domingo, 18 de marzo de 2018

San Patricio en Arkham

 Celebrando en un especial en King-in-Yellow Size la entrada nº 200

Centro de contingencia del día de San Patricio. Residencia Estudiantil La Llave y La Puerta. Horas antes del comienzo de los festejos.

-Señores, señoras y seres no humanos...

-¿Tan difícil es decir dioses... o simplemente Brontes? -dijo el cíclope.

-Bueno... eso... Señoras, señores y Brontes. Les he reunido hoy aquí...

-Técnicamente yo no soy un señor... y está claro que no soy un dios -dijo Summanus.

-Pero vamos a ver ¿me vais a dejar terminar sin interrumpirme?

Silencio incómodo.

-Bien... señoras, señores, dinosauroide y Brontes. Están ustedes reunidos aquí para el plan de contingencia del día de San Patricio -dijo Harvey Pickman mientras gesticulaba. La comisión de fiestas ha decidido realizar un desfile por toda la ciudad y, posteriormente, una fiesta. A estos eventos vendrán unos observadores que calificarán la capacidad turística de esta ciudad, por lo que no podemos permitirnos que se arme la de siempre. Aún hay manchas de vómito de la semilla estelar de Cthulhu que emborracharon el año pasado un grupo de universitarios.

-Y tan difícil de limpiar que son las dichosas manchas. Han desarrollado inteligencia y no hacen más que quejarse cuando intentan quitarlas y hay un debate sobre si debería respetarse su opinión o no -agregó Seabury Pickman.

-Pues eso, no queremos que ante estas personas se presente una criatura de diez metros borracha, ni una invasión de leprechauns, ni nada por el estilo. Nuestra misión es evitar que ni los habituales ni algo inesperado estropee los festejos. Algunos de los habituales ya han sido eliminados del tablero de juego.

-En efecto -dijo Summanus-. Hemos conseguido que el Simposio Anual de Villanos se realice precisamente hoy en Latveria, allá en la vieja Europa. Eye Gore no ha podido evitar querer ir a ese evento, por lo que no lo tendremos por aquí intentando una de sus maldades.

-Vinnie West también está fuera de juego -añadió Seabury-. Le he convencido de que, para mejorar en el arte de la resurrección, debe lerse todas las novelas y recopilaciones de relatos de temática zombie que se han escrito. Con el boom de hace un par de años de este subgénero lo tendré ocupado todo el día.

-Los reptilianos nazis no pueden salir de los túneles porque los morlocks han sellado con pegamento todas las salidas -dijo Anna Pickman-. Además se encargarán de mantener vigiladas todas las entradas a los túneles por si el pegamento no es suficiente.

-Bien, con eso tenemos cubiertos a los típicos. Ahora debemos evitar los inesperados y al efecto Arkham. Delta Wave Welcome...

-Presente -dijo esta con una sonrisa.

-Ejem... Delta Wave Welcome se encargará de expulsar a otra dimensión a todo bicho que se nos aparezca hoy. Seabury mantendrá vigilados a los universitarios más desmadrados y se encargará de saber si alguien ha estado trasteando en la biblioteca con libros que no deberían tocarse. Brontes se ocupará de cualquier tipo de intromisión divina. Anna y yo nos encargaremos de escoltar a los observadores y, si sucede algo, haremos lo posible por que no se enteren de nada. Por si acaso, estaremos todos comunicados con pinganillos y micrófonos inalámbricos ¿está clara la misión de cada uno?

Un murmullo generalizado y asentimientos de cabeza.

-Pues ale, vamos a ello -dijo Harvey.

Ayuntamiento de Arkham. Hora del comienzo del desfile.

-Buenos días, señores -dijo el alcalde mientras tendía la mano con una sonrisa-. Nos enorgullecemos de poder mostrarles los festejos del día de hoy

El grupo de observadores estrecharon la mano del alcalde mientras miraban de reojo a los dos individuos que parecían fuera de lugar. En vez de ir vestidos para la ocasión -o lo que es lo mismo, vestidos de manera formal- parecían que se estuvieran preparando para asaltar un fumadero ilegal.

-Estos son Harvey y Anna Pickman. Se encargarán de la seguridad. Señores Pickman, estos son Arthur Merinville, Ambrose Dexter y Natalie Thunderclap.

Se intercambiaron saludos y manos se estrecharon.

-El desfile comenzará en breves momentos, por lo que recomiendo que nos dirijamos al palco de autoridades para que puedan ver el espectáculo.

El alcalde abrió la puerta de su despacho y los tres observadores salieron, seguidos de cerca por Harvey y Anna. En pocos minutos estuvieron en el palco de autoridades, donde les esperaban el decano de la Universidad Miskatonic y otras personas de renombre de la ciudad. Todos tomaron asiento y se prepararon para disfrutar de la fiesta. En breves momentos comenzó el espectáculo. Las carrozas y los bailarines comenzaron a desfilar acompañados por música festiva de estilo irlandés. El público disfrutaba tranquilamente al paso de las carrozas y intentaban conseguir los  botellines de cerveza negra que ofrecían unos individuos disfrazados de leprechaun. Y repentinamente un cúmulo de nubes negras cubrió la ciudad entera y comenzaron a sonar truenos acompañados por relámpagos. La lluvia estaba a punto de caer sobre Arkham.

-Brontes -dijo Harvey-. Hace un minuto hacía un sol de justicia. Localiza a quien sea que ha traído una tormenta a la ciudad.

-Okey dockey -respondió Brontes.

Los sentidos divinos del cíclope detectaron la fuente de la tormenta que estaba a punto de caer en un bar cercano. Se dirigió allí corriendo sabiendo lo que iba a encontrarse. Una vez entró al local no se sorprendió de ver en una mesa a Perun y a Thor, borrachos como una cuba y diciendo algo imposible de entender. Al lado estaba Misha, durmiendo la siesta.

-¡Eh! ¡Eh! ¡Eh! -exclamó Brontes ante ellos -. Destrabaos la lengua y decidme qué diantres estáis haciendo.

-Broooontes, eres miiiii mejoooor amigoooo, ven aquííííí -dijo Thor moviéndose peligrosamente hacia el suelo.

-¡¿Porrrr qué interrrrumpes nuestrrrra competición?! -exclamó Perun.

-Perun, por todos los panteones, estás manchando de cerveza a tu oso cada vez que gesticulas -le dijo Brontes, que no sabía si avergonzarse o qué.

-Misha puede con todo. Es el oso más Poderrrroso que puedes ver.

-Pero no es máááááás rápido que missssss cabras -añadió Thor, todavía tambaleante -. ¡¡¡Missss cabras sssssson poderosas!!!

El dios nórdico lanzó su jarra ya vacía al suelo, donde se hizo añicos.

-Bueno, no creo que la competición que ha dicho hace un momento Perun sea sobre cual de vuestros animales mola más, porque esto no provocaría una tormenta que está a punto de fastidiar el desfile de San Patricio.

-No, la competición es algo más rrrrrelacionado con nuestrrrrras atrrribuciones como dioses.

-Un seeeeñor nosss ha dicho que quería ver cual de l-l-l... l-l-l-l-l-l... l-l-l-l-l-los dos traía la tormenta mássss poderosa.

-Claro, y seguramente ambos ya estabais tan borrachos que os ha parecido muy lógico. Tengo una idea. Vamos a ver quien es el dios de las tormenta más chachiguay en otro sitio ¿vale?

-¡¿Dónde?! -exclamaron ambos dioses.

-Welcome, necesito extracción -musitó Brontes.

La puerta del local se abrió y la superheroína de Arkham entró como un rayo. Estaba en la otra punta de la ciudad, pero había visto un byakhee de Byakhee Express y le había pedido que le aceercara.

-Llévate a estos a un sitio donde no molesten -le susurró Brontes al oído.

Isla Nublar. Cerca de Costa Rica. En mitad de la selva tropical.

-¿Os gusta este lugar para vuestra competición? -preguntó Welcome.

-¡¡¡A Thor leeee gusssta la sssselva!!! -exclamó Thor alzando una botella de cerveza que Welcome no sabía de dónde había sacado.

-Perrrrrun no se molesta por el cambio de escenarrrrio -añadió Perun.

-Pues disfrutad de la competición.

Y antes de que dijeran algo más, Delta Wave Welcome había abierto una brecha en el espacio y había vuelto a Arkham.

Palco de autoridades del desfile de San Patricio.

-El problema de la tormenta se ha resuelto lo mejor que hemos podido -escuchó Anna a través de su pinganillo.
Harvey suspiró agradecido mientras observaba que los nubarrones se deshacían poco a poco. La tranquilidad no duró mucho. En breves instantes recibió una actualización de las hermandades universitarias. Parece que estaban montando su propia celebración de San Patricio y el whisky irlandés que tomaron había convertido a todos los estudiantes en gorilas del tamaño de una furgoneta pequeña. Estaban destruyendo todo lo que se les ponía por delante, y uno había secuestrado a una rubia y se había subido a lo alto del edificio más cercano.

-¿Cuantos simios gigantes hay en estos momentos, Seabury? -preguntó Harvey.

-Pues suma a los miembros de las 3 hermandades más festeras de la universidad. Esto parece Gorilla City.

-Whisky que convierte a la gente en gorila... esto no es muy normal. Hazte con una botella y que alguien la analice. Yo me aseguraré de que el desfile no pase cerca de donde están todos. Y tú haz lo que sea por que no salgan de la zona de fiesta universitaria.

Harvey informó al alcalde de la situación con los estudiantes gorila, así que se asesguró que el desfile pasara lo más lejos posible de esa dirección. No había terminado de arreglar este problema cuando el pinganillo volvió a informarle de una nueva contingencia.

-¡¡¡¿Una manifestación de Retoños Oscuros de Shub-Niggurath?!!! -exclamó.

-A mi no me preguntes -le respondió Welcome-. Todavía no estoy segura de si mandarlos a otra dimensión. Estoy hablando con Shubbi para ver si puede convencerlos de que otro día sería mejor para hacer las protestas, sean estas cuales sean, porque por mucho que yo les diga que soy adoradora de su madre, están como si hablara en arameo.

-¿Pero qué protestas van a tener unos bichos que cada vez que son invocados se les da comida gratis?

-No lo sé, pero se están comportando como hooligans borrachos. De hecho, algunos retoños están comenzando a vomitar... uuufff qué olor más fuerte a alcohol...

-¿Retoños oscuros borrachos? -Preguntó Anna -. Vale que hoy es San Patricio y esto es Arkham, pero esto ya es demasiado.

-Dile que los teleporte a otro sitio y que haga lo posible por que duerman la mona -le dijo Harvey a Anna -. Esto empieza a olerme a chamusquina.

-¡¡¡Necesitamos ayuda en La Llave y La Puerta!!! -exclamó Summanus a través del pinganillo -. Todos los grifos de todas las habitaciones se han abierto al unísono y están lanzando cerveza inteligente que quiere ser ingerida. La mayor parte de los estudiantes ya están arrastrándose por los suelos y... eh, largo, quita bicho... no... no entrarás en mi boclgglglgluuaagl... Haaaarvey, esshhhhto esssshtá muh borrossssho, le diré a El Que Legisla que ssss... ssss... ssse encargue él...

Se escucharon unos sonidos indeterminados y Summanus cortó la comunicación. Harvey apenas tuvo tiempo de procesar lo que había pasado, porque Anna le hizo volver la cabeza al desfile. Las carrozas habían cobrado vida y estaban lanzando por los aires a sus ocupantes. Algunas se peleaban entre ellas, otras parecían bailar al ritmo de la música que salía de los altavoces, y una en particular estaba lanzando litros de whisky al público.

-¿Cuantas probabilidades hay de que pasen todas estas cosas a la vez? -preguntó Anna mientras el alcalde intentaba quitarse de encima las salpicaduras del whisky que estaba tirando la carroza.

-Tienes razón en lo que has dicho antes. Aunque esto sea Arkham, todo este desastre a la vez no es normal. El caos reina en toda la ciudad.

Anna arrugó el ceño y pareció meditar unos segundos, después lanzó una mirada asesina en dirección a los observadores de turismo.

-¿Señor Dexter?

-¿Ajá? -dijo este.

-¿Puede acercarse un momento?

El hombre se levantó de la silla en la que estaba observando todo y se acercó a Anna.

-¿Qué problema hay?

-Eso digo yo, señor Dexter... ¿Ambrose Dexter? No sé cómo no nos hemos dado cuenta antes. Quizás nuestro nerviosismo por el desfile nos ha mantenido demasiado ocupados, pero ahora tengo la mente muy atenta y muy fresca, señor del caos. Supongo que estará usted disfrutando del espectáculo.

-Lo cierto es que me lo estoy pasando pipa -respondió el sr. Dexter con un brillo inhumano en los ojos.

-¿Y los otros dos observadores están disfrutando? ¿O ni siquiera son personas de verdad? -preguntó Anna.

-Depende de la definición que tengas de persona...

-Bueno, ya vale de cachondeo. Las cosas están ya demasiado descontroladas y no queremos que esto vaya a más.

-¿Y qué vas a hacer para evitarlo, Anna Pickman?

-Podemos decirle a Cthugha que El Morador de la Oscuridad está ahora mismo en Arkham -le dijo Harvey sacando el móvil del bolsillo -. Sólo tengo que ponerlo en el EldergodBook.

-¿Crees que eso me asusta?

-No sé si te asusta, pero te estropearía la diversión. Y yo, como sacerdote de Yog-Sothoth también podría poner una queja formal

El ¿señor Dexter? rompió a reír en fuertes carcajadas ante la mirada atónita de Anna y Harvey.

-Ya está... ya está bien... que lloro de la risa y todo... Tenías que haberte visto la cara... y cuando han aparecido los retoños borrachos... jua jua jua jua jua

-¿PERO SERÁ POSIBLE? -exclamó Harvey.

-Estoy por aparecerme enfrente de los de la Fundación Wilmarth. Tomaré la forma más tentacular que se me ocurra... aunque no sé si me divertiría más que con esto.... ¡¡¡JUA JUA JUA JUA JUA!!!

-Vale ya, Nyarlathotep. Ya vemos que te has cachondeado de lo lindo y que los mortales somos sólo juguetes y blablabla -dijo Anna.

-Sí... creo que ya me he divertido bastante... hacía tiempo que no lloraba de la risa... -decía El Caos Reptante aguantándose las carcajadas -. Nos vemos en otras circunstancias, Pickmans.

Y dicho esto, los otros observadores se convirtieron en una especie de gelatina negra que se unió a la forma palpitante e indescriptiblemente obscena en la que se estaba convirtiendo Ambrose Dexter. El monstruo gigantesco saltó en medio del desfile y se lanzó hacia el cielo como un rayo.

-¡¡¡Eeeeeh!!! ¿Y qué pasa con esto? -preguntó Harvey.

Las carrozas vivientes estaban por los suelos, claramente ebrias, y la que lanzaba whisky había sido abordada por la comunidad irlandesa de Arkham.

-Parece que el propio efecto Arkham está poniendo orden en el caos de Nyarlathotep -dijo Anna.

-¿Alguien me explica qué ha sido eso? -preguntó el alcalde, que se había quedado estupefacto. Cualquier otro alcalde de cualquier otra ciudad habría perdido 1D10/1D100 de cordura, pero el de Arkham ya era inmune.

Harvey se dirigió a contarle lo que había sucedido mientras una botella caía en manos de Anna. Esta se sentó y observó la etiqueta. Cerveza negra de la mejor calidad. A través del pinganillo  fueron llegando los avisos de que todos los altercados se estaban normalizando, así que decidió desfrutar del resto del desfile. Tan sólo eran un San Patricio más en Arkham.