viernes, 30 de octubre de 2015

This is Halloween II (Parte 1): La revancha de Vinnie West

El rimbombante timbre sonó en la guarida secreta de Vinnie West (la carnicería West, para los inocentes habitantes de la no tan inocente Arkham). En su interior, se encontraba el inefable científico, dando vueltas por su laboratorio como un roedor encerrado en un laberinto. Estaba expectante a la llegada de sus secuaces, a los cuales había enviado a una peligrosa búsqueda a lo largo del mundo. Su objetivo, un terrible grimorio que le daría la clave de su victoria. Ya estaba harto de que interrumpieran, estropearan o desbarataran sus experimentos. Siempre había alguien ahí en contra de su afán por la ciencia. Ya fueran los individuos de aquella residencia estudiantil, ya fuera la chiflada aquella de la espada y las pintas excéntricas, o ya fueran aquellos chicos entrometidos y su perro. Un día hasta fue una cría pequeña llamada Dee-Dee que no sabía de dónde había salido, pero había destrozado todo su laboratorio. Siempre, siempre venía alguien a cortar el rollo. Ya estaba harto de que le cortaran el rollo... y gracias a ese grimorio, el rollo estaría tan blindado que ni el adamantium podría cortarlo. Gracias a ese grimorio, Vinnie West no tendría oposición, y podría llevar su ciencia de la resurrección más allá de lo que había hecho nadie.

El timbre seguía sonando. No sabía quién había cambiado el timbre después del último destrozo de su laboratorio, pero había instalado una cancioncita horrible, que encima se atascaba hasta que no abrías la puerta. El humor de Vinnie no estaba precisamente en su mejor momento, así que fue lo más rápido posible a abrir para evitar la dichosas canción.

Vinnie abrió la puerta y ante él vio a dos individuos vestidos con traje amarillo y gafas de aviador. Saludaron al científico y entraron. 

-Ya era hora de que llegárais. Llevo demasiado tiempo esperándoos.

-Lo siento, señor West. Nos ha costado muchísimo encontrar el libro. El problema es que es un título muy popular, así que hemos encontrado varias versiones...

Vinnie torció el gesto.

-¿Varias versiones? ¿Qué quiere decir eso?

Uno de los secuaces dejó ante Vinnie la bolsa de tela marrón que llevaba al hombro. Vinnie se acercó a ella y la abrió con interés. Echó un vistazo al interior y metió la mano. Sacó un volumen no muy grueso y se lo quedó mirando un momento.

-¿El Necronomicon de Simon? ¡¿Pero qué es esto?! ¡¡No quiero saber nada de ediciones bastardas!!

Vinnie lanzó el libro a la pared del fondo, donde golpeó y cayó al suelo. Volvió a meter la mano en la bolsa.

-¿El Necronomicon de Lin Carter? ¿El Necronomicon de L. Sprague de Camp? ¿El Necronomicon de H. R. Giger? -Vinnie alzó la mirada y clavó unos enfurecidos ojos en sus dos secuaces. Sacó otro volumen y se lo mostró a ellos.

-Ese tiene buena pinta -dijo uno de ellos.

-¡¿Necronomicon Z?! -exclamó Vinnie.

-Sí, tiene que ser el bueno, tiene una Z como Dragon Ball y Mazinger.

Vinnie les lanzó el libro a los dos secuaces, que se agacharon para esquivar el proyectil.

-¡¡¡Yo sí que os voy a dar Z!!!

Vinnie volvió a introducir el brazo en la bolsa. Sacó un inmenso volumen encuadernado en piel y más oscuro que la noche.

-¿Al-Azif? ¡¿Acaso os he pedido un tratado árabe o qué?! -lanzó el grueso volumen a los secuaces. Uno de ellos no pudo esquivar el libro y le impactó en la cabeza. -Sólo os pedí una cosa... ¡¡¡UNA COSA!!! Os pedí que me trajerais el Necronomicon, el de verdad, no todas estas versiones cutres. Ese libro escrito en sangre humana (aunque no sé cómo pudieron hacerlo, porque la sangre no sirve como tinta, porque se oxidaría y se echaría a perder), y encuadernado en piel humana. Ese terrible libro que trae a la vida los espíritus de los malvados muertos ¡¡¡El Necronomicon Ex Mortis!!!

-Lo sabemos, señor West, pero es que... sólo hemos conseguido estos...

-¡¡¡Sois unos completos idiotas!!! Largaos de aquí hasta que se me ocurra un justo castigo para vuestra estupidez, y llevaos estos libros.

Los secuaces  guardaron los libros en la bolsa y salieron corriendo hacia la puerta, dejando al científico a solas en su laboratorio. Ya se estaba arrepintiendo por haber comprado a esos ineficaces secuaces por Ebay, pero es que estaban tan baratos...

La puerta volvió a abrirse repentinamente y Vinnie se giró hacia ella con la velocidad del rayo.

-¡¡¿Qué os pasa ahora?!! -gritó.

-Deduzco que los nuevos no han servido de mucho, doctor -dijo la voz de alguien al otro lado del umbral. 

-¡Marty Eye Gore! Pasa hombre, seguro que tú no has fracasado como esos idiotas.

Eye Gore cruzó el umbral y cerró la puerta tras él mientras se guardaba las llaves del cuartel secreto en el bolsillo. Avanzó lentamente, con una siniestra sonrisa en su rostro y se sentó en un sillón que había cerca de la mesa de experimentos más cercana.

-Por supuesto que yo no he fallado. No soy como ese par de desastres ambulantes de saldo. He tenido que enfrentarme a innombrables peligros, atravesar tierras inhóspitas y quitarme de encima a los abogados de un tal Raimi, pero al final lo he conseguido.

Marty Eye Gore hurgó debajo del grueso jersey que llevaba y sacó un libro encuadernado en piel de sospechosa procedencia y en cuya cubierta había un horrible rostro con unos rasgos demenciales.

-Vinnie West, ante usted, el primer Facebook de la historia... ¡El Necronomicon Ex Mortis!

Vinnie miró al libro con ojos hambrientos y lo cogió cuidadosamente con sus manos. 

-Por fin es mío... por fin podré vengarme de los que han intentado evitar el progreso de la ciencia. Esta noche de Halloween será recordada como la noche en que Vinnie West triunfó. ¡¡¡¡¡BWAHAHAHAHAHAHAHAHA!!!!!


Faltaban un par de horas para la medianoche y el EldritchBurguer ya estaba lleno de jóvenes estudiantes disfrazados de todo tipo de esperpentos. Podían verse disfraces de terroríficos monstruos como vampiros, criaturas de Frankenstein, zombies, políticos del Tea Party; pero no podían faltar los clásicos de Halloween como La Calabaza Putilla, la conejita sexy, la enfermera sexy, la gatita sexy o la nunca suficientemente ponderada leprosa sexy. 

Los trabajadores del EldritchBurguer también iban disfrazados, como debía ser en esa noche. En vez de su uniforme habitual llevaban un traje completo negro en el cual podía verse la representación de un esqueleto humano. Lo único que les identificaba como empleados del local era la sempiterna gorra de la compañía. 

Y con este disfraz iba Evangeline Parker, que saludaba con su habitual "welcome stranger" a todos los clientes del restaurante de comida rápida. La cola para pedir la  cena era bastante larga, y el trabajo agotador, pero a ella le encantaba esa noche. Si no fuera porque estaba trabajando, iría vestida igual que el buhonero de Resident Evil 4. Mientras atendía a los clientes, giró la cabeza hacia la mesa más cercana e hizo un saludo con la cabeza. Allí estaban Katherine Ashford, que estaba esperando a que terminara el turno de Welcome para salir con ella de fiesta; Seabury Q. Pickman, disfrazado de escritor de terror de los años veinte en versión niño; y Summanus, disfrazado de nada. Katherine devolvió el saludo a Welcome y siguió hablando con sus compañeros.

-De verdad que me encanta esta noche -le decía Summanus -. Es la única noche del año que puedo ir sin disfraz sin que nadie diga nada, ni el pesado de Robert me espíe.

Katherine intentaba obviar que su interlocutor era un dinosauroide de verdad, pero no podía evitarlo. ¿Es que no había nadie normal en esa ciudad? 

-A mi lo que me gusta es observar a la juventud y analizar desde un punto de vista cultural el tipo de disfraz que más éxito tiene cada año -dijo Seabury. Posiblemente una de las pocas personas normales de Arkham, según el punto de vista de Katherine.

-Bueno. Al menos me alegra ver que la noche de Halloween es como en el resto del país -dijo Katherine -. Teniendo en cuenta la cantidad de cosas raras que suelo ver, es un alivio.

De repente, se escuchó un sonido parecido a una potente sirena. Todos los clientes alzaron la cabeza y buscaron con la mirada de dónde venía ese sonido. Cuando Katherine comenzaba a preguntarse qué clase de espectáculo de Halloween sería ese, una potente voz surgió de unos altavoces.

-¡Habitantes de Arkham, les habla el doctor Vinnie West! ¡Vuestro constante afán por impedir el avance de la ciencia ha sido un dolor de cabeza durante demasiado tiempo! ¡Muchas veces lo he dejado pasar, pero ya ha llegado demasiado lejos! ¡Así que preparaos para una noche de Halloween que nunca olvidaréis! ¡¡¡¡BWAHAHAHAHAHAHAHA!!!!

De repente un poderoso estruendo se escuchó por las calles de Arkham y un griterío histérico fue acercándose a la puerta del EldritchBurguer. Ésta se abrió de repente y entró un joven disfrazado de Tiburón con expresión de horror.

-¡Ya vienen! -exclamó.

Summanus, Seabury y Katherine se miraron los unos a los otros, y ésta última lamentó haber siquiera pensado que esa sería una noche normal.

                                            ¡¡¡¡¡¡¡CONTINUARÁ!!!!!!!