lunes, 30 de abril de 2018

Crisis of Infinity Kates (Parte 4): Go Go Kate Rangers!

Tras las vivencias durante la I Guerra Mundial estaba claro que había que echar un ojo a los sospechosos habituales. Los morlocks desconocían el origen exacto de las alteraciones espaciotemporales que se estaban produciendo en torno al árbol familiar de Katherine Ashford, pero, si algo estaba saliendo a la luz era que los Reptilianos Nazis del Lado Oscuro parecían estar implicados. Sin embargo, no tenía pinta del típico plan suyo, que solía ser bastante peculiar, llamativo y, a veces, bastante absurdo. Pero la intrusión de ocasionales equipos de combate con armamento decididamente moderno, incluso de alta tecnología, con un particular modus operandi, señalaba a otro culpable: Omicron Scorpions. Y eso significaba que la corporación madre, New World Enterprises, andaba detrás. Y es que la empresa de seguridad y servicios sólo actuaría bajo mandato de NWE. A fin de cuentas, era el ejército privado de la multinacional. De hecho, la presencia de un modelo diferente de exoesqueletos blindados que usaba Omicron Scorpions con sus tropas pesadas de élite. Para los morlocks, Kate y el equipo Alfa Strike, las armaduras Acorazado no eran algo raro ni desconocido, al igual que las de clase GodHunter, versiones más poderosas y preparadas para enfrentarse a deidades y poderosos seres sobrenaturales. Hasta el momento, se consideraba que las Acorazado y GodHunters eran el máximo exponente en el desarrollo de exoesqueletos blindados para uso militar por parte de Omicron Scorpions, pero durante su pequeño viaje a la I Guerra Mundial, el equipo de Kates se las tuvo que ver con algo muy diferente: un nuevo tipo de armadura de combate que parecía mucho más potente que la GodHunter. Por ello, si NWE estaba tras la caza de la línea genética de los Ashford a la que pertenecía Kate, necesitaban una fuente de información interna. Así pues, Katherine Asford, Katherine "Bogatyr" Ashford y Delta Wave Kate habían optado por acudir a su conexión con la corporación de seguridad: la capitana Ashley Johnson.

Esta mujer, una experta combatiente con entrenamiento de fuerzas especiales y líder de una escuadra de GodHunters, el equipo Tiamat, era, originalmente, bastante fiel a la empresa para la que trabajaba. A fin de cuentas, le pagaban un buen sueldo y tenía acceso a tecnología militar de última generación a la que no podría haber aspirado de seguir en el ejército americano. Sin embargo, tenía un carácter pragmático y tenía claro que la obsesión de determinados sectores de las altas esferas de NWE de capturar seres primigenios, dioses y entidades sobrenaturales para usarlos como material de investigación era algo que traía más problemas que beneficios. Para empezar, impulso a Loki a crear el equipo Alfa Strike Squad, con el que Omicron Scorpions había tenido varios desencuentros. Además, Ashley había tenido que colaborar con los dioses en varias ocasiones, como aquella desastrosa operación fallida en R'lyeh. Y, desde que la trasladaron a Arkham para hacerse cargo de la nueva sede de la empresa en la ciudad, había tenido más tiempo para conocer mejor a sus "enemigos". Por ello, había acabado por trabar contacto y amistad con algunos elementos que no eran muy favorables a NWE. A fin de cuentas, aquello servía para que Omicron Scorpions tuviera un pie en "territorio enemigo", le proporcionaba a la empresa bastante trabajo y permitía a Ashley y su equipo recoger abundante información sobre los desmanes sobrenaturales, paradimensionales y no euclidianos que sucedían habitualmente en la región de Arkham. Además, la comarca de Dunwich servía muy bien como terreno para hacer maniobras, tanto con las armaduras de combate como sin ellas.

Precisamente, Ashley y sus subordinadas se encontraban en ese momento en las colinas de Dunwich haciendo ejercicios de marcha sobre el terreno y, de paso, cazaban un horror arcano invocado accidentalmente por un poco afortunado intento de sacerdote de Tsathoggua que había sido la primera víctima del susodicho ser. Normalmente de este tipo de asuntos se solían ocupar las welclones, las clones mutantes e híbridas de Evangeline "Welcome" Parker, pero había bastante trabajo en los Alojamientos Rurales La Llave y la Puerta, por lo que agradecieron la actuación de la capitana Johnson y sus mujeres. Era en esta tesitura, avanzando a través de la espesa, abundante y extraña maleza de aquella zona, barriendo el terreno con el resto de miembros del equipo Tiamat cuando recibió una llamada por radio desde el pueblo de Dunwich. Allí se encontraba la sede principal de los Alojamientos Rurales, y desde allí la estaba llamando Ruiseñor, una de las welclones, para avisarle de que necesitaban hablar con ella con cierta urgencia. Claro, la mujer se encontraba en plena cacería, por lo que no podía ocuparse de nada que no fuera de extrema y absoluta urgencia hasta que no hubieran acabado con el ser interdimensional, particularmente, porque no podía perder el tiempo tampoco hablando por radio.

-Pero -añadió Ashley en última instancia-, si tanta prisa corre, te mando mis coordenadas y me mandas a quien haga falta para hablar conmigo.

Lo que no esperaba era que le tomaran la palabra. Y es que, un momento después, aparecieron ante Kate Ahsford, una versión más mayor de ella y una joven vestida con un extraño uniforme de combate de estilo futurista manganime de color negro y morado. También le llamó la atención el hecho de que las tres llevaran tres espadas iguales: con la hoja de color negro mate con una serpiente que se muerde la cola grabada a lo largo del arma. Era Ouroboros, la espada de Delta Wave Welcome, capaz de cortar el tejido de la realidad para crear portales espaciotemporales y entre planos de existencia. Forjada por Loki, la espada sólo respondía ante la mujer para la que había sido creada, de manera que para cualquier otro tan sólo sería un arma mágica convencional sin capacidades adicionales. Pero, el encantamiento del dios nórdico tenía un curioso efecto secundario imprevisto: Una persona cuya alma estuviera ligada de alguna manera a la de Welcome también podía empuñar la Ouroboros, aunque la magia de la espada funcionaría de forma diferente. Y esto es lo que sucedía con Kate, que, al estar Evangeline y ella profundamente enamoradas, la espada también reaccionaba ante su mano. Claro, que eso no explicaba la repentina teleportación, ni siquiera con los poderes de las welclones. Pero averiguar que estaba pasando allí era algo secundario. Lo principal era acabar con la criatura a la que estaba dando caza junto con el resto de su equipo. Afortunadamente, al parecer la repentina aparición mediante la magia de las tres Kates había atraído al horror arcano, que surgió cerca de entre la espesa vegetación. Era un ser con forma de sapo polimórfico y protoplasmático, con varios ojos y pseudópodos y tentáculos que emergían de su cuerpo y eran reabsorbidos de forma continua. Ahsley, preparada como estaba, inicio las rutinas de combate, preparó las armas y apuntó a aquel ser. Con el cañón eléctrico de su exoesqueleto podría freírlo fácilmente. Pero decidió aguardar unos instantes para ver como reaccionaban las tres mujeres. Estas se posicionaron y blandieron las armas hacia el horror. Entontes, la que iba vestida de forma más peculiar, con ese extraño traje morado y negro, se teleportó junto a la criatura y comenzó a atacarla con precisión quirúrgica. Eso podía explicar la repentina aparición en el lugar en donde se encontraba la capitana. Pero hubo algo más que le llamó la atención a Ashley: La forma en que luchaba aquella joven le recordaba al estilo de esgrima de Delta Wave Welcome que había sido adiestrada en combate por Perun. ¿Acaso había sido alumna del dios ruso también? Mientras reflexionaba sobre esto, la pelea fue bastante rápida. La Ouroboros era un arma muy bien fabricada, afilada y, en manos de un buen espadachín, era letal. Y así se demostró contra la criatura que acabó rápidamente troceada, sajada y destrozada. Entonces, la chica de negro y morado (Ahsley no podía evitar pensar que con ese traje tan curioso parecía una Power Ranger) se retiró y las otras dos Kates entraron en acción. Juntas lanzaron desde sus respectivas espadas un rayo que impactó contra el horror destrozado y muerto, teleportándolo de forma aleatoria en el espacio y el tiempo.

Varios millones de años antes, en las cavernas del monte Voormithadreth, donde dormía Tsathoggua, la criatura apareció ante el primigenio. Éste abrió lentamente sus legañosos ojos y contempló el ser destrozado que yacía ante él. No vio ningún adorador o sacerdote que le ofreciera aquella comida o solicitara su favor, pero, sin buscarle más complicaciones al asunto, aceptó aquella ofrenda y la devoró. Algo más tarde, mientras dormía de nuevo haciendo la digestión, un humano ataviado con casco y cota de malla y guiado por un arqueópterix se plantó ante Tsathoggua.  Afirmaba ser enviado como sacrificio por hechicero llamado Ezdagor, pero como el primigenio había comido hacía poco, no tenía hambre, así que lo envió mediante un geas igual al que le había enviado hasta él para que fuera a ver a Atlach-Nacha a modo de ofrenda.

Mientras tanto, en la actualidad, las Kates, desconocedoras del papel jugado en la aventura de los siete geases, se dispusieron a hablar con Ashley. Esta, al ver que la cacería había terminado, informó a sus compañeras de equipo de lo sucedido y les ordenó reunirse con ella. Tras hacer esto, salió de la armadura. Ataviada con un ceñido y ajustado mono que tenía que vestir para pilotar el exoesqueleto y que disponía de conectores para que el traje pudiera medir sus constantes, ignoró las miradas admirativas de las tres mujeres. Estaba acostumbrada a ello, pues sabía que tanto Welcome como Kate la encontraban atractiva, aunque fuera “abiertamente heterosexual”, como afirmaba burlona Evangeline. Mientras esperaba a que las demás miembros de su escuadra llegaran, les pidió explicaciones al respecto. La cosa fue relativamente rápida, ya que no se trataba de entrar en mucho detalle, sino de resumir que les había llevado allí y porque se habían reunido. Mientras lo hacían, llegaron las demás componentes del equipo Tiamat que también fueron informadas sobre la situación.

Ashley encontró muy interesante lo que le dijeron. En cuanto a las operaciones, ella no sabía nada sobre ataques de estilo comando y envío de tropas a través de portales espaciotemporales. NWE tenía esa tecnología, que, como sucedía con los exoesqueletos Acorazado y GodHunter, estaba basada en la técnica de los Reptilianos Nazis del Lado Oscuro. Y, aunque habían experimentado con los viajes en el tiempo, una incursión de Alfa Strike había acabado con las principales instalaciones de la multinacional dedicadas a este campo. No hay que olvidar que, en el momento del ataque del equipo de dioses, la base había sido invadida por seres de otra dimensión que habían entrado a través del portal con el que estaban experimentando. Eso no quería decir que se hubiera abandonado esa tecnología, se mantenía almacenada y en segundo plano. Aunque, por lo que sabía Ashley, no se había utilizado de nuevo. En cuanto al diseño de armadura que mencionaban las Kates, aquello le llamó más la atención.

-Por lo que decís -dijo Ashley-, me suena a la clase Annihilator. Se trata de una extrapolación de la clase GodHunter, una versión más grande y pesada, con más potencia de fuego y un blindaje mayor.  Pero se encuentra todavía en fase de desarrollo debido a lo costoso que supone crear un prototipo funcional y a un coste asequible como para iniciar su producción. Además, las armaduras ya existentes funcionan muy bien y sólo necesitan ajustes e innovaciones ocasionales para mejorar sus prestaciones.

Entonces se quedó mirando unos instantes a las tres Kates. Ya le habían dicho que “Bogatyr” era Kate Ashford de un futuro alternativao distópico, eso explicaba que pareciera una gemela más mayor. Pero, la otra, la más joven que iba vestida de Power Ranger futurista, le habían dicho que también venía del futuro. Y, en su cara, en su cuerpo, había algo que le resultaba muy familiar, tanto en su forma de moverse como de hablar. Por ello, no pudo evitar pensar que se parecía mucho tanto a Kate como a Welcome, como si tuviera una mezcla de rasgos de ambas mujeres. Para tratar de desechar los pensamientos y centrarse en otra cosa, le pidió a la joven del futuro que le dejara examinar su traje. Como experta combatiente, Ashley sentía curiosidad por los avances en tecnología militar, sobretodo si se trataba de protecciones personales para los soldados. Kate Violet aceptó y le pasó su espada a Kate Ashford. Cuando ésta la cogió, pasó algo muy peculiar: las dos Ouroboros comenzaron a vibrar al unísono y pronto se les unió la Ouroboros de Bogatyr. Algo extraño estaba pasando. Entonces, las tres hojas forzaron a sus portadoras a acercarlas hasta que se tocaron y se produjo un destello cegador. Cuando todas las presentes pudieron volver a recuperar la vista, algo extraño había pasado: las tres espadas se habían fusionado en una gran espada que aunaba la masa de las individuales. Era también una Ouroboros, pero multiplicada por tres. Pero había pasado algo más: Tanto Kate Ashford como Bogatyr iban ahora vestidas con trajes similares al de Violet: Bogatyr iba de blanco y negro y Kate de rojo y negro.

Todas tardaron un poco en recuperarse de la sorpresa, pero cuando lo hicieron, la primera en reaccionar fue Ashley que comenzó a reírse a carcajadas. Cuando se calmó un poco les dijo:
-¡Esto es buenísimo! Parecéis una extraña alineación femenina de los Power Rangers, ¡las Kate Rangers!

A fin de cuentas tenía razón, por lo que, aturdidas por lo que había pasado y divertidas por la ocurrencia, las Kate Rangers comenzaron a reír y no tardaron en unírseles las demás mujeres del equipo Tiamat. Pero, tras esta primera reacción, se dieron cuenta de que algo más había cambiado: los exoesqueletos clase GodHunter habían cambiado de color por efecto de la descarga mágica que había fusionado las tres espadas y provocado el cambio de vestuario de las Kates: La armadura de Ashley ahora era roja. Y las demás eran de color negro, verde, azul, amarillo y rosa. Tras la estupefacción por el cambio cromático, efecto secundario de la descarga mágica, tenían que ver como solucionar aquella situación. La primera opción era contactar con Loki. A fin de cuentas, la espada era obra del nórdico. Por eso, Kate Ashford, la ranger roja y negra, sacó el móvil y le llamó. Tuvo que explicarle lo sucedido, que provocó la sorpresa del Herrero Mentiroso, tras lo cual este se comprometió a acercarse allí de inmediato, tanto para investigar el fenómeno como para ver como se podría solucionar. Pero estaba claro que ese día no iba ser tranquilo ni iban a tener mucho tiempo de respiro. En las armaduras GodHunter saltó una alarma: se había abierto un portal espaciotemporal en las proximidades, a menos de un kilómetro hacia el norte. Reaccionando en base a su formación y experiencia militar, Ashley subió a su armadura y dio ordenes rápidamente. Todas las mujeres del equipo Tiamat se introdujeron en sus exoesqueletos y se prepararon para investigar el fenómeno. El problema estaba en que hacer con las Kate Rangers. Las tres mujeres no estaban dispuestas a quedarse allí esperando y, tras los acontecimientos a los que se habían visto expuestos desde que empezó todo aquello, se temían que aquella incursión espaciotemporal estuviera relacionada con ellos. Por ello, Ashley aceptó que las acompañaran. Cada una de las Kate Rangers se subió a la espalda de uno de los exoesqueletos, mientras la capitana Johnson, con Bogatyr sobre su armadura, empuñó la Gran Ouroboros.

Al marchar hacia el objetivo, los sensores de las GodHunters detectaron cinco objetivos de gran tamaño avanzando hacia ellas. Cuando establecieron el contacto visual, se quedaron asombradas: se trataba de cinco exoesqueletos clase Annihilator con un diseño diferente al que ellas conocían y con unas insignias que les eran ajenas. Pero estaba claro que se trataba de tropas de Omicron Scorpions. Trataron de establecer contacto por radio con los recién llegados, pero resultó inútil, pues no sólo no respondieron al contacto sino que, además, iniciaron maniobras hostiles, es decir, abrieron fuego contra el equipo Tiamat. Las pilotos reaccionaron rápidamente y devolvieron el ataque. Al comenzar la escaramuza, Bogatyr se sintió de nuevo en su elemento, dirigiendo y coordinando ataques contra enemigos en exoesqueletos blindados. Por ello, guiada por el instinto y acostumbrada al mando, gritó una orden que, sorprendentemente, Ashley, de forma automática, retransmitió al resto del equipo, haciendo que todas actuaran de forma coordinada. Así pues, aquella forma de Kate Rangers parecía tener una capacidad inesperada y sorprendente. La capitana, viendo lo sucedido, se sorprendió, pero decidió dejar el mando en manos de Bogatyr. A fin de cuentas, era veterana con mucha experiencia en combate. De esa manera se desarrolló un peculiar combate, una escaramuza en la que Bogatyr, desde su posición, iba gritando órdenes que se cumplían al instante y, así, el equipo Tiamat se iba imponiendo.

Una ventaja de ese sistema era que Bogatyr había combatido muchas veces contra exoesqueletos pilotados por humanos y reptilianos. Por ello, conocía muy bien los puntos fuertes y débiles de estos. Así, pudo enseñar a Ashley y sus mujeres algunas tácticas que las sorprendieron. El hecho de que ellas pilotaran armaduras clase GodHunter era un punto a su favor. Eran más grandes y pesadas que las de clase Acorazado, pero también eran rápidas y tenían mejor tecnología. Por otro lado, las Annihilator a las que se enfrentaban, aunque eran de mayor envergadura, eran más lentas y se basaban principalmente en su potencia de fuego. Por ello, las maniobras de Bogatyr desconcertaban a los pilotos enemigos.

Pero es que las Kate Rangers y sus compañeras del equipo Tiamat contaban con una ventaja adicional que descubrieron de forma accidental: la Gran Ouroboros, aunque empuñada por el exoesqueleto de Ashley, respondía a la voluntad de las Kate Rangers, de manera que estas podían activar sus poderes con el pensamiento. Así, tras unos primeros intentos poco afortunados que dejaron a la capitana Johnson desconcertada, la cosa empezó a ir mejor. Las Kate Rangers lograban disparar rayos desde la Gran Ouroboros para teleportar de forma aleatoria a las armaduras rivales. Hubo dos que aparecieron a varias decenas de metros sobre el suelo, estampándose contra este y sufriendo daños con la caída, otra apareció sobre el abismo donde Atlach-Nacha teje su red, pero con tan mala suerte, que apareció justo encima de una zona en donde el dios araña aún no había tejido nada. El cuarto adversario apareció en R’lyeh, bajo el agua, lo que le supuso un importante contratiempo y el quinto y último se vio en una complicada tesitura al aparecer en lo alto del monte Everest.

Una vez resuelto el problema del ataque, quedaba por ver como hacían para recuperar las tres espadas. Pero esto también pareció resolverse una vez acabada la pelea. Obedeciendo a algún tipo de algoritmo o instrucción contenida en el hechizo con el que se forjó la Ouroboros y que había provocado la fusión y transformación de las espadas y las Kates, una vez eliminada la amenaza, la Gran Ouroboros se volvió a dividir en las tres hojas originales, y las tres mujeres volvieron a su atuendo convencional. Sin embargo, las armaduras GodHunters se quedaron con el nuevo esquema de colores.

Algo más tarde, de vuelta en el pueblo de Dunwich, Loki examinó con detalle e interés profesional las tres espadas y a las tres Kates. Tras meditar el asunto profundamente dio su veredicto:

-Bueno, está claro que las tres son Ouroboros, en diferentes versiones y periodos temporales, por eso, al interactuar entre sí los campos mágicos, el logaritmo arcano de interconexión que permite la transformación se ha sobrecargado y ha provocado una interrupción en el contínuo estático temporal con consecuencias inesperadas, es decir, la fusión de las tres espadas y el reajuste de los trajes en base a la última actualización de la versión del software táumico. Y, claro, al existir la proximidad genética entre las tres, de hecho dos sois la misma mujer en diferentes continuos, ha facilitado el proceso de saturación energética a nivel táumico. Por otro lado, tampoco es raro que las tres podáis usar la espada con sus poderes, pues el grado de parentesco queda incluido dentro de las cláusulas internas de uso de las capacidades especiales registradas por el hechizo.

Loki siguió un rato más divagando así, mientras las dos Kates Ashford trataban de dilucidar el contenido exacto de la palabrería y a que se refería concretamente con eso de “grado de parentesco” en relación con ellas y Kate Violet. ¿Y por qué ésta se sonrojaba al seguir la línea de pensamiento de Loki y de las Kates?