jueves, 31 de diciembre de 2015

Alfa Strike: Nochevieja de dioses

En algún lugar del Caribe, Monkey Island...

Harvey apuró su vermut con una sonrisa en los labios. Se giró hacia la barra y le indicó con un gesto al pirata no-muerto que le sirviera otro. A continuación, con la nueva copa en la mano dijo:

-¡Feliz Año Anna! Ha sido una buena idea venir a Monkey Island a pasar la última noche del año mientras los de Alfa Strike celebran la graduación de Welcome como valquiria.

Su prima le devolvió la sonrisa y brindó con él:

-Por un nuevo año, que seguro que será tan alocado, absurdo y desconcertante como éste.

Los dos Pickman se acomodaron en la barra y se dedicaron a disfrutar de la tranquilidad de la noche, tan sólo perturbada por los gritos ocasionales de algún mono y las disertaciones de Seabury a Robert, que lo escuchaba con atención. Habían elegido aquel lugar, habitado por monos y piratas esqueleto, en algún lugar del Caribe donde el mundo de la vigilia y la Tierra de los Sueños se confunden. Surgido de las mentes de los guionistas y aficionados a las películas clásicas de piratas y reforzado por los fans de la saga de videojuegos Monkey Island y las películas de Piratas del Caribe.

Tal y como Harvey había comentado, esa noche, en La Llave y la Puerta, los dioses de Alfa Strike junto con las valquirias iban a celebrar que Welcome se había graduado finalmente como valquiria oficial, por lo que la fiesta podía ser de órdago.

-¿Sabes? -comentó Harvey- No se por qué pero tengo la premonición de saber como se va a desarrollar la noche. Estoy completamente seguro.

Anna enarcó una ceja, un tanto incrédula.

-Sí, conociendo a los dioses, no me extrañaría acertar. Como mucho podría equivocarme en algunos detalles, pero casi lo puedo prever.

-No sé, estos son capaces de montar un follón por todo lo alto.

-¿Quieres apostar? Si ganas tú, me pondré durante un día entero ese vestido de Welcome que tan mal me quedaría, si gano yo, te acuestas con Welcome y Kate.

-Mejor que no...

Harvey reprimió una risa que le podría costar diversas contusiones por parte de Anna y comenzó a explicar su visión de como sucedería la noche:

-Verás, la ceremonia en la que Welcome recibe su diploma de Valquiria ya ha acabado, por lo que pasarán al comedor donde se dedicarán a comer y beber como si no hubiera mañana. Welcome será el centro de la fiesta, rodeada por sus nuevas compañeras, mientras tanto, Kate no tardará en verse atendida por N'kari...

Al mismo tiempo en La Llave y la Puerta

Kate sostenía su copa en la mano, cohibida ante la voluptuosa y deslumbrante diosa negra de larga y lujuriosa cabellera blanca, ataviada tan sólo con un escueto taparrabos. La joven no sabía donde dirigir su mirada y se sentía acorralada. Atisbó a Welcome por el rabillo del ojo, escoltada por un grupo de jóvenes guerreras nórdicas rubias y pelirrojas y con tallas grandes de sujetador. La diosa africana de las tormentas y la pasión violenta le sonrió con lascivia antes de hablar:

-Así que tú eres la famosa Kate de la que tanto habla Welcome. No me extraña que la tengas enamorada hasta la médula, Evangeline es puro fuego por dentro, un incendio forestal, por eso es normal que se sienta atraída por mujeres con el fuego de la pasión, como tú. Eres una joven con mucha fuerza dentro de tí.

Kate se sonrojó ante las palabras de la diosa.

-Pero no te preocupes, precisamente por la excesiva pasión que alberga en su interior, no está hecha para la monogamia. Ella es como un gato que a veces necesita escaparse para cazar y realizar nuevas conquistas, pero que siempre vuelve al hogar. Para ella, es una forma de liberar el exceso de ardor de su interior, puro desahogo emocional. Pero contigo es diferente, por eso ella te tiene en un lugar especial, para ella representas un ancla, una estabilidad bienvenida en su desbordada vida. De la misma manera, tú has quedado atrapada en su estela. Sois como dos estrellas gemelas que giran una en torno a la otra.

Tras estas palabras, se aproximó más a Kate y la besó suavemente en los labios. En ese momento, Welcome se acercó a ellas, rodeándolas con sus fuertes brazos y besándolas a las dos, con pasión a la diosa y con fervor absoluto a su pareja. Tras esta entrada, Evangeline les dijo:

-Welcome strangers, tengo aquí a mi chica favorita y a la diosa más salvaje y apasionada que conozco. ¿Os apetece que nos retiremos a un lugar más íntimo?

El guiño lascivo de la rubia hacía inconfundibles sus intenciones. Kate se rindió ante la evidencia y ante el calor que la inundaba ante la perspectiva de compartir con la mujer de la que estaba enamorada a esa diosa escultural. Sin más que decir, las tres se retiraron hacia la habitación de Welcome.

En Monkey Island...

Harvey seguía explicando a Anna como preveía que se iba a suceder la noche:

-Cuando Welcome, Kate y N'kari se retiren a tener una noche de pasión desenfrenada y sexo lésbico, la fiesta seguirá en marcha. En ese momento, Thor, que ya tendrá la líbido por las nubes con tanta nórdica tetuda rondando a su alrededor y con el alcohol corriendo libremente, entrará en acción...

Una hora más tarde, en La Llave y la Puerta

Thor, borracho perdido de hidromiel y cerveza, llevaba de la cintura a dos valquirias que tampoco habrían superado el test de alcoholemia y ya empezaban a despojarse de parte de su vestuario. Mientras improvisaban el vals del borracho salido, es decir, se movían tambaleantes por la sala, con Thor intentando besar y meterle mano a las dos mujeres, acabaron por tropezar con algo serpentiforme y que les hizo caer al suelo. No era otra cosa que la cola de Pkaurodlos, dios de las tormentas y los buenos modales. La Serpiente Emplumada se giró y se acercó a los caídos ofreciéndoles su ayuda:

-Valgame yo, parece que habéis tropezado con mi extremidad. Os pido disculpas por este lamentable incidente, mi señor Thor y encantadoras señoritas.

Mientras el dios intentaba ayudarles a levantarse, una de las mujeres logró ponerse en pie, aunque con tan mala pata, que, por efectos del alcohol, cayó sobre la educada deidad. Lamentablemente, acabó con la chica abrazada a él y sus tetas en la cara. Thor, afectado por la ebriedad máxima, malinterpretó la situación y se alzó, tambaleante, enfadado y celoso:

-Voto a bríos que sssseemeejante atrrrrrrropello no quuuuuuuedadaaara sin castigo. Te estaaaaaaaaass appppprovechando de mí chica.

El dios serpentino, confundido y abochornado, apartó las protuberancias mamarias de la joven de su cara y trató de disculparse ante el borracho nórdico. Sin embargo, como Thor estaba de ánimo belicoso, no había otra manera de resolver esto que pelear. En cuanto el vikingo se dispuso a la lucha, Pkaurodlos le respondió de esta manera:

-Así sea, caballero, enfrentémonos en el campo del honor, según las reglas del Marques de Queensberry.

El serpentino dios se puso en guardia y comenzaron el combate. Todo habría indicado que Thor, bruto como toda deidad nórdica, no estaba dispuesto a seguir ninguna regla. Por suerte para Pkaurodlos, su rival tenía que luchar contra tres Serpientes Emplumadas simultáneamente, que, además, se habían vuelto borrosas. Por ello, tras unos cuantos golpes educados, de una impecable ejecución digna de manual de boxeo, Thor acabó por besar el suelo y las dos valquirias cambiaron de bando para irse a celebrar la victoria con el vencedor. Por una vez, Pkaurodlos decidió dejar los largos procesos de cortejo y adaptarse a las nuevas condiciones. A fin de cuentas, una buena educación no tiene porque ir reñida con la aceptación de otras costumbres.

En Monkey Island...

-Y cuando Pkaurodlos, quien será el blanco más probable de la ira de Thor, logre derrotar al nórdico, se retirará con las chicas con erótico resultado -siguió diciendo Harvey.

Anna, por su parte, pensaba que, o bien su primo estaba muy salido o conocía demasiado bien a los dioses.

-¿Y que pasará a continuación?

Harvey reflexionó unos instantes, dándose cuenta de que las posibilidades de follón eran infinitas aun sin N'kari, Welcome y Thor por medio. Por ejemplo, Perun y Zeus formaban una combinación explosiva, sobretodo si a la mezcla le añadías un toque oriental...

-Creo que lo siguiente caerá en manos de Perun y Zeus, que tendrán sus más y sus menos con Raijin y Fujin.

Dos horas más tarde, en La Llave y la Puerta...

Perun se había reído mucho ante la ridícula derrota de Thor, pero, aunque había bebido mucho, echaba en falta algo de compañía femenina. A fin de cuentas, había valquirias para dar y tomar, y no tenía cerca a ninguna libre. Con pasos de borracho, se aproximó a los dos onis, Raijin y Fujin, que también parecían haber llegado a la misma ebria conclusión: mucha bebida pero... ¿Y las mujeres? Los tres dioses decidieron hacer una tregua temporal y dejar de lado sus diferencias ya que, como deidades de la tormenta, la pelea podía estallar fácilmente en cualquier momento. Por ello, buscaron con su radar la localización de las chicas, cosa que no fue demasiado difícil: las valquirias rodeaban a Zeus, quien parecía haberse propuesto seducirlas a todas. Aquello clamaba a los truenos...
El triunvirato de deidades se acercó al mujeriego griego  mientras Ares y Brontes buscaban cobertura desesperadamente, previendo lo que iba a suceder. No tardó mucho en empezar la pelea, en la que Zeus estaba en clara desventaja. Sin embargo, al estar tan borrachos, sólo lograban acertar una de cada cinco veces, lo cual resultaba bastante divertido e histriónico. Por ello, las valquirias, comprendiendo cual era la razón de la pelea, trataron de separarlos, sin mucho éxito al comienzo. Pero cuando las cálidas y suaves pieles y los turgentes pechos comenzaron a atravesar el espesor alcohólico que amortiguaba las mentes de los dioses, estos no tardaron en comprender que la situación había cambiado. Así, donde había pelea y algunos moratones, empezó una orgía en la que no tardaron en apuntarse Ares y Brontes.

Por su parte, Summanus, viendo como había degenerado aquello, dejó la sala airado mientras clamaba:

-¡Vaya panda de marrulleros, bravucones y fornicadores! ¡Me largo a un lugar más tranquilo!

Tras dejar el comedor, vagó un tanto desorientado por los pasillos de la residencia, hasta que, de improviso, una puerta se abrió y un brazo lo cogió y lo obligó a entrar en la habitación. Allí, Pkaurodlos le miró sorprendido, con una valquiria desnuda abrazada a él, mientras la segunda, la que había introducido a Summanus a la fuerza, le miraba lujuriosa. Para el dios etrusco-romano de las tormentas nocturnas, la noche acabó con erótico resultado.

En Monkey Island...

-Y así es como acabará la noche. Mañana cuando regresemos lo podemos comprobar si quieres.

-Te creo, pero... ¿y Set y Bastet? ¿No participan en la fiesta?

-No, ellos han optado por un destino más a su gusto.

Al mismo tiempo, en Ulthar...

Set y Bastet apuraron las jarras de grog mientras Atal, sumo sacerdote de los Grandes Dioses de las Tierras del Sueño, seguía emborrachándose con vino. Los dos egipcios tomaron dos nuevas jarras y las alzaron brindando:

-¡Feliz año nuevo!

Y sin erótico resultado...