viernes, 2 de diciembre de 2016

Alfa Strike: Cthulhu War

Un especial King-in-Yellow Size con Cthulhu

Todo había empezado como una operación más de Alfa Strike, el equipo de operaciones especiales de dioses super héroes dirigido por Loki. Pero había cosas que no se habían desarrollado de la forma habitual. Por un lado, el Herrero Mentiroso había convocado a toda la alineación. No era habitual que todo el grupo se reuniera en la reunión previa para una misión. La última vez que sucedió, se metieron en la guerra de Dunwich. Por ello, las deidades estaban intranquilas. En una esquina de la sala, completamente equipada con su ropa de combate, Delta Wave Welcome descansaba apoyada contra la pared, preocupada. Había tenido una conversación previa con Loki y Odín y le habían dado un breve avance de lo que sucedía. Finalmente, el dios nórdico del engaño llamó al orden y empezó a relatarles lo sucedido:

-Compañeros, esta vez la cuestión es grave. NWE ha decidido realizar un movimiento a lo grande. Ya lo esperábamos, pues llevan bastante tiempo preparándose. Lamentablemente, han sobrepasado todas las expectativas que tenía previstas. Tras lograr poner a punto a sus unidades GodHunters y sus Acorazados, han decidido lanzar un ataque masivo contra un objetivo de máxima categoría en el Pacífico. En concreto, han dado con la localización exacta de Cthulhu y se disponen en estos momentos a lanzar un ataque masivo contra él. No pretenden destruirlo, sino tratar de hacerse con muestras de su cuerpo y recoger datos del mismo. Sin embargo, todos sabemos que Cthulhu no es muy amigo de tonterías y va a responder con furia. No dudo que pueda derrotarlos. El problema está en las repercusiones que pueda tener esto. Por ello, esto va a ser una misión de intercepción y rescate, para tratar de minimizar los daños que puedan ocasionar las tropas de Omicron Scorpions. Esta vez os necesito a todos. Para el nivel de violencia que podemos encontrar, normalmente preferiría contar sólo con los más potentes, pero esta vez es mejor que acudamos en masa. De hecho, he hablado con Odín y vamos a desplegar también a las valquirias. La primera oleada serán los dioses, y en segundo lugar vendrán las tropas de apoyo para poder contener los daños y recuperar a los heridos.

Tras dar esta información, Loki trató de responder a las preguntas más acuciantes y, sin perder el tiempo, comenzó a organizarlos a todos. Iban a necesitar transporte con Byakhee Express, además de apoyo aéreo por parte de algunos shantaks... Demasiado trabajo. Por suerte, las valquirias eran tropas de despliegue rápido con sus propios vehículos y siempre estaban dispuestas para la acción. Aunque mitológicamente estaban al servicio de Odín, y este actuaba como su líder no oficial, eran un equipo de rescate de respuesta rápida especializado en actuar en zonas en conflicto y afectadas por catástrofes naturales. Conformado exclusivamente por mujeres, tal y como mandaba la tradición, eran reclutadas de cuerpos de seguridad, fuerzas de élite y otras fuentes que proporcionaran mujeres fuertes, entrenadas en combate y con capacidad de reacción rápida. Además, se valoraba la polivalencia de conocimientos. Las valquirias con conocimientos médicos y de ingeniería que pudieran aplicarse en un campo de batalla estaban muy valoradas. Eran principalmente de origen europeo, aunque no rechazaban a las candidatas originarias de otras regiones si cumplían los requisitos de capacidad buscados. Al igual que Omicron Scorpions, contaban con sus propios vehículos terrestres, acuáticos y aéreos para sus operaciones de rescate. Formaban un equipo muy coordinado y con amplia experiencia de trabajo. Por ello, la aparición de Delta Wave Welcome fue un pequeño shock para las valquirias. Estudiante universitaria de psicología, no procedía de ningún trasfondo militar. Sin embargo, su especialidad, aunque aún no había acabado su formación, la convertían en una componente útil para el equipo. Al actuar con Alfa Strike y verse involucrada en algunos de los asuntos más peculiares, llamativos y extradimensionales de Arkham, había adquirido una gran experiencia en reaccionar con rapidez y resistencia a los shocks mentales. Además, se ejercitaba a diario y había sido entrenada por Perun. Aunque no tenía dominio de armas de fuego, su fuerza, agilidad y coordinación, junto con las enseñanzas del dios de la guerra eslavo la convertían en una hábil luchadora cuerpo a cuerpo, tanto con las manos desnudas como con su espada, Ouroboros. Y ese era otro punto fuerte. Tenía una espada mágica forjada por Loki que le permitía abrir portales en el espacio y en el tiempo. Por ello, fue admitida en el equipo, principalmente para actuar como enlace con Alfa Strike.

48 horas más tarde, en algún lugar del Pacífico (latitud 47º 9' S, longitud 126º 43' O o tal vez latitud 49º 51' S, longitud 128º 34' O)
Mientras el helicóptero aterrizaba, los dioses se preparaban para la batalla. Al fondo del mismo, Welcome se ajustó la funda de la espada al cinto mientras aguardaba con una mezcla de miedo y expectación. Estaba acostumbrada a las locuras y problemas de naturaleza extradimensional y tentacular de Arkham, pero esta vez eran palabras mayores. El Gran Cthulhu era un Primigenio, con la mayúscula ganada a pulso. Era un ser primordial, un coloso alienígena aterrador, un rey sacerdote bárbaro que se alza sobre la humanidad como una espada de Damocles. A su lado, El que Legisla tras el Umbral, que no quería perderse la acción, y de paso, tal vez pudiera poner una demanda contra Omicron Scorpions por algún motivo. Era abogado, tan sólo tenía que ser creativo y seguro que encontraba alguna razón para ello. Ataviado con su habitual uniforme de combate, consistente en camiseta blanca de tirantes, pantalón militar de campaña, botas y una cinta roja en la cabeza. A su lado tenía preparados cuatro fusiles de asalto AK-74 personalizados y una mochila llena de munición. Delta Wave Welcome iba ataviada con sus ropas habituales, las vestimentas de una guerrera vikinga: una cómoda camisa, sobre la que vestir una cota de escamas, un casco vikingo con frontal, unos pantalones, cinto de cuero, una capa y botas de piel. Todo ello elaborado con materiales de primera calidad, como hilo de araña de Leng, cuero de shantak y el mismo metal con el que estaba forjada Ouroboros. El resultado era una equipación que, pese a su aspecto, le daba la misma protección que los blindajes militares más avanzados. Además, le habían proporcionado el equipo de comunicaciones para mantenerse en contacto permanente con las valquirias.

Cuando el helicóptero acabó de tomar tierra, el equipo Alfa Strike se desplegó con pericia militar, preparado para lo que pudiera encontrar. Con Set, Thor, Perun, Misha, Raijin, Fujin y N'kari formando el grupo de cabeza, los demás dioses se desplegaron tras ellos. Loki y Odín encabezaban la segunda línea con Ares, Summanus, Zeus y Bastet, y, ya en la retaguardia, Brontes y El que Legisla tras el Umbral acompañabana a Delta Wave Welcome y Pkaurodlos. El espectáculo que encontraron ante ellos era dantesco. Habían aterrizado en una isla perdida en el Pacífico, poblada por extraños restos arqueológicos, ruinas olvidadas de una olvidada ciudad destruida por el paso del tiempo. Eran lo que quedaba en pie de R'lyeh en la superficie. El grueso de la ciudad descansaba bajo las aguas. La isla, de color negro, estaba escasamente poblada por una vegetación anómala y deforme. El océano estaba engañosamente calmado, haciendo honor a su nombre. Pero la falta de olas mostraba abiertamente el despliegue que se daba en las aguas. Desde las profundidades emergían los profundos, horrores anfibios, humanoides con rasgos de pez y rana. Estos no eran desconocidos para Alfa Strike, pues Innsmouth, pese a los esfuerzos del gobierno americano en 1928, nunca había sido completamente abandonada por esta raza. De hecho, finalmente había alcanzado una leve prosperidad que le había permitido asentarse como un pequeño puerto con una posición como proveedor de pescado fresco de calidad. De hecho, el EldritchBurguer, el curioso restaurante de comida rápida de Arkham, se abastecía exclusivamente de las pesqueras de Innsmouth. Sin embargo, estos eran muy diferentes de los profundos de la vieja Nueva Inglaterra, que tenían relaciones amigables con los Pickman y los dioses. Estos eran los siervos de Cthulhu, los pretorianos del primigenio de R'lyeh y su progenie.

Salían de las aguas para recibir el imparable fuego con el que los recibían las unidades de armaduras Acorazado de Omicron Scorpions. El destino de estas tropas de élite, con sus caparazones hipertecnificados que potenciaban las características de los pilotos y les proporcionaban protección, era el de contener a las hordas submarinas que se alzaban para defender a su señor. Los fusiles de asalto pesados, lanzacohetes y ametralladoras de las tropas lograban contener a duras penas el asalto por parte de los profundos. Sin embargo, las hordas anfibias no se detenían. Fanatizados por la ubicación que querían defender, seguían avanzando pese a las bajas sufridas. Era cuestión de tiempo que el aparentemente inagotable flujo de enemigos lograra superar las fuerzas de Omicron Scorpions. Por ello, Set, actuando como líder del equipo sobre el terreno, ordenó al equipo de asalto cargar para ayudar a los apurados soldados en armaduras. Unificando sus poderes de dioses del trueno, los dioses convocaron una tormenta que apareció como de la nada y descargó un infernal pandemonio de rayos y truenos sobre los anfibios. La lluvia caía con fuerza monzónica y anegaba todo cuanto estaba a la vista. La visibilidad se redujo, pero esto no era tan problemático para los dioses, con sus superiores capacidades, o para los Acorazados, cuyas armaduras tenían sistemas de intensificación, por lo que la penumbra ocasionada por la tormenta no les resultaba tan molesta. Sin embargo, la cortina de agua reducía el alcance de la visión. Tras la primera oleada de rayos, con los profundos contenidos por la sorpresa, todo el equipo de asalto se lanzó a la carga.

El ataque de los dioses fue terrible, arrasando a los anfibios como un ariete destroza a su paso una leve barrera. Armados con diferentes armas, tanto de fuego como blancas, segaban a los profundos a su paso. Tras el primer impacto, las fuerzas se equilibraron momentáneamente con la llegada de refuerzos desde las aguas. Entonces se inició una batalla campal terrible. Los servidores de Cthulhu, utilizando sus garras, su gran fuerza y arpones y tridentes, trataron de contener y derrotar a los dioses, que se habían aliado temporalmente con las tropas Acorazado. Sin embargo, la matanza pronto empezó a decantarse a favor de Alfa Strike. Por ello, no tardarían mucho en hacerse con la victoria y asegurar la posición, Una vez lograran esto, tendrían cubierta la retaguardia.

Mientras tanto, el resto del equipo siguió avanzando. Más adelante, se encontraron con lo que era la principal batalla. Varios helicópteros de ataque trataban de lidiar con la repentina tormenta y un coloso descomunal, una gigantesca masa alienígena de forma humanoide, con enormes alas y rostro digno de una pesadilla, con una maraña de tentáculos a modo de barba. Era el Gran Cthulhu, aquel a quien sirven Dagón e Hidra y su progenie anfibia. A los pies del inmenso Primigenio, algunas unidades de tropas Acorazado apoyaban a las escuadras de GodHunters, que trataban, vanamente, de contener al monstruo. Al llegar, con Loki al mando, al estar Set ocupado en la batalla con los profundos, los dioses se lanzaron a la lucha para ayudar a las tropas de Omicron Scorpions. Aprovechando la tormenta que había invocado el equipo de asalto, la táctica ideal era lanzar un ataque combinado contra el ser. Sin embargo, los helicóptero de ataque eran un impedimento. Por ello, Loki se lanzó a buscar al líder de aquel ataque. Sin duda se trataba de un oficial de GodHunters, pues estas tropas se lanzaban en grupo al ataque, luchando desde el primero al último. Cualquier campamento base que hubieran preparado los de Omicron Scorpions estaba demasiado lejos. Por ello, el Herrero Mentiroso se lanzó hacia el lugar donde la lucha era más intensa. Allí, una unidad de GodHunters trataba de contener al Primigenio que no tenía reparo en tratar de aplastarlos. Finalmente identificó una de las armaduras como perteneciente a un capitán por los galones que llevaba pintados. Además, le resultaba sorprendentemente familiar. Los pilotos de las armaduras de combate de Omicron Scorpions tenían tendencia a personalizarlas y decorarlas con motivos propios. Por ello, Loki había estudiado estas marcas para poder identificar a los soldados más destacados. El nórdico sonrió. No podía haber tenido más suerte. Armada con un cañón eléctrico basado en la tecnología yithiana y una espada mágica, se encontraba a pocos metros de él, y furiosa por el desastre de operación, la capitana Ashley Johnson.

La mujer no se podía encontrar más sorprendida de encontrar allí a Alfa Strike, y como aliados, además. Para ella era casi un milagro. Los estúpidos que se encargaban de recoger la inteligencia para NWE habían subestimado por completo el potencial de Cthulhu. Y allí, las tropas de Omicron Scorpions estaban pagando por ello. Habían sufrido bajas importantes, pero aún lograban resistir a duras penas. Si lograban contener a los profundos de la retaguardia y hacer que retrocedieran, podía organizar una retirada en condiciones. Cuando Loki le explicó lo que pretendían hacer, Ashley se quedó sorprendida unos instantes. Pero no tardó demasiado en empezar a ladrar ordenes para que los helicópteros se retiraran. Aunque resultaban útiles para llamar la atención del coloso, eran como molestos mosquitos para Cthulhu. Necesitaban más potencia de fuego. Que demonios, necesitaban un maldito bombardero cargado hasta arriba que arrasara la isla. En cuanto los helicópteros se alejaron lo suficiente, Loki dio la orden a los dioses. Todos los presentes, incluyendo a Brontes que estaba junto a Welcome y El que Legisla enzarzado en la lucha contra un numeroso grupo de profundos que había tratado de realizar una maniobra de pinza, y Pkaurodlos, que trataba de ayudar a los heridos, utilizaron su poder para convocar una potente serie de rayos sobre Cthulhu.  La potente descarga resultó cegadora en su furioso brillo. Pero sirvió para dejar aturdido momentáneamente al Primigenio. Cuadno las tropas se recuperaron de la impresión, Delta Wave Welcome guió a Ashley Johnson en la ruta de retirada que habían preparado Alfa Strike. La isla estaba siendo asediada de forma continuada por los profundos, y lo último que necesitaban era que aparecieran por allí Dagón, Hidra o alguna semilla de Cthulhu. Por ello, la rapidez era fundamental.

En esos momentos, cuando la veterana GodHunter escuchaba a Welcome impartir ordenes por radio para llamar a las valquirias e informar de la situación, se dio cuenta de que la había visto en algún otro lado. Ataviada con otras ropas, había estado con esa mujer. La forma de moverse, su voz, la manera de hablar, todo ello le resultaba familiar. Entonces cayó en la cuenta. Se trataba de Evangeline Parker, la joven que la derrotó cuando la enviaron a matar a Odín en Arkham. Tras recordar los hechos y volver a verla en acción, se sintió satisfecha al comprobar lo bien que llevaba la situación. En cualquier caso, en una isla en mitad del Pacífico infestada de profundos y ruinas extrañas, corriendo por su vida mientras trataban de contener a las fuerzas enemigas durante la retirada, no era el mejor momento para ponerse a analizar sus sentimientos.

Las fuerzas combinadas de Alfa Strike y Omicron Scorpions se abrieron paso a través de los grupos de profundos que se encontraban por el camino. Con Brontes, Thor y N'kari en cabeza a modo de arietes humanos (o divinos en este caso), cualquier grupo de anfibios humanoides que se cruzara en su camino acababa saliendo volando enteros o a trozos, golpeados, aplastados o empujados sin remedio. Delta Wave Welcome, Loki y Ashley Johnson les seguían, con el resto de fuerzas de Omicron Scorpions a sus espaldas. Los demás dioses del equipo de asalto se ocupaban de proteger los flancos. Por su parte, custodiando la retaguardia, El que Legisla tras el Umbral disparaba sin cesar sus cuatro armas mientras lanzaba gritos de júbilo. Tenía que reconocer que masacrar profundos era mucho más divertido que poner una demanda bien fundamentada. Por satisfactorio que pudiera ser el trabajo legal, no se podía comparar a la intensa emoción provocada por esa frenética actividad. Sin embargo, era consciente de que, en cualquier momento, un primigenio gigante, chamuscado y muy cabreado se iba a lanzar a por ellos. Por ello, sujetando cada uno de los rifles con sus cuatro brazos, seguía disparando y barriendo a todo aquel grupo de profundos que intentaba seguirles.

La situación era difícil. Aunque las continuas oleadas de profundos fanatizados eran un problema importante, particularmente para los humanos de Omicron Scorpions, tenían claro que no podían aguantar indefinidamente. Sólo necesitaban que a alguno de los sacerdotes de los profundos le diera por pararse a pensar para encontrarse de repente con un mar infestado de tiburones o una ola gigante que arrasara la isla. Todo ello sin olvidar a Cthulhu. Por suerte, cuando llegaron al punto de encuentro establecido, no tardaron mucho en escuchar el sonido de los rotores de los helicópteros de las valquirias. A medida que se acercaban, los dioses del trueno aprovecharon para ir deshaciendo la tormenta. Había cumplido su cometido, y, en esos momentos, les interesaba más un cielo despejado. Al aterrizar los helicópteros, las valquirias se desplegaron en perfecto orden, ataviadas con las ropas de guerreras vikingas, al igual que Delta Wave Welcome, resultaban un tanto incongruentes. Sin embargo, demostraron ser altamente eficaces al organizar la retirada. Guiadas por Pkaurodlos, las que tenían formación médica atendían a los heridos y los ayudaban a subir a los helicópteros para el rescate. Las demás, se alinearon junto a los dioses para hacer frente a los profundos que seguían su ataque. Al fondo, pudieron ver como la figura de Cthulhu se iba acercando. Parecía tenerlos acorralados, por lo que no tenía prisa por llegar hasta ellos. Los dioses, invocando los poderes del trueno, algo que les acabaría por dejar agotados por abusar de sus capacidades divinas, ayudaban a mantener a los enemigos a raya, al tiempo que trataban de retrasar el avance de su adversario.

En medio de aquel caos, El que Legisla tras el Umbral se mantenía junto a Delta Wave Welcome. Esta destacaba entre las valquirias. Por lo general eran mujeres altas y fuertes, algunas de ellas bastante musculosas. Por su parte, Welcome era más bajita, con 1,60 m de estatura, por lo que el contraste era evidente. Sin embargo, se mantenía firme en su posición. Junto con Ashley Johnson, ayudaron a las valquirias a reunir sus fuerzas y embarcarlas en los helicópteros de rescate. Las tropas de Omicron Scorpions habían resultado bastante dañadas y no se iban sin bajas. Pero, al menos, lograban escapar de allí. Por ello, finalmente, con el grito de desafío de Cthulhu atronando, los helicópteros lograron salir de allí y dejar atrás la isla. Habían desafiado a uno de los primigenios más poderosos del planeta y habían logrado salir con vida. Pero el precio había sido alto. Muchos habían muerto en la lucha, otros estaban gravemente heridos y, además, estaba el precio que habían pagado con su cordura por enfrentarse a semejante coloso. Sin duda, sus pesadillas iban a ser especialmente interesantes.

Así, con el sol sobre el horizonte, los helicópteros de las valquirias dejaron atrás los restos arqueológicos emergidos de R'lyeh, con un cargamento de soldados heridos y muertos, con unos dioses cansados pero victoriosos, con dos mujeres que habían superado un difícil reto y que iban a tener nuevos encuentros en el futuro. Los helicóptero volaron cargados de promesas para el futuro, un futuro cargado de eventos y de tiempos interesantes.