jueves, 10 de diciembre de 2015

El día que Robert Pickman tuvo razón

El sonido de alguien bajando a toda velocidad las escaleras que llevaban a los pisos superiores de la residencia La Llave y La Puerta retumbó por todo el edificio. Sea quien fuere, parecía perseguido por una legión de políticos en campaña electoral, pero ese no era el motivo de las prisas y la excitación.

Robert M. Pickman estaba exudando emoción. Ahí, en su Tablet, tenía por fin una prueba irrefutable, algo que nadie podría decir que era una farsa, un montaje, o el planeta Venus. Pero si lo que tenía ahí era verdad, implicaba una serie de cosas la mar de escalofriantes. Ese tipo de cosas que, si se dieran a conocer, podían hacer que corriera el pánico entre la población de la misma manera que si se anunciara que Whatsapp va a desaparecer. Con algo de ese calibre, Robert no podía actuar solo, debía acudir a gente que pudiera lidiar con algo tan peligroso, y eso quería decir que debía acudir a su familia.

Robert abrió con un golpe la puerta de la cafetería de La Llave y La Puerta, buscó con la mirada y, cuando localizó lo que buscaba, hizo bocina con las manos.

-¡Anna, Harvey! ¡Os necesito! -exclamó haciendo que la mitad de los que se encontraban almorzando allí dirigiera la mirada hacia la puerta.

Los susodichos estaban en una mesa del fondo tomando un frugal almuerzo. Alzaron la cabeza e hicieron gestos para que Robert se acercara a su mesa. El nervioso miembro de la familia se acercó allí y se sentó en la silla libre.

-Chicos, he hecho un descubrimiento terrorífico. Si lo que tengo aquí es lo que creo que es, podemos estar ante una conspiración que podría poner en jaque al mundo entero. Lo sorprendente es que todavía esté en línea. Los poderes ocultos en la sombra siempre suelen borrar este tipo de contenido, o desprestigiarlo. Puede que aún no se hayan dado cuenta, por lo que estamos a tiempo de mostrar al mundo el peligro que se esconde entre ellos. 

El joven parecía muy nervioso. Estaba despeinado y con los ojos inyectados en sangre de haberse pasado toda la noche sin dormir en su búsqueda de pruebas de las conspiraciones que controlaban el mundo desde la sombra.

-¿Y qué es esta vez? ¿La música popular tiene un mensaje subliminal para que consumamos compulsivamente? -dijo Harvey.

-No, mucho peor -contestó Robert. Dejó la Tablet sobre la mesa y empezó a buscar en ella con su mano-. Esta mañana he estado viendo un programa de una televisión local que emite por internet. En él hablaban de una celebridad que había visitado Arkham. No es el tipo de noticia que normalmente llamaría mi atención, pero cuando la he visto, casi me da todo un vuelco. Mirad...

En la Tablet se inició un archivo de vídeo y apareció una joven de pelo castaño oscuro y rostro atractivo saludando con la mano y sonriendo a la cámara. Estaba entre una serie de admiradores que la grababan con el móvil y llamaban su atención emocionados. Repentinamente, hubo algo parecido a un fallo en la emisión y, durante un momento, no pudo verse a la joven. En lugar de la atractiva mujer, había algo de un feo color verdoso y piel escamada vestido con las mismas ropas que la chica. Esta imagen sólo duró una fracción de segundo, pero para un ojo rápido estaba allí. Antes de que quien lo viera pudiera preguntarse qué había visto, la horrorosa imagen había desaparecido, reemplazada por la joven sonriente.

-¿Qué ha sido eso? -preguntó Anna torciendo el gesto.

-Está claro lo que era. Era un reptiliano haciéndose pasar por esa chica famosa. Y si ella es un reptiliano... ¿Cuantos de los famosos que salen en televisión, las revistas e internet también son reptilianos?  Yo sospechaba que había reptilianos en nuestro mundo haciendo experimentos y manipulando a ciertos poderes. Algunos compañeros despiertos de internet piensan que están en altas esferas de poder, pero nunca lo han podido demostrar. Y esto, esto es una prueba de que están aquí. Se han infiltrado entre nosotros. Esta chica es uno de  ellos, y está aquí en Arkham. Podemos capturarla y hacerle confesar cual su plan contra la humanidad y hacer algo para impedirlo... y publicarlo en mi blog para que suban las visitas, claro.

Anna hizo un gesto de indiferencia y cogió a su primo de la mano.

-Vamos Robert, esto no demuestra nada. Sólo una imagen de una fracción de segundo que puede haber sido hecha con efectos especiales -le dijo.

-Robert -dijo Harvey con expresión de preocupación -.¿Seguro que esto ha sido grabado esta misma mañana?

-Claro -respondió él-. Lo han puesto en streaming en el programa, puedes verlo entrando en la web.

Harvey giró la mirada hacia Anna, parecía aterrorizado.

-Anna... la chica del vídeo es la actriz Sasha Grey. La cual no puede estar hoy en Arkham porque está en un Reality Show de actrices sin ropa.

-¿Y tú como sabes que está en un reality de tías en pelotas? -le preguntó ella.

-Eh... bueno... me lo ha contado un amigo.

Hubo un momento de silencio. Alguien tosió por el fondo.

-¡¿Veis?! ¡Es un reptiliano! ¡Está aquí, chicos! ¡Debemos capturarlo! -exclamó Robert.

-Jamás creí que diría esto -dijo Harvey -. Pero Robert tiene razón. Tenemos que encontrar a esa criatura y descubrir qué hace aquí.

-¿Han dicho en el programa dónde estaba? -preguntó Anna.

-Sí, está en el Centro Comercial Witches of Salem -respondió Robert.

Harvey se levantó de sopetón de la mesa.

-Bueno, pues vayamos allí inmediatamente.


Un día cualquiera en el Centro Comercial Witches of Salem podía incluir a jovenzuelos paseando por los pasillos o tomándose algo en los variados cafés y locales de hostelería; gente comprando en las numerosas tiendas de todo tipo; y persecuciones estrambóticas. lo último no sería normal en otro tipo de centro comercial, pero este en concreto se encuentra en Arkham, y lo que allí es normal, es extraño en el resto del mundo.

Para los que se encontraran por el segundo piso del centro comercial, no podía ser sorprendente una persecución, pero al menos animaba la mañana, así que amenizaron sus compras con una joven corriendo con tacones perseguida por tres individuos que intentaban capturarla. La joven entraba en una tienda y los demás iban detrás. Salía de la tienda y ellos hacían lo propio. Entraba en la  siguiente. Salía montada en un emú y ellos la perseguían con pistolas de agua. Entraba en otra tienda, y ellos detrás. Salía montada en un carrito de la compra llevada por un señor bajito y la perseguían los otros individuos con caballitos de juguete y vestidos de vaquero. Volvía a entrar en la siguiente tienda seguida por los otros... y finalmente salía de allí atada de cuerpo entero con una cuerda, acompañada por los ya cansados persecutores.


De nuevo en la Residencia La Llave y La Puerta, la impostora Sasha Grey se encontraba atada a una silla en los sótanos del edificio. Frente al ser se encontraban Robert Pickman, con su Tablet en las manos; Harvey Pickman, entrechocando los puños; y Anna Pickman, mirando con ojos asesinos al ser.

-¡Jamás me haréis hablar! -exclamó la impostora, todavía con la voz de la actriz.

-Bien -dijo Harvey-. Te dejaremos a solas con Anna...

Los ojos de la impostora se abrieron como ventanas y la falsa imagen de la actriz comenzó a parpadear, desapareciendo a continuación. En su lugar, allí tenían  a un ser de aspecto reptiliano, con la piel verdosa y escamada, con fríos ojos almendrados y una horrenda boca repleta de afilados dientes. Comenzó a hablar atropelladamente.

-Mi nombre es Ssssssasssssa El Gris, miembro del glorioso ejército de Reptilianos Nazis del Lado Oscuro -la voz ya no era la de la actriz, sino un sonido rasgueante que semejaba una voz humana y que seseaba tanto que el que está escribiendo esto no piensa emularlo. Imagínese que sesea mucho, señor lector, que seguro que tiene usted mucha imaginación -. Viendo unas webs de magufos de internet, se nos ocurrió un plan de dominación mundial. Nos infiltraríamos entre la población y nos haríamos pasar por figuras famosas y creadoras de tendencia, manipularíamos las decisiones y opiniones de los humanos de tal modo que llegara un momento que siguieran ciegamente nuestras órdenes.

-¡Oh! ¡Entonces Donald Trump debe ser uno de vosotros! -exclamó Harvey-. Eso explica su comportamiento.

-Eh... ese no es uno de los nuestros, ya es así sin necesidad de nuestra intervención.

-Bueno, pues ya podéis olvidaros de dominar el mundo, pues en esta Tablet que ves en mis manos, voy a publicar todo lo que has dicho y lo haré saber al mundo entero, desmantelaremos vuestro plan, la gente os verá ¡¡¡DESPERTARÁN!!! ¡Y comenzará una nueva era en la que el pueblo se alzará contra el contubernio de illuminatti masones que quieren implantar el Nuevo Orden Mundial con ayuda de los grises que...

-Yaaaa, ya ya ya, Robert -dijo Anna interrumpiéndole -. Relaja un poco que te nos vas.

De repente el suelo del sótano comenzó a temblar haciendo tambalearse a los Pickman. Ssssssasssssa El Gris miraba con nerviosismo a su alrededor e intentaba soltarse de las cuerdas, pero antes de que lo consiguiera, la tierra del suelo se rompió apareciendo allí una especie de cortacesped con un excavador incorporado. Montado en este extraño vehículo había un individuo achaparrado y vestido con ropa de aviador de la primera guerra mundial, y del agujero salió un grupo que iban vestidos con ropa de todo tipo, toda antigua y bastante gastada. Con gafas de aviador, trozos de armadura futurista, monos de trabajo...

-¡¡¡No!!! -exclamó Ssssssasssssa El Gris -. ¡Son los Morlocks Comunistas!

El conductor del vehículo estrafalario bajó al suelo y se acercó a los Pickman.

-Venimos a llevarnos a este prisionero -dijo.

-¡Pero lo hemos capturado nosotros! -exclamó Robert.

-Llevamos incontables periodos de tiempo en guerra contra ellos y nos lo llevaremos. Estamos mejor preparados que vosotros para sacarle todo lo que sabe y encontrar al resto de infiltrados.

Anna y Harvey se miraron el uno al otro.

-Bien, lleváoslo. Nosotros ya hemos tenido suficiente de esto por hoy -dijo Harvey.

-Noooo, aún no le he hecho una foto para subirla al blooooog.

Varios morlocks cogieron la silla con el reptiliano sentado en ella y se lo llevaron al agujero, desapareciendo en él. El que había hablado se despidió con un gesto, se subió al aparato y desapareció como el resto.

-Bufff ya verás cuando Araknek vea este agujero -dijo Anna.

 -Bueno, no he conseguido hacerle la foto, pero tengo su declaración y el vídeo del programa, con esto tengo bastante para... ¡¡¡¡Aaaaah!!!! La Tablet no funciona, se ha apagado.... ¡¡¡ELLOS!!! ¡Ellos la han desconectado para que no dé a conocer lo que sé!

-¿No se te ha ocurrido pensar que se le ha acabado la batería? Llevas todo el día con el chisme ese en las manos -le dijo Anna.

-No importa. No conseguirán silenciarme. Iré a por mi ordenador y lo escribiré allí, lo publicaré en mi web, todo el mundo lo leerá, lo compartirán a otras páginas y la gente conocerá la verdad, abrirán los ojos, los escépticos borregos no tendrán ninguna forma de desacreditarme, y mostraremos al Nuevo Orden Mundial que no tenemos miedo, que estamos aquí y...

Robert siguió hablando mientras salía del sótano y se dirigía a su habitación dejando a Harvey y Anna a solas.

-¿Sabes lo que más miedo me da de todo esto? -dijo Harvey.

-¿Qué? -preguntó Anna.

-Que Robert tenía razón y nos va a estar dando la brasa con esto sabe la providencia cuanto tiempo.

Y con este terrible augurio también abandonaron el sótano. La amenaza reptiliana había sido abortada... de momento.