locas ideas de BioGen cuando las crearon. En este caso, se hibridó el ADN de Evangeline Parker con material de Semilla Estelar de Cthulhu. El resultado fue una Welcome rechoncha, lampiña, con destacables curvas (de hecho tenía los pechos más grandes que las demas clones, con excepción de Cabra Negra y Vampirella) y tentáculos faciales prensiles. Además, poseía una gran fuerza y resistencia y elevada capacidad de regeneración. Así, cuando las clones se convirtieron en seguidoras de la Cabra Blanca de Tres Cabezas, un avatar de Shub-Niggurath, iniciaron un ambicioso programa de reestructuración de las regiones más deprimidas de aquellas tierras. Empezaron por Dunwich, pero Innsmouth, con su resurgimiento, también se convirtió en un objetivo de las welclones. A fin de cuentas, con una de ellas hibridada con material de la progenie de Cthulhu, no sería difícil el contacto con los profundos. Así, Lady Cthulhu se convirtió en la enlace de las welclones y los Pîckman en Innsmouth e Y'ha-nthlei. Ni que decir tiene que la recibieron con los brazos abiertos: una hembra mestiza de la progenie de Cthulhu que, además, tenía un apetito sexual exacerbado y era bisexual. Claro, ella no tardó en demostrar que estaba allí para algo más que sexo intenso y libre, y se hizo respetar por la fuerza de su personalidad.

¿Y a que viene todo esto? Sencillamente porque, en medio de todo ese campamento de profundos indignados se encontraba Lady Cthulhu ayudando en la organización. Las welclones sentían una especial inquina contra los científicos que habían trabajado en BioGen, donde fueron creadas. Así que, cuando localizó a Marty no le fue difícil reconocerlo. Eye Gore había estado en la empresa hacia el final ya, cuando las clones estaban completamente desarrolladas y faltaba muy poco para el desenlace, cuando serían liberadas. Sin embargo, todas lo conocían. Su cara simiesca, además de tremendamente fea, era fácilmente reconocible. Por ello, optó por seguirle la pista para ver que pretendía hacer.

Entre los profundos, los estudiantes y demás población local que se había juntado allí por la fiesta y el sexo fácil con los habitantes del mar (cuando hay bastante alcohol o pocas expectativas, no se suele ser muy selecto), Marty podía pasar fácilmente desapercibido. Pero Lady Cthulhu lo había visto y tenía claro que había que averiguar que estaba tramando. Eye Gore no era conocido por sus afanes fiesteros, su tolerancia sexual hacia los hombres rana ni por otros intereses que ser un villano de renombre. Así que estaba allí con segundas intenciones. Y la welclon estaba dispuesta a averiguarlo.

Lady Cthulhu, moviéndose discretamente, reunió a tres profundos a su alrededor y los hizo situarse de manera que se aproximaran a Marty para rodearle. De esta manera no tendría escapatoria. Se movieron rápidamente, evitando que pudiera reaccionar a tiempo y, cuando Eye Gore, de improviso se vio rodeado por tres fornidos hombres rana y una welclon, tragó saliva. Sabía que no iba a salir fácilmente de ahí. Aunque había sido relativamente inocuo con respecto a las clones, pues había tenido poco trato con ellas, eso no evitaba que le miraran y trataran con una cierta hostilidad. Y los ojos azules de Lady Cthulhu mostraban claramente un cierto resquemor, agudizado por la horrible sonrisa que se formó en su cara y el expectante temblor de sus tentáculos faciales.

-Welcome stranger -dijo la clon, utilizando el saludo habitual de Evangeline y que ellas a menudo también usaban-, ¿qué te trae por aquí?

Marty trató de pensar rápidamente una excusa y farfulló algo sobre compromiso medioambiental, apoyo a los profundos y demás. Pero no resultó convincente. Por ello, Lady Cthulhu le invitó a acompañarla a la carpa central, donde estaba situado el centro organizativo de aquel campamento. Obviamente, no iba a aceptar una negativa, por lo que Eye Gore se vio obligado a acompañarla. Una vez allí, la welclon se encargaría de hacerle hablar y enterarse de cuales eran sus planes. Tenía la sensación de que iba a ser algo relacionado con Halloween. Bien, ella también sabía algo sobre el miedo. No iba a utilizar el sexo, pues ni Evangeline ni sus clones forzarían a otra persona, pero había otros métodos. De hecho, para casos como estos tenían en Dunwich la saga completa de Crepúsculo en edición especial coleccionista y, allí en el campamento, un buen lote de pornografía amateur de profundos. Iba a ser divertido... para Lady Cthulhu, está claro.

Y, mientras lo hacía hablar, los planes de Marty seguían en marcha dispuestos a activarse la noche de Halloween.