domingo, 1 de noviembre de 2015

This is Halloween II (Parte 2): La épico-decadente batalla del EldritchBurguer

Varios estudiantes lograron entrar corriendo en el EldritchBurguer antes de que Welcome cerrara las puertas y activara la alarma y el bloqueo de seguridad (la única inversión que había hecho Don Alfonso de la Vega sin atenerse al mínimo presupuesto) que convertía el restaurante prácticamente en un bunker. Desde ese momento, se activaba el protocolo de emergencia para situaciones apocalípticas que Welcome había logrado instaurar como parte del programa de formación y protección laboral. Los empleados, armados con shuriken-burguesas, pistolas de “salsa especial” (con la inscripción “¡Salmonelosis o Muerte!” cortesía de los propios trabajadores), raseras vorpal, sartenes de combate y demás adminículos culinarios ofensivos mientas adoptaban las posiciones defensivas previamente preparadas y cambiaban la machacona sintonía del hilo musical por temas épicos y de cine de acción: Summer in the City (Lovin' Spoonful), Ride of the Valkyries (Richard Wagner), Anvil of Crom (Basil Polidouris), Carmina Burana ~ O Fortuna (Carl Orff), Coro de los esclavos hebreos – Nabucco (Verdi), Hymn To Red October Main Title (Basil Polidouris), Superman Theme (John Williams), etc...

Al mismo tiempo, Evangeline llevó a Seabury hasta la salida de emergencia, un túnel secreto para poder comunicarse con el exterior en situaciones como la que estaban comenzando a vivir y le envió con una misión en particular. Tras esto, y mientras algunos de los empleados se dedicaban a calmar a los clientes y seguir sirviendo los pedidos, la joven se acercó a Katherine y la llevó consigo hasta el despacho del encargado, asignándole a ella una misión:

-No se que nos espera allí fuera, pero vamos a necesitar refuerzos. A tí se te dan mejor los ordenadores que a mí, y yo tengo que dirigir este caos o seremos arrollados. Necesito que sigas mis instrucciones al pie de la letra y no salgas de aquí a menos que venga a buscarte.

Dejó preparado en el ordenador el acceso de administrador a la página web del restaurante, así como las cuentas de las redes sociales y le dio las últimas indicaciones:

-Vas a dedicarte a publicar una oferta especial en todos nuestros productos de pescado, cuando más exagerada mejor, y la vas a dirigir principalmente hacia los clientes potenciales de Innsmouth. En esta carpeta -le enseñó una carpeta con unas hojas en las que salían indicadas una serie de páginas web y perfiles de redes sociales de acceso común de los profundos- tienes todo el material que necesitas. Puedes usar todo lo que creas necesario para llamar su atención, pues me parece que nos las vamos a ver con zombis.

Katherine, que hasta el momento se había quedado de piedra, exclamó:
-¡Esto es increíble! ¡¿Es que no pasa nada normal en esta ciudad?! ¿Ahora nos las tenemos que ver con zombis? Evangeline, ¿realmente te vas a ir a luchar contra muertos-vivientes?

Welcome la besó apasionadamente y se despidió de ella con un sencillo y lacónico:

-Una mujer ha de hacer lo que debe hacer, y lo que hago es poner fin a estas amenazas.

Evangeline se alejó conteniendo una lágrima. Le entristecia tener que meter a su actual amante en semejante caos, pero, los héroes son hombres y mujeres ordinarios que hacen cosas extraordinarias en momentos extraordinarios, y había llegado el momento de actuar como una heroína.

Mientras tanto, en las calles, las hordas de malvados muertos, gentes comunes de Arkham poseídas por espíritus malignos sumerios (les hacían bono de descuento por viajar en grupo desde Sumeria), se habían convertido en un ejercito de la oscuridad, una marea de seres deformes y sedientos de sangre dispuestos a arrasar Akrham bajo las ordenes de su líder, Dark Vinnie West, el primero en ser poseído por los espíritus del mal (Marty Eye Gore fue más rápido y salió corriendo en cuanto se dio cuenta de que la cosa no iba como esperaban). El nuevo y poseído Vinnie era más feo, más malvado, y con voz rota como si se hubiera bebido una botella de tequila de golpe. Obsesionado por la venganza, particularmente con darle su merecido a Evangeline, que siempre había frustrado sus planes dejándolo K.O. de un golpe. Había llegado el momento de la venganza con sus malvados zombis demoníacos. Lo que no sabía es que Welcome había sacado de su vestuario de emergencia una camisa azul y un pantalón marrón, en homenaje a cierto héroe de serie B interpretado por Bruce Campbell, pero con un pinganillo para mantener la comunicación con las tropas/empleados. Así ataviada, subió al tejado del EldritchBurguer y se dispuso a dirigir las defensas al ver como las hordas de  malvados zombis demoníacos avanzaban hacia el restaurante.

-¡Shubbi! ¡Ábrete paso a través de la horda y ve a La Llave y la Puerta a ayudar al profesor Pickman! ¡Date prisa!

Mientras examinaba la situación, Summanus subió y se acercó a ella:

-¿Qué puedo hacer?

-¿Cónoces un exorcismo para malvados zombis demoníacos? -respondió Welcome.

-Mmmm.... Creo que sí, pero necesitaré algo de tiempo. Se trata de magia ritual un tanto compleja, por lo que necesitaré algo de tiempo. ¿Puedes conseguírmelo?

Viendo que las dificultades aumentaban, la joven suspiró y rezó para sus adentros para que la cosa no se complicara más de lo que ya estaba. Lamentablemente, los dioses no estaban de su parte. De hecho, Brontes y Pkaurodlos se habían ido a las Tierras del Sueño, los muy cabrones, dejándola abandonada a su suerte. Por suerte, las paredes eran recias, los cristales blindados, y Vinnie no era un genio estratega precisamente. Tal y como esperaba, cuando los malvados zombis demoníacos llegaron hasta el restaurante, se pusieron a golpear inútilmente las paredes y los ventanales. Llegaron incluso a usar a uno de los suyos como ariete. Welcome se permitió una sonrisa de alivio, aunque Dark Vinnie demostró una chispa de inteligencia (alguna le tocaba), y ordenó a sus malvados zombis demoníacos seguir el ejemplo de ciertos sujetos de una tierra llamada Catalonia, allá por el sur de México que hacían torres humanas. Ante esta situación, Welcome avisó a sus tropas para que subieran armadas hasta los dientes.

En breves momentos, los primeros malvados zombis demoníacos alcanzaron el tejado y se inició cruel batalla entre los aguerridos defensores, su valerosa y sexy líder y el ejército de la oscuridad y su cargante y ceporro comandante. La lucha era sin cuartel, librada hasta extremos brutales: los siervos poseídos de Dark Vinnie caían presa de la salmonelosis, con duras shuriken-burguesas clavadas en la carne, golpeados con saña con instrumentos de cocina preparados para tales circunstancias, pero no eran los únicos en recibir. Algunos de los empleados caían bajo la aplastante superioridad numérica de sus adversarios, acababan convertidos en malvados zombis demoníacos que se unían a las filas de los atacantes. En el centro de la refriega, Welcome, cual Chuck Norris o Lobezno cualquiera, se dedicaba a demostrar sus habilidades y destrezas de artes marciales, luchando sin descanso contra la inagotable horda.

En lo más difícil del combate, Welcome se vio obligada a hacer retroceder a sus tropas. El avance de los malvados zombis demoníacos era imparable, y habían logrado dominar el tejado. Los valerosos defensores, batiéndose en retirada, tuvieron que entregar la posición mientras su líder los defendía. Una vez el último trabajador había dejado la azotea, Evangeline se abrió paso hasta la escalera y logró cerrar la puerta, ganando unos minutos para iniciar las defensas de la sala. Jadeando por el cansancio, esperaba con ansias la llegada de alguna ayuda, de cualquier refuerzo que la pudiera ayudar a seguir luchando. En el momento en que los primeros malvados zombis demoníacos lograban derribar la puerta del tejado, una horda de profundos hambrientos y con cupones de descuento hizo su llegada. Las plegarias de Welcome habían sido escuchadas. Pronto, el  equilibrio de la guerra se alteró, con un ataque por la retaguardia por parte de los habitantes de Innsmouth, que habían encontrado el restaurante asediado. El ataque sorpresa logró contener el envite de Dark Vinnie, estableciendo un nuevo foco de lucha. Sin embargo, pese a la fiereza y fuerza de los profundos, la horda de la oscuridad estaba muy reforzada y se hacía más poderosa cuando uno de los hombres pez caía derrotado por la superioridad numérica. Los nuevos malvados zombis profundos demoníacos (esto parece ya un bicho de D&D), volvieron a girar las tornas, aunque Welcome aprovechó la coyuntura para lanzar un nuevo ataque y realizar un movimiento de pinza, flanqueando al enemigo. El ímpetu de la nueva carga permitió a la joven y sus tropas establecer una cabeza de puente en el tejado nuevamente, pero la situación no parecía poder resolverse rápidamente.

Mientras la lucha se recrudecía, Shubbi, escoltando al profesor Pickman, se abrió paso a través de las hordas enemigas repartiendo más golpes que los recibidos por Bruce Campbell en toda la saga Evil Dead. Como un huracán de golpes, el retoño oscuro creó su propio camino para poder acercar al profesor con la espada Ouroboros hasta el tejado del restaurante. Allí, le hizo entrega del arma a Welcome, que no tardó en desenvainarla (¡Yo soy Delta Wave Welcome! ¡Yo tengo el Poder!), transformandose en su alter ego superheroico e indicar a Seabury que se refugiara abajo. Trató de pensar que podía hacer, pero la urgencia de la situación no le permitió tomarse mucho tiempo. Rápidamente, cortó la realidad, pero le dio la impresión de que no había llegado a donde tenía intención. Se asomó a través del portal que había creado y, tras unos momentos, salió y lo cerró. Por alguna extraña razón, había encontrado a un niño de los años 20 con un perro muy raro que le llamaba Lovie. Por algún motivo, las pintas del chaval le recordaban al disfraz de Seabury, pero no lo quiso dar importancia. Una vez más, volvió a sajar, pero esta vez si que dio con el lugar que estaba buscando. Abrió más la rasgadura dimensional para que, de ella, surgiera un colosal monstruo marino verde con cara de simio-pez y cuatro brazos: ¡¡el Kraken!! Welcome recordaba haber visto a aquel bicho en una película de 1981 con efectos especiales de Ray Harryhausen y parecía una buena idea. Aquello ya parecía un kaiju mezclado con una paranoia de Sam Raimi y Guillermo del Toro, pero la batalla continuaba.

La situación no podía ser más caótica, hasta que, finalmente, Katherine subió acompañando a Summanus, ya que este parecía bastante agotado por el ritual que había realizado. Como un conjuro cualquiera de D&D, este hechizo en particular requería un tiempo previo de estudio y preparación, para ser posteriormente lanzado con unos pocos gestos y palabras. Sin embargo, había dejado sin fuerzas al dinosauroide y Katherine tuvo que dejar su refugio para ayudarle a subir, porque había surgido una complicación: en el momento en que se disponía a lanzar el hechizo, le golpeó en la gargante una shukiren-burguesa lanzada por un malvado zombi demoniaco que antes había formado parte de las defensas del EldritchBurguer. Katherine, asombrada, avergonzada, sorprendida, sin acabar de comprender el caos en el que se había metido, era la última esperanza. Ya que la publicación de las ofertas le había llevado poco tiempo, había ayudado al dinosauroide a preparar el hechizo, por lo que ella también estaba capacitada para lanzarlo. Haciendo de tripas corazón, y tragándose la vergüenza por la chorrada que tenía que soltar, dijo a voz en grito:

-¡KLAATU BARADA NIKTO!

De improviso, todos los malvados zombis demoníacos se quedaron paralizados. El conjuro había tenido efecto y los espíritus sumerios fueron extraditados por petición expresa de la embajada de aquel imperio de la antigüedad (al igual que fueron expedidos, podían ser reclamados de vuelta, ya que el ritual era, en realidad, una compleja negociación para extinguir sus contratos de trabajo en el continuo espacio-tiempo, y la frase era la comunicación de la baja laboral). Todos los que habían sido poseídos se vieron liberados y cayeron exhaustos por el agotamiento. Mientras, sobre el tejado, triunfal, Welcome abrazó a Katherine y le dijo:

-Hail to the Queen, baby!

Y mientras los trabajadores y Shubbi desalojaban a los ex-malvados zombis demoníacos, Evangeline besó a su pareja con una música épica de fondo.

Poco después, esa misma noche, con el retorno a la relativa normalidad, y mientras los profundos degustaban sus hamburguesas de pescado, pescados empanados y demás productos del mar que se servían en el EldritchBurguer, entró de improviso Vinnie West, furioso porque sus planes habían sido frustrados una vez más. Con tranquilidad, Welcome se aproximó a él y lo tumbó de una bofetada. Una vez el inepto reanimador quedó fuera de combate, la noche de Halloween podía volver a sus cauces, mientras, en las cocinas, se acababa de preparar un par de hamburguesas talla XXXXXL para Shubbi y el Kraken. Un año más, Arkham había sobrevivido a un largo Halloween.

THE END